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Día Internacional de la Mujer

La generación del podio de 2012 alcanza la madurez y su salto de oro en Río da esperanzas para Tokio 2020

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Carolina Marín, Mireia Belmonte, Lydia Valentín y Maialen Chourraut, campeonas olímpicas en sus disciplinas.
Carolina Marín, Mireia Belmonte, Lydia Valentín y Maialen Chourraut, campeonas olímpicas en sus disciplinas. EFE

Loa Juegos Olímpicos de Londres 2012 supusieron un antes y un después de la presencia de las mujeres en el deporte español. De las 17 medallas de nuestra delegación, doce las consiguieron mujeres o equipos femeninos.

Pero no solo España experimentó el crecimiento del deporte en ambos géneros, sino que la cita londinense supuso la primera ocasión en la historia en que todas las delegaciones tuvieron representación femenina.

Inlcuso países musulmanes como Arabia Saudí, Catar y Brunei rompieron el techo de cristal con la presencia de mujeres en sus delegaciones y en sus competiciones.

En lo que respecta a España, el artículo citado más arriba señala once medallas en su texto, pero en el momento de publicarse no se contaba con una añadida después, el oro en halterofilia de Lydia Valentín.

La leonesa lo recibió siete años después. En Londres quedó cuarta en la final, pero los sucesivos positivos por dopaje de sus rivales le auparon a lo más alto del podio. Ella es una de las que quedan en activo y con ganas de cerrar su ciclo en Tokio 2020 con una nueva presea.

Valentín ha ido jalonando en estos nueve años su palmarés con medallas europeas y mundiales, convirtiéndose en una de las mejores deportistas de nuestra historia. Un caso similar al suyo es el de Mireia Belmonte, considerada la mejor nadadora española de todos los tiempos.

Belmonte ya brillaba antes de los Juegos de Londres, sobre todo a nivel continental y en Mundiales de piscina corta, donde había obtenido incluso oros, como los tres de Dubái 2010.

El salto de oro en Río

En Londres estrenó su palmarés olímpico con dos platas, aunque la explosión final llegó en Río 2016, cuando Mireia Belmonte se convirtió en la primera campeona olímpica española en la piscina.

No solo la nadadora catalana fue pionera. En la ciudad brasileña se estrenó el palmarés femenino español a lo grande en bádminton, atletismo y piragüismo. Además, Lydia Valentín se colgaba un bronce para añadir a sus vitrinas.

En bádminton, el oro de Carolina Marín y su juventud permiten soñar a los aficionados españoles con un éxito similar en Tokio. Marín ha dejado atrás un 2020 para olvidar en lo personal y ha empezado 2021 con energías renovadas. Tiene en mente brillar al máximo en la cita olímpica y, además, en el Campeonato del Mundo en su Huelva natal.

Maialen Chorraut también venía de subirse al podio en Londres, pero en Río se subió a lo más alto del cajón para colgarse el oro y, asimismo, demostrar que no solo se podía repetir éxito después de la maternidad, sino mejorarlo.

El cuarto oro fue el de Ruth Beitia, aunque la cántabra ya está retirada. Pero el atletismo español cuenta con una nueva generación y, dentro de ella, hay dos mujeres que aspiran a dar más alegrías al deporte español en los próximos Juegos de Tokio.

María Vicente y Ana Peleteiro ya traían un currículum prometedor de las categorías inferiores y son ya el presente del atletismo español en categoría femenina. La primera iba camino de batir su propio récord en pentatlón en los Europeos indoor de Torun, pero un cero en salto de longitud lastró sus opciones. La segunda se quedó a un centímetro del oro en triple salto.

Otra de las disciplinas que ha visto una continuidad ha sido el taekwondo, con la plata de Eva Calvo en Río que tomaba el relevo de la lograda por Brigitte Yagüe en Londres. Calvo sigue aspirando a lograr una plaza para Tokio y mantener la racha positiva.

Sandra Sánchez, un récord y un amuleto

Pero sin duda la que más opciones tiene es la talaverana Sandra Sánchez, aunque en otra disciplina sin salir del tatami: el kárate. Este deporte de origen japonés se estrenará en Tokio 2020 y en categoría femenina enviamos a la absoluta dominadora mundial de katas, considerada la mejor de la historia por la Federación Mundial.

Los deportes de equipo

Lo anterior hace mención a deportistas individuales, pero tampoco hay que olvidarse de los éxitos pasados y presentes de las mujeres en deportes de equipo. En Londres tuvimos medallas en waterpolonatación sincronizada y balonmano, dentro de las disciplinas de equipo. En Río fueron la gimnasia rítmica y el baloncesto.

En este último caso, las pupilas que dirige Lucas Mondelo vienen de mantener una sana rutina de subirse al podio en cada torneo internacional en que compiten. De momento, la presencia de Estados Unidos parece tener vetado el oro en Juegos y Mundiales, pero España sigue siendo la dominadora a nivel Europeo.

Repetir medalla se ve como una opción más que factible en un año donde además las españolas defienden su trono continental en casa, en Valencia.

En balonmano las 'Guerreras' todavía tienen que jugar el Preolímpico de Llíria. La clasificación ayudaría a olvidar el fiasco del pasado Europeo, donde no pasaron de la duodécima plaza. Pero la plata del anterior Mundial, separadas por tan solo un gol del oro ante Países Bajos, da esperanzas a las de Carlos Viver de aspirar a algo grande.

Algo parecido pasa con las 'Guerreras' del waterpolo. Las pupilas de Miki Oca no repitieron en Río el éxito de Londres 2012, donde fueron plata, pero el oro en el Europeo de 2020 les vuelve a dar esperanzas para los próximos Juegos.

También en la piscina, se han echado en falta nuevos talentos que tomaran el relevo de la natación sincronizada española. Ona Carbonell se tomó un parón, pero tras culminar su maternidad se muestra dispuesta a volver. La mejor nadadora artística de nuestra historia -37 medallas en todas las competiciones oficiales- trabaja para formar parte del equipo olímpico en Tokio.

La que estará seguro en los Juegos Paralímpicos es Teresa Perales, toda una institución y que aspira a acumular más preseas que el mismísimo Michael Phelps.

Un caso parecido al del waterpolo y su intermitencia es el del hockey hierba. Las 'red sticks' tocaron techo en los mejores Juegos de la historia del deporte español, Barcelona 92. Desde entonces, un cuarto puesto ha sido lo mejor en la cita olímpica, pero las pupilas del británico Adrian Lock vienen de hacer sendos bronces en el Mundial de Londres 2018 y Europeo de Amberes 2019.

El 'granero' de la vela y las nuevas disciplinas

Nombres como el de Marina Alabau y Tamara Echegoyen se unieron en Londres a la amplia nómina de deportistas españoles que lograron medallas olímpicas para España en vela. El sempiterno 'granero' del olimpismo español.

Ambas repiten en sus respectivas modalidades en Tokio, pero la que deberá esperar cuatro años más será Gisela Pulido, toda una campeona mundial en la modalidad de 'kitesurf', aún no incluida en el programa.

Sin salir del agua, una disciplina que se estrena es el surf, donde España competirá con Leticia Canales, Ariane Ochoa y Nadia Erostarbe. Sin embargo, sus opciones quedan un tanto lejanas por su lugar en el ranking mundial.

El equipo olímpico español de skate se concentra en Santander - ver ahora

Toda una incógnita, como las opciones de las patinadoras Andrea Benítez, Mar Barrera y Julia Benedetti en la también categoría a estrenar de skate. Las dos primeras, de 24 años, tienen ya una trayectoria en los circuitos, pero la gran esperanza es Benedetti, de tan solo 15 años.

Ella es el ejemplo del porvenir que le espera al deporte español en femenino.

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