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Irán después de Jameneí: quién es quién en la carrera por la sucesión

  • El hermetismo es la tónica dominante en un proceso clave para el futuro del régimen
  • Varios nombres han asomado como potenciales sucesores en los últimos años
Irán después de Jameneí: ¿quién sucederá al difunto líder supremo?
Pancarta de apoyo tras la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei EFE/EPA/SHAHZAIB AKBER

La muerte del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, ha activado automáticamente los resortes de la sucesión. El engranaje viene marcado por la Constitución aprobada tras el triunfo de la Revolución Islámica, desempolvado más de 35 años después de su último uso para garantizar en última instancia la supervivencia de un régimen en horas bajas.

Jameneí falleció víctima de un bombardeo sobre su complejo de Irán, pero su avanzada edad (86 años) y las especulaciones sobre su estado de salud ya habían llevado a leer entre líneas cualquier mínimo movimiento político, por sus posibles repercusiones en la elección del siguiente líder supremo. Ebrahim Raisi, que asumió la Presidencia de Irán en agosto de 2021, sonaba como potencial delfín, pero su repentina muerte en un accidente de helicóptero en mayo de 2024 truncó los supuestos planes.

Desde el domingo, Irán está gobernado de manera temporal por un mando tripartito compartido entre el actual presidente, Masud Pezeshkian, el jefe del aparato judicial, Gholam Hosein Mohseni Ejei, y uno de los 12 miembros del Consejo de los Guardianes, Alireza Arafi.

No existe un plazo cerrado de tiempo para que la Asamblea de Expertos, compuesta por 88 clérigos, lance su particular fumata blanca y desvele quién será el nuevo líder, ni tampoco garantías de lo que puede ocurrir en estos próximos días. De hecho, este mismo martes aviones de Israel atacaron la sede de dicha Asamblea, con resultados inciertos, según informaron medios israelíes e iraníes.

En cualquier caso, la mano dura del régimen deja poco margen para la improvisación y para romper el actual hermetismo, pero algunos nombres han emergido en los últimos días como potenciales herederos de un poder que parece abocado a reivindicarse para subsistir. ¿Quién es quién en la carrera por la sucesión?

Alireza Arafi

Arafi, de 67 años, ostenta desde las puertas de Jameneí una de las tres patas que controla el país de manera temporal. Además de formar parte del Consejo de los Guardianes, ejerce como número dos de la Asamblea de Expertos y tiene galones de ayatolá, lo que allanaría el camino en caso de buscar soluciones continuistas y sin sobresaltos.

De hecho, el peso de su poder no se cimienta tanto en el terreno político como en el religioso. En su currículum se incluye la dirección de los viernes las oraciones en Qom, el centro religioso más importante de Irán, y la presidencia del sistema de seminarios que supervisa a nivel nacional la educación clerical.

Gholam-Hossein Mohseni-Ejei

Mohsein Ejei tenía la presencia garantizada en el consejo de transición, en la medida en que ostenta desde 2021 la jefatura del sistema judicial, por designación precisamente de Jameneí. Antes, este clérigo también había ejercido de ministro de Inteligencia y de fiscal general, entre otros altos cargos.

Su perfil es el de un conservador de la línea dura y figura en la lista negra de sanciones internacionales como artífice último de la represión judicial contra políticos opositores o manifestantes.

Ali Larijani

El nombre de Larijani lleva años asociado al poder en Irán, ahora como jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. A sus 67 años, se ha labrado una carrera basada a la lealtad al difunto líder supremo pero en la que también ha dado muestras de pragmatismo teniendo puentes entre distintas facciones.

El discurso de este antiguo presidente del Parlamento curtido también en negociaciones nucleares se ha endurecido en los últimos días, principalmente hacia Estados Unidos, pero su influencia política queda opacada por el hecho de que no es un alto clérigo chií.

Mojtaba Jameneí

El segundo hijo del difunto Jameneí ha sido una constante en las quinielas por la sucesión, antes incluso del fallecimiento de su padre. A favor de Mojtaba Jameneí, de 56 años, juega su popularidad como clérigo y que, en caso de salir elegido, sería una apuesta más que evidente por el continuismo.

En su contra tiene que no ha ostentado cargos políticos y su propio apellido, teniendo en cuenta que parte del discurso histórico de la revolución se sustenta sobre le hecho de que logró acabar con una dinastía hereditaria.

Hassan Jomeiní

Otro apellido asociado al poder en Irán, en este caso porque se tratra del nieto del primer líder supremo, el ayatolá Ruholá Jomeiní. Con él, Irán daría un salto generacional claro y haría un guiño hacia visiones algo más reformistas, desdibujadas en los últimos años.

Hassan Jomeiní tampoco puede presentar ningún cargo público en su currículum, pero fuentes internas citadas por la agencia Reuters han asegurado que tiene clara su lealtad al estamento clerical y a instituciones poderosas como la Guardia Revolucionaria.

Mohammad Mehdi Mirbagheri

Forma parte de la Asamblea de Expertos desde el año 2015 y se ha labrado una imagen alineada a las tesis más conservadoras, cargando sin medias tintas contra Occidente y contra quienes en los últimos años se han sumado a las varias olas de manifestaciones. Mirbagheri, de 65 años, lidera en la actualidad la Academia de Ciencias Islámicas de Qom.

Hashem Hosseini Bushehri

Bushehri ronda los 70 años y en los últimos años se ha movido en la órbita del fallecido líder supremo, al menos lo suficiente para pasar el filtro y poder formar parte de la poderosa Asamblea de Expertos.

Este clérigo ha ostentado también responsabilidades de órbita religiosa en Qom, pero no puede aportar como aval ningún gran cargo destacado si realmente aspira a suceder a Jameneí. También se sospecha que no tiene el respaldo de la Guardia Revolucionaria.