El acuerdo de alto el fuego en Líbano era una de las condiciones que Irán ponía para que las negociaciones con EE.UU. avanzaran. Ahora Trump afirma que EE.UU. e Irán podría volver a las negociaciones directas este fin de semana, pero mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La última oleada de enfrentamientos entre Israel y Hizbulá comenzó el 2 de marzo. En este tiempo, Israel no sólo ha ocupado buena parte del sur del país, también ha matado a 2.196 personas, entre ellas 172 niños. Y más de siete mil han resultado heridas. Hizbulá ha matado a 15 israelíes, 13 soldados y 2 civiles. Y además tres cascos azules indonesios también han muerto en medio del fuego cruzado. Los ataques han sido especialmente duros en Líbano en las últimas horas, e Israel ha destruido el último puente que quedaba en pie para comunicar el sur del país con el resto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano que entra en vigor este jueves y que las partes han confirmado. La tregua nace de un acercamiento político inédito que deja fuera a Hizbulá, que ha advertido de que cualquier acuerdo debe implicar una limitación de las tropas israelíes presentes en el sur del Líbano.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha advertido de que los militares seguirán en una "zona de seguridad reforzada" que se extiende a una distancia de hasta diez kilómetros de la frontera, aunque confía en que pueda haber una paz "histórica". Trump ha invitado a Netanyahu y al presidente libanés, Joseph Aoun, a una próxima visita a la Casa Blanca.
La guerra de Irán dispara el precio del petróleo, los carburantes suben, y eso acaba repercutiendo en el transporte. Compañías de avión como Volotea ya están aplicando un recargo a billetes comprados después del 16 de marzo. Las organizaciones de consumidores advierten: no nos pueden subir el precio si no lo advierten antes de comprarlo.
El papa ha reafirmado su postura antibelicista con motivo de su viaje apostólico en África. En Camerún, segunda país en visitar en su travesía, se ha reunido con el presidente del país, Paul Biya. Allí ha pronunciado un discurso en el que ha llamado a consolidar la paz y a la justicia, ha advertido de la necesidad de luchar contra la corrupción y ha defendido las políticas sociales.
El viaje en el continente llevará este jueves a León XIV a Bamenda, zona de un conflicto civil entre separatistas y el Ejército. Luego se desplazará a la capital económica de Camerún, a Duala, ciudad en la que celebrará una misa en la que se espera una asistencia de 600.000 personas. También visitará el hospital católico Saint Paul. El líder de la Iglesia católica viajará de nuevo a Yaundé, donde oficiará una ecuaristía en el aeropuerto antes de volar a Angola. La última parada en el itinerario de León XIV, a partir del martes 21, es Guinea Ecuatorial, para regresar a Roma el jueves 23 de abril.
Todo indica que una segunda ronda de negociaciones entre EE.UU. e Irán podría estar cerca. Donald Trump sigue presionando con el bloqueo de Ormuz, al tiempo que confía en la mediación de Pakistán y afirma que la guerra está "cerca del final". Por su parte, Irán amenaza con paralizar el comercio en la región, pero tampoco cierra la puerta a la negociación.
En Oriente Medio se intensifican los contactos diplomáticos. A lo largo de la tarde, tanto fuentes israelíes como de Hizbulá han apuntado a un posible alto el fuego en Líbano, a pesar de que Israel ha continuado golpeando con dureza el sur libanés. El Gabinete de Seguridad valora la posibilidad de una tregua temporal, tal vez de una semana; aunque no hay nada seguro, una pausa inminente parece ser una opción real. Mientras tanto, en la ciudad de Tiro —frente de la ofensiva militar israelí—, los bombardeos no han cesado en todo el día, pero esta tarde ha corrido como la pólvora la posibilidad de que Israel anuncie un cese de las hostilidades. (Foto: REUTERS)
Los contactos indirectos entre EE.UU. e Irán continúan por mediación de Pakistán. Ambos países podrían volver a la mesa de negociaciones o extender la tregua. Donald Trump ha dicho que la guerra está "cerca del final".
No obstante, las fuerzas de EE.UU. bloquean las salida y entrada de barcos a los puertos iraníes, y Teherán ha advertido de que podría bloquear todo el comercio en la región.
Foto: Canal de Telegram del ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi, via AP)
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha criticado las palabras de Donald Trump sobre el papa. No es la primera aliada del presidente estadounidense que se distancia. El inquilino de la Casa Blanca ha perdido también los apoyos de líderes europeos como el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro británico, Keir Starmer, que en su momento parecieron estar muy a su lado. Y lo mismo con el canadiense Mark Carney.
La guerra que libran Israel y Estados Unidos ha salpicado de lleno a las petromonarquías del Golfo, que se han convertido en objetivo. Desde que estalló el conflicto Irán ha bombardeado plantas petroleras, de gas y puertos de exportación en Arabia Saudí, Kuwait, Bahrein, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Omán... también bases estadounidenses en la región. Teherán acusa a estos países de prestar sus bases al ejército estadounidense para lanzar ofensivas contra su territorio, aunque estos lo niegan. Sin embargo entre ellos existen discrepancias sobre la posición que deben adoptar frente a los ataques iraníes: Emiratos y Bahrein son partidarios de unirse a Estados Unidos para desbloquear el Estrecho de Ormuz; Arabia también es partidaria de responder con mano dura, mientras que Kuwait pide contención y Qatar y Omán apuestan por la diplomacia y el diálogo.
Esta madrugada se ha cumplido una semana del comienzo de la tregua en Oriente Próximo. Todo apunta a que habrá una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán en los próximos días con Pakistán como mediador. De esa posible negociación depende el futuro del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, bloqueado primero por Irán, ahora también por Estados Unidos y que mantiene en vilo a las economías de medio planeta. Y en Washington otras conversaciones, entre Israel y el Líbano, auspiciada por Trump después de que Netanyahu no aceptase incluir al Líbano en la tregua. A partir de mañana, hasta medio millón de migrantes podrán solicitar la regularización de su situación en España. Tendrán que acreditar arraigo: Cinco meses seguidos viviendo aquí y no tener antecedentes. Y cumplir al menos un requisito: Una relación laboral, familiares o una situación de vulnerabilidad.
Washington ha acogido hoy las primeras conversaciones directas entre el Líbano e Israel. Uno de los puntos más conflictivos del alto el fuego es si el Líbano está incluido en la tregua. Irán sostiene que sí pero Estados Unidos e Israel aseguran que no.
Estados Unidos, Israel y Líbano acuerdan continuar con las negociaciones directas y dejan claro que no se trata solo de pactar un alto el fuego, sino de intentar construir una solución más permanente. Califican la reunión de muy positiva y aseguran que Israel y Líbano comparten un mismo objetivo: reducir o eliminar el peso de Hizbulá en Líbano. Israel insiste en su objetivo de desarme de Hizbulá y mantener la presión militar, mientras el Líbano reclama aplicar el cese de hostilidades, respetar su soberanía y avanzar hacia un alto el fuego con alivio humanitario.
De momento no hay fecha cerrada para la próxima cita.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos mantienen en un equilibrio precario donde la diplomacia intenta imponerse a la narrativa de confrontación. Mientras los rumores apuntan al cierre de esta semana como fecha clave. Sí se sabe de la gira del primer ministro de Pakistán que trata de fijar ese nuevo encuentro. El principal escollo es la cuestión nuclear. A pesar de la retórica belicista, el diálogo sigue abierto y la prueba es que el alto el fuego sigue en pie. (Foto: EFE/EPA/ABEDIN)
Teherán ha sido una ciudad golpeada por los bombardeos desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero. El cuarto día de guerra, tres misiles impactaron en dos edificios del barrio de Boroujerdi donde ahora se agolpan voluntarios que colaboran en la reconstrucción y en la ayuda a las víctimas.
Un equipo de TVE habla con testigos del ataque, como Fátima. "Escuché un sonido aterrador y después llegó mucho humo. Luego hubo una segunda explosión aún peor y todo se volvió negro", narra esta mujer, que incide en que en estas viviendas, donde murieron cuatro personas, sólo quedaba gente humilde.