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Los refugiados que han quedado a la intemperie en la isla griega de Lesbos se preguntan si Europa va a hacer algo por ellos. Mientras llega una solución definitiva, se ha abierto un campo provisional, aunque la población local no quiere más campamentos de refugiados en su isla. Algunos han protegido con concertinas sus negocios.

El nuevo campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, está ya preparado para recibir a los migrantes, en un campamento temporal e improvisado tras el incendio de esta semana que dejó sin techo a más de 12.000 personas. Una nueva estación de paso cuando lo que ellos quieren es salir de la isla y no acabar en un nuevo campo de refugiados por tiempo indefinido.

El incendio en el campo de refugiados griego de Moria (Lesbos) ha dejado a más de 12.000 refugiados a la intemperie. Aunque el Gobierno griego ha prometido que esta noche tendrán un techo, los migrantes no se fían y piden que les saquen de allí. Sí han salido 170 menores no acompañados hacia otros campamentos. El resto tendrá que esperar a que construyan carpas o les permitan zarpar en los buques anunciados por el ministro de Inmigración. La opción de reabrir Moria, el mayor campamento de Europa, no está sobre la mesa.

Cerca de 80 millones de personas abandonaron sus hogares y sus países el último año por la guerra y el hambre. Son los refugiados o desplazados, a los que este sábado se dedica el día para no olvidar su drama. La Comisión de Ayuda al Refugiado alerta de que en 2019 España solo aceptó un 5 % de las demandas de asilo, frente al 24 % del año anterior o el 31 % de media en la Unión Europea. Un documental español, titulado 'Mar Nuestro', refleja los testimonios de quienes sufren esta situación.

El Tribunal de Justicia de Luxemburgo ha condenado a Hungría, Polonia y República Checa por cerrar sus fronteras en 2015. La corte europea considera que los tres países incumplieron la obligación de ayudar a sus socios durante la crisis de refugiados ante la llegada de miles de solicitantes de asilo a Grecia e Italia. Hungría, Polonia y República Checa se negaron a cumplir con el reparto de acogida de refugiados que fijó el Consejo Europeo, alegando que la medida era ineficaz y que podía generar problemas de seguridad. El Tribunal considera que no son razones suficientes para librarse de cumplir con sus obligaciones.

Los ministros de Interior de la UE rechazan el uso que Turquía hace de los refugiados, para lograr sus objetivos en Siria. Bruselas ha anunciado una ayuda urgente de 170 millones para la crisis migratoria que sigue en la frontera entre Grecia y Turquía. La tensión entre ambos países y en los campamentos griegos continúa. Por otro lado, han anunciado la llegada de otros 400 migrantes a la isla griega de Lesbos que están siendo trasladados para su identificación.

Cerca de 24.000 migrantes han sido rechazados en la frontera de Grecia desde el sábado, cuando el Gobierno turco abrió sus fronteras a los refugiados. Ahora Turquía no les deja regresar a pesar de que la Unión Europea le pide que cumpla el acuerdo migratorio. Ya se están creando los primeros campamentos con miles de personas que tienen como objetivo pasar a Europa. Muchos de los refugiados han intentado entrar en países europeos de forma legal, pero ha sido imposible. Es el caso de un ingeniero pakistaní que asegura haber intentado por todos los medios llegar a Europa pero que ha sido imposible. También los han intentado miles de familias con niños que esperan poder llegar a Europa para encontrar una vida mejor. 

Las tres máximas autoridades de Bruselas, la presidenta de la Comisión europea, Ursula Von Der Layen, el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, y el del Parlamento europeo, David Sassoli, se han desplazado a la zona para conocer la situación 'in situ' y mostrar la solidaridad europea. El Gobierno griego ha planificado un centro de internamiento más restrictivo, ha suspendido el derecho de asilo contraviniendo el derecho internacional, ha autorizado prácticas de tiro con munición real en la zona. Todo ello, con grupos de ultraderecha hostigando a cooperantes, refugiados y periodistas. Von Der Layen ha dicho que su prioridad es dar a Bulgaria y Grecia todo el apoyo que necesitan para gestionar la situación sobre el terreno. Hasta una de esas fronteras, a la Isla de Lesbos, se ha desplazado nuestra enviada especial, Sara Alonso.

Al otro lado, en Turquía miles de personas esperan la oportunidad para cruzar a Europa. Una oportunidad cada vez más difícil viendo el refuerzo policial en las fronteras. Sirios y yemeníes denuncian que la policía griega les ha robado todo lo que tenían y después los han devuelto al otro lado de la frontera, a Turquía. Un equipo de Televisión Española está en un punto de entrada a Grecia, también bajo un férreo control de seguridad turco.

Miles de migrantes y solicitantes de asilo tratan de cruzar a Europa por la frontera entre Grecia y Turquía. Lo hacen después de que  Ankara haya abierto las puertas. Ha roto su acuerdo en materia migratoria con la Unión Europea como medida de presión en el conflicto sirio. La situación es dramática. Ayer mismo un niño murió al caer de la embarcación en la que viajaba. María Jesús Vega, portavoz en España de ACNUR, ha asegurado que se está abusando del uso de la fuerza en la frontera. Afirma que no hay base legal para suspender el derecho de asilo y reconoce que Grecia necesita más apoyo, no sólo económico, para hacer frente a la crisis migratoria.