Marguerite Higgins, la mujer que desafió ejércitos y prejuicios
Marguerite Higgins nació en 1920 y se convirtió en una de las periodistas más valientes del siglo XX. Cuando la mayoría de las redacciones consideraban que la guerra era terreno exclusivo de hombres, ella decidió ir precisamente allí donde caían las bombas. Cubrió el final de la Segunda Guerra Mundial, fue una de las primeras periodistas occidentales que entraron en los campos de concentración liberados por los aliados y alcanzó fama mundial durante la Guerra de Corea.
Su carrera estuvo marcada por una lucha constante. Tuvo que enfrentarse al enemigo, pero también a generales, oficiales y directores de periódico que consideraban que una mujer no debía estar en primera línea. Cada vez que intentaban apartarla, encontraba la forma de regresar. Su determinación fue tan extraordinaria que terminó convirtiéndose en la primera mujer en recibir el Premio Pulitzer de periodismo internacional.
Vivió entre trincheras, bombardeos, avances militares y decisiones políticas que cambiaban el mundo. Vio de cerca algunas de las tragedias más importantes de su tiempo y las contó para millones de lectores. Su historia no es únicamente la de una periodista. Es la historia de una mujer que se negó a aceptar que hubiera lugares prohibidos para ella
Objetivo igualdad