Una lectura obligada, como lo es el último libro que destaco de este año que se nos va a toda prisa, El arte de la defensa de Chad Harbach, donde un talentoso jugador de béisbol llega a una pequeña universidad para intentar ayudar al equipo que lleva una penosa trayectoria. Sin embargo, un mal lanzamiento, que nunca antes hubiera fallado, tendrá terribles consecuencias.
Es una preciosa novela sobre la amistad, la madurez y la repercusión que un hecho concreto, aparentemente banal, puede tener en nuestras vidas.
Son diez historias para destacar en este 2013, pero hay más, muchas más. Historias que nos recuerdan que, a pesar de la crisis, los recortes, los problemas, y la incertidumbre de un futuro que se acerca muy deprisa, siempre tenemos la posibilidad de encontrar refugio en los libros. Un lugar cálido, emocionante, intenso y hasta en ocasiones divertido, que nos protege y que nunca, o casi nunca, nos falla.