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Claves del conflicto en República Centroafricana

  • Desde el golpe de Estado en marzo, el país sufre una espiral de violencia
  • Francia ha enviado tropas con aval de la ONU para restaurar el orden
  • Los violentos choques entre musulmanes y cristianos no tienen precedentes
  • Según la ONU, 500.000 personas han tenido que abandonar sus hogares

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Datos esenciales

- Capital: Bangui

- Población: 4,6 millones (ONU, 2012)

- Superficie: 622.984 kilómetros cuadrados

- Lengua: Francés y sango

- Religión: Mayoría cristiana (80 %), musulmanes (15 %), animistas (5 %)

- Esperanza de vida: 48 años (hombres), 51 (mujeres)

- PIB per capita: 350 euros (Banco Mundial, 2011)

- Exportaciones: Diamantes, madera, algodón, cafe y tabaco

La República Centroafricana no ha sido nunca un país estable. Desde que se independizó en los años 60, su historia ha estado plagada de golpes de Estado y rebeliones. Los presidentes se han sucedido cada diez años casi siempre a punta de pistola. El resultado de esta inestabilidad ha sido la proliferación de armas ilegales que han caído en manos de grupos armados fuera de control. Muchos de ellos trafican con diamantes para financiarse.

La última asonada en marzo de 2013 ha terminado de sumir a la República Centroafricana (RCA) en el caos.  La espiral de violencia no se detiene y ha cobrado tintes abiertamente religiosos. Los brutales choques entre musulmanes y cristianos no tienen precedentes y han obligado a la población civil a huir de sus hogares. Según el último balance de ACNUR, hay más de 159.000 desplezadoas.

Ante la situación de desgobierno y la falta de seguridad, Francia ha enviado tropas al país, con aval de la ONU, para restablecer el control. Pero los exilios forzosos, las matanzas indiscriminadas, los saqueos y pillajes continúan.

Estas son las claves del conflicto:

¿Cuál fue el detonante?

La coalición de grupos armados Seleka, que en la lengua local sango significa alianza,  había firmado en 2007 un acuerdo con el gobierno para integrarse en el Ejército, pero en diciembre de 2012 sus líderes desertaron y se levantaron contra el presidente François Bozizé porque consideraban que no había cumplido los compromisos del alto el fuego: la liberación de los presos políticos y el pago a los rebeldes que abandonaron las armas.

Las partes enfrentadas firmaron un acuerdo en enero de 2013, pero el 24 de marzo los rebeldes se hicieron con el control de Bangui, la capital, y dieron un golpe de Estado. Michel Djotodia, uno de los líderes de la coalición Seleka, se proclamó a sí mismo presidente, mientras que Bozizé abandonó el país.

Djotodia dimitió el 10 de enero de 2014 por la presión de los líderes regionales ante su incapacidad para reconducir el conflicto. Diez días después, el Parlamento eligió a la alcaldesa de la capital centroafricana, Catherine Samba-Panza, como presidenta interina del país y una figura de consenso entre musulmanes y cristianos

¿Cuáles son los bandos enfrentados?

La República Centroafricana es un país de mayoría cristiana, pero con una importante minoría musulmana. Hasta ahora habían convivido en paz, pero la llegada al poder del grupo armado Seleka desató los choques.

Desde el golpe, ambos bandos han utilizado la retórica  religiosa con fines políticos y han cometido matanzas, que según la ONU, tienen todos los ingredientes para constituir un genocidio.

Por un lado, están los rebeldes del grupo armado antes conocido como Seleka. Está formado por la Unión de Fuerzas Democráticas por la Unidad (UFDR), la  Unión de Fuerzas Republicanas, y la Convención de Patriotas para la  Justicia y la Paz. Junto a ellos combaten mercenarios de Sudán, Níger y Chad. Son fundamentalmente de religión musulmanes y sus objetivos son los barrios cristianos.

En el otro bando, están los antibalaka (antimachete), grupos de autodefensa cristianos. Aunque el conflicto es complejo, tras la intervención de la misión francesa, han tomado el control y tienen aterrorizada a la comunidad musulmana, objetivo de venganzas colectivas.

¿ Cuál es el papel de Chad y Uganda?

Bozizé llegó al poder con ayuda del ejército del Chad, cuyo presidente Idriss Deby, estaba interesado en tener un aliado fuerte en el sur.

El ascenso del grupo Seleka al Gobierno representa para Chad una seria amenaza de seguridad. Ambos países vecinos comparte una extensa y porosa frontera y Chad ha acogido a miles de refugiados de la RCA que han huido de los constantes conflictos armados durante años.

Chad se ha enfrentado a ataques rebeldes de grupos basados en Sudán, su vecino del este, por lo que lo último que quiere ver es otro polvorín en el sur. Desde 2003 ha intervenido en varias ocasiones en la RCA para  sofocar rebeliones internas.

Y el Ejército de Uganda, asesorado por EE.UU., también es un actor activo en la RCA, donde trata de combatir al grupo rebelde ugandés Ejército de  Resistencia del Señor liderado por Joseph Kony, el líder guerrillero acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de lesa humanidad y objeto de una campaña viral para capturarle.

¿Qué está haciendo la comunidad internacional?

Hay dos misiones de paz internacionales desplegadas. La BINUCA, la Oficina de Paz Integrada de la ONU, que trata de fomentar el diálogo entre los grupos rivales. Y la MISCA, (la Misión Internacional de Apoyo a la República Centroafricana), una fuerza regional de 1.300 soldados cameruneses, congoleños, gaboneses y chadianos, que tiene el mandato de proteger a los civiles y vigilar las operaciones de desarme.

Con la marcha de Bozizé del país se produjo una desbandada por parte de las fuerzas de seguridad (FACA / Gendarmería / Policía) del estado que ha dejado el país con un grave problema de orden.

Francia,  siempre ha mantenido una presencia militar en su excolonia, envió en diciembre de 2013 una misión de 1.200 soldados, con el aval de la ONU,  para intentar restablecer el orden.

¿Qué está en juego?

Según cifras de Naciones Unidas, los últimos episodios de violencia han dejado más de 400.000 desplazados internos y más de 60.000 refugiados.

La población es víctima de agresiones físicas, sexuales, saqueos, extorsiones y encarcelamientos arbitrarios.

El vacío de poder y seguridad amenaza con convertir al país en el último estado fallido del continente. Al haber desaparecido el poder estatal, existe el riesgo de que la República Centroafricana sea un refugio para los señores de la guerra; concretamente, para el Ejército de Resistencia del Señor,  así como para las milicias sudanesas, y un "santuario de terroristas", en palabras del presidente chadiano.