El hijo del fundador de Mango, detenido por su muerte, paga la fianza y evita la prisión provisional
- Jonathan Andic ha consignado por transferencia bancaria la cantidad impuesta de un millón de euros
- La jueza cree que el investigado mató a su padre "premeditadamente" por su "obsesión con el dinero"
El hijo del fundador de Mango, Jonathan Andic, ha salido en libertad provisional tras depositar la fianza de un millón de euros que le ha impuesto la jueza de Martorell (Barcelona), que lo investiga por un delito de homicidio por su presunta relación con la muerte de su padre, Isak Andic, en diciembre de 2024.
Andic ha consignado en un corto periodo de tiempo la fianza de un millón de euros por transferencia bancaria, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), por lo que ha salido poco después de los juzgados acompañado de su abogado, Cristóbal Martell, sin pronunciar ninguna palabra.
En su comparecencia ante la jueza instructora, el hijo del fundador de Mango se ha acogido a su derecho a responder únicamente a las preguntas de su abogado. Antes se había negado a declarar ante los Mossos d'Esquadra en las dependencias policiales. La jueza ha tomado declaración al sospechoso tras levantar el secreto de sumario de la investigación, lo que le ha permitido conocer las pruebas que le incriminan en la causa, que está abierta por un delito de homicidio
La titular del juzgado de Instrucción número 5 de Martorell ha acordado asimismo retirar el pasaporte al detenido, con la prohibición de salir del país y la obligación de comparecer semanalmente ante la justicia.
Los Mossos d'Esquadra detuvieron a Jonathan Andic por un presunto delito de homicidio este martes por la mañana y, antes de pasar por los juzgados, a los que ha llegado conducido con las manos esposadas a la espalda, fue trasladado a la Comisaría de los Mossos en Martorell.
"Indicios suficientes" para descartar un accidente fortuito
Según el auto judicial, al que ha tenido acceso RTVE Noticias, la magistrada considera que existen "indicios suficientes" para atribuir al investigado una posible participación "activa y premeditada" en la muerte de su padre y descarta, de forma provisional, que se tratara de un accidente fortuito. La resolución apunta a una acumulación de elementos que, a juicio de la instructora, sostienen la hipótesis de un homicidio. "Existen indicios suficientes para considerar al investigado como autor responsable de un delito de homicidio", mantiene.
En su escrito, la jueza concluye que hay indicios de que Jonathan mató a su progenitor de forma "premeditada" por su "obsesión con el dinero", ante el temor de que este cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social a "personas necesitadas", lo que motivó un "cambio notable" en su relación con el empresario.
El auto destaca la mala relación entre padre e hijo y un posible móvil económico vinculado a cuestiones hereditarias y a la creación de esta fundación. La jueza también señala una supuesta obsesión del investigado por el dinero y una presión constante sobre su padre para obtener una herencia en vida. Además, menciona mensajes y escritos en los que habría expresado sentimientos de odio y rencor, así como ideas de muerte hacia su progenitor.
El escrito destaca que el padre, "en un intento de reconciliarse con su hijo", aceptó la excursión a la montaña que le propuso con el fin de hablar los dos solos. También subraya las contradicciones del investigado respecto a que había ido unas dos semanas antes al camino donde murió su padre, ya que la geolocalización de su vehículo lo sitúa en el lugar los días 7, 8 y 10 de diciembre de 2024.
La jueza también se basa las conclusiones de la unidad de montaña de los Mossos, que tras efectuar diez simulacros determinaron que para conseguir una pisada similar a la hallada tras el accidente "es necesario que se haga como mínimo cuatro veces en los dos sentidos", por lo que es una acción que debe ser "deliberada, ejerciendo presión en el suelo". De esta forma, realizando un solo frotamiento hacia adelante simulando un resbalón "no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos", apunta la magistrada, que subraya que esa marca "no se puede realizar de forma fortuita".
Asimismo, el informe forense sostiene que las lesiones del fallecido no son compatibles con un simple resbalón o tropiezo, ya que la caída se produjo con los pies por delante y sin lesiones defensivas en las manos.
La investigación también pone el foco en las contradicciones detectadas en las distintas declaraciones prestadas por Jonathan Andic sobre lo ocurrido el día de los hechos. En su primera versión aseguró que caminaba varios metros por delante de su padre, quien se detuvo para realizar unas fotografías con el móvil, y solo escuchó un ruido antes de girarse y ver un cuerpo rodando entre los matorrales. Sin embargo, el análisis del teléfono del fallecido contradice ese relato, ya que, según los investigadores, el dispositivo no fue utilizado en el lugar de la caída.
La jueza también destaca que cuando Jonathan Andic llamó al servicio de emergencias afirmó en primer lugar que creía que su padre había caído por un barranco, aunque luego cuando le llamó una enfermera del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) "modificó la versión" y le dijo que él iba delante y que había oído un ruido de piedras y que, al girarse vio a su padre gritar y caerse.
Con todo ello, el juzgado concluye provisionalmente que existen indicios suficientes para investigar a Jonathan Andic como presunto autor de un delito de homicidio, aunque la causa continúa en fase de instrucción y el investigado mantiene la presunción de inocencia.
La defensa ve "inconsistente" la "conjetura" del homicidio
Portavoces de la familia Andic han apuntado, en un comunicado emitido tras conocer la decisión del juzgado de Martorell, que ahora se abre el momento procesal "oportuno" para demostrar la "absoluta inocencia" de Jonathan. En el comunicado, la familia traslada unas declaraciones de Cristóbal Martell, el abogado de Jonathan Andic, quien sostiene que "la conjetura del homicidio es inconsistente. Pero, sobre todo, es dolorosa", ya que "estigmatiza a un hombre inocente".
"Ahora comienza auténticamente el proceso y brillará la verdad y la inocencia", agrega el abogado.
Cronología de los hechos
En enero de 2025, la instructora acordó el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas a raíz de la muerte de Isak Andic, tras analizar un informe de los Mossos y no apreciar indicios de delito.
Sin embargo, en marzo de ese mismo año ordenó la reapertura de la investigación para completar el atestado, analizar el teléfono del fallecido y tomar declaración a varios testigos.
A mediados de octubre, fuentes policiales informaron de que se trabajaba en un nuevo escenario y que, si bien inicialmente la principal hipótesis era la muerte accidental, el caso se estaba investigando como un posible homicidio, aunque el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) aclaró que el juzgado mantenía abierta una causa secreta, pero no la dirigía contra nadie en concreto.
Fuentes judiciales han informado a RTVE de que la causa se mantiene abierta por homicidio y se ha levantado el secreto de las actuaciones.
Caída por por un precipicio de 150 metros
Fue en octubre pasado cuando se confirmó que la Policía catalana, que en un principio había valorado la hipótesis del accidente, investigaba como posible homicidio la muerte de Andic, con su heredero pasando de testigo a investigado. Los Mossos analizaron los movimientos del móvil de Jonathan. La policía le había requerido en septiembre que les entregara su teléfono para analizar los movimientos del dispositivo el día de los hechos, así como las llamadas y mensajes que intercambió con su padre los días previos a su muerte.
Buscaban hallar indicios que apuntalaran la hipótesis de que el hijo tenía una mala relación con su padre, una cuestión que la defensa desmiente.
Ambos estaban haciendo senderismo cerca de las cuevas de Salnitre, en Collbató, cuando Isak cayó por un precipicio de 150 metros y perdió la vida al instante. El hijo, única persona que presenció el suceso, aseguró haber escuchado un resbalón, pero insistió en que en ningún momento vio nada porque iba unos pasos por delante de su padre. Fue él quien avisó a los servicios de emergencias.
Giro en la investigación
La magistrada del caso, del juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, había archivado la investigación semanas después de la muerte, tras recibir un informe policial que apuntaba a que el empresario había fallecido en un accidente de montaña, pero la reabrió en marzo de 2025 para encargar nuevas diligencias solicitadas por los Mossos, que basan sus sospechas en ciertas incongruencias en las dos declaraciones que prestó el ahora detenido.
Otro hecho que hace sospechar es que, al parecer, antes de salir de excursión por Montserrat, el detenido pidiera al escolta de su padre que los dejara solos para hablar en privado con él.
El propietario de la cadena de moda Mango, Isak Andic, recibiendo el Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial en marzo de 2024. EFE/Andreu Dalmau
Isak era máximo accionista de la cadena de moda Mango y presidente no ejecutivo. Nació en 1953 en Estambul, Turquía, en el seno de una familia judía de origen sefardí, y se trasladó a Cataluña a los 14 años, donde empezó a desarrollar su capacidad innata para el comercio. A los 17 años ya vendía ropa y calzado por los mercadillos y más tarde abrió varias tiendas de ropa vaquera e hizo incursiones en la moda de temporada.
Cuarenta años después de abrir aquella primera tienda, Andic se situó en el puesto número 5 de la lista Forbes de las mayores fortunas de España, con un patrimonio estimado de 4.500 millones de euros.
Andic controlaba sus negocios a través de un holding en el que también figuran sus tres hijos: Jonathan, Judith y Sarah.
El papel de Jonathan en la empresa
En junio del año pasado, se informó de que Jonathan Andic cedió sus responsabilidades ejecutivas como director global de Mango Man tras 17 años al frente de la línea masculina, para centrarse en la gestión de las sociedades patrimoniales de la familia, aunque se especificó que continuaría implicado en la compañía como vicepresidente del consejo de administración.
La compañía de moda cerró 2025 con un beneficio de 242 millones de euros, lo que supone un 11 % más que en 2024, y registró unas ventas récord al alcanzar los 3.767 millones, un 13 % más que el ejercicio anterior.
En cuanto al beneficio operativo, se situó en 722 millones, lo que supone un crecimiento del 13 %, según los datos difundidos por la empresa en marzo pasado en una rueda de prensa.
"Mantenemos intacto el legado de excelencia de nuestro fundador", aseguró el consejero delegado de Mango, Toni Ruiz, en recuerdo al fallecido empresario.