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Los rostros de los supervivientes de Gaza nos miran en el Museo Thyssen

  • El fotógrafo gazatí de la UNRWA en la Franja no revela su nombre por seguridad
  • La exposición Gaza, donde la vida resiste puede verse hasta el 14 de junio
Los rostros de los supervivientes de Gaza nos miran en el Museo Thyssen
Foto de la exposición "Gaza, donde la vida resiste". Museo Thyssen-Bornemisza

Hajja Jameela, Hajja Rabiha, Sarah, Malak, Qamar, Faiza y su niña, Suleiman, Hassan, Mahmoud y Mu'ayyad nos miran desde el vestíbulo del Museo Thyssen-Bornemisza. Unos retratos llenos de fuerza en los que la vida cotidiana se abre paso en medio del horror de Gaza, donde 870 personas han sido asesinadas, tras el anuncio del alto el fuego.

Las imágenes son de un fotógrafo gazatí del equipo de la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina (UNRWA) en la Franja. Un profesional de 50 años, padre de familia con seis hijos, que ha sobrevivido a varios ataques israelíes y por seguridad prefiere permanecer en el anonimato.

El museo acoge la exposición de la UNRWA Gaza, donde la vida resiste, un testimonio visual íntimo y cercano en el que once retratos contemporáneos de niños, niñas, mujeres y hombres palestinos supervivientes de la ofensiva israelí nos interpelan. Una muestra que se puede contemplar de forma gratuita en el hall, un espacio por el que cada día "pasan entre 2.500 y 3.000 personas", según el director del Thyssen, Guillermo Solana, a las que las fotos "les salen al paso sin que tengan que ir a buscarlas".

Algo personal

Cada fotografía se acompaña de un objeto personal elegido por la persona retratada, una composición en la que los elementos cotidianos adquieren un significado extraordinario, en medio de la devastación, como una tabla a la que se aferra un naúfrago que lo ha perdido todo menos la vida y la dignidad.

El balón de Mu’ayyad remite a los lugares de juego, al sueño de recuperar la infancia robada y una cierta normalidad; las chanclas de goma de la pequeña Malak son testigos de los reiterados desplazamientos forzados; la lona en la que Mahmoud se resguarda, un refugio precario ante la pérdida del hogar. La protagonista del cartel de la exposición (ver arriba), Qamar, tiene seis años, cursa primero de Primaria y elige su cuaderno, un lápiz y un sacapuntas como símbolo de lo que no se puede borrar.

Gaza, donde la vida resiste

El cuaderno de Qamar de seis años. RTVE.es

Los ejercicios de Lengua y de Matemáticas de Qamar se convierten en un acto de resistencia cultural en condiciones extremas en las que la escolarización es casi una heroicidad. La población palestina habita un territorio densamente poblado, que "se ha reducido a un 38% de su tamaño, tras la ocupación de Israel", según la responsable de UNRWA España, Raquel Martí.

Jueces y testigos

Al fondo del amplio recibidor del museo El paraíso de Tintoretto comparte espacio con los rostros de los gazatíes, Solana cree que, sin incidir en el infierno en la tierra que sufre Gaza bajo la ocupación, querían subrayar "la vida a pesar de todo, en condiciones totalmente adversas" y apunta que el cuadro de Tintoretto es "también un juicio universal y en Gaza todos somos testigos, jueces de lo que hay y no podemos mantenernos al margen".

La muestra se abre y se cierra con dos trabajadores humanitarios, refugiados palestinos. Sarah, de 28 años recibe a los visitantes con su chaleco azul de Naciones Unidas. Es trabajadora en una clínica de la UNRWA y escoge como atributos representativos un cargador portátil y un fonendoscopio porque ejercer la medicina "sin luz, sin recursos, sin descanso, es una hazaña diaria", reza el panel.

Hassan, de 42 años, escoge su chaleco azul que se pone cada día antes de salir a trabajar: "No es solo una prenda, es un símbolo de compromiso con los derechos humanos y con la vida de su comunidad". El texto añade que "casi 400 trabajadores de la UNRWA en Gaza han sido asesinados por Israel".

Asistencia humanitaria

Tras más de dos años y medio de ofensiva israelí, 2,1 millones de palestinos sobreviven con escasos recursos y una violencia que no cesa. UNRWA es el principal agente humanitario en Gaza y ofrece servicios fundamentales en la salud, la educación y la asistencia social. Su labor se sostiene, gracias a su personal local, 11.000 personas en Gaza y 4.000 en Cisjordania, que también son refugiadas.

Martí ha denunciado que los camiones humanitarios que Israel deja pasar son para el comercio, "serían necesarios unos 600 camiones diarios y, en el mejor de los casos, Israel permite la entrada de 100 o 200". Ha añadido que unos 20.000 enfermos necesitarían ser evacuados, pero al ritmo que marca Tel Aviv podrían tardar diez años.

La exposición se enmarca en el programa Cultura Viva X Palestina y UNRWA, una iniciativa impulsada por UNRWA España para apoyar a Palestina. Del 18 al 23 de mayo, el programa incluye actividades culturales que engloban música, cine, poesía y arte.

El fotógrafo no ha podido salir de la Franja para ver el montaje de su trabajo, pero queda su mirada y su silueta recortada a contraluz en las pupilas de sus modelos.