La Cámara Baja de EE.UU. aprueba una medida simbólica para frenar la guerra en Irán y Trump sigue augurando un acuerdo
- La resolución no llegará a entrar en vigor porque tiene que ser ratificada por el propio presidente
- El mandatario ha vuelto a dar esperanzas de alcanzar un acuerdo con Teherán este fin de semana
La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado este miércoles una resolución, impulsada por los demócratas y de carácter simbólico, que busca frenar la guerra que el presidente Donald Trump lanzó contra Irán sin autorización del Congreso.
Además, cuatro republicanos se han sumado al Partido Demócrata para obtener una votación favorable de 215-208, una resolución que ahora debe pasar el filtro del Senado y que, para entrar en vigor, tendría que ser ratificada por el propio Trump.
Esta es la primera vez que una votación relacionada con la guerra de Irán es aprobada por los representantes y se une a otra resolución similar que el Senado había avanzado a finales de mayo. La resolución se ampara en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que exige la autorización del Congreso para mantener hostilidades militares prolongadas. Sus promotores sostienen que Trump ordenó la ofensiva contra Irán sin el visto bueno del Legislativo, mientras que la Casa Blanca defiende que actuó dentro de sus atribuciones constitucionales como comandante en jefe.
Trump habla de un acuerdo que Irán niega
Este mismo miércoles, Trump ha vuelto a señalar que las negociaciones con Irán podrían concluir ya "este fin de semana", aunque tampoco descarta que fracasen, mientras que Teherán afirma que "no se ha avanzado nada".
"Me dicen que las negociaciones van muy bien, de hecho. Muy bien. (...) Si eso ocurre, puede que no ocurra, quién sabe, pero si ocurre podría ser este fin de semana", ha afirmado el presidente estadounidense durante un intercambio con la prensa en el Despacho Oval.
Estas declaraciones contrastan con las del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien ha afirmado este miércoles que no hay "ningún avance tangible" en las negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, según una entrevista en una cadena de televisión libanesa difundida por la agencia Tasnim.
Araghchi también ha dicho que "el regreso a la mesa de negociaciones estaba condicionado a la garantía de los derechos del pueblo iraní, el fin de la guerra en el Líbano y la reducción de las tensiones en la región".
Separar el Líbano del acuerdo con Teherán
Por su parte, Trump ha afirmado que le gustaría "separar" las conversaciones sobre el Líbano de las negociaciones sobre un acuerdo con Irán, lo que supone otro punto de desacuerdo con Teherán. No obstante, escasas horas después de estas palabras, Washington ha confirmado el acuerdo entre Israel y Líbano para establecer un alto el fuego.
Sin embargo, el armisticio estará supeditado a que la milicia chií Hizbulá cese las hostilidades bélicas y abandone el sur del Líbano.
En sus palabras en el Despacho Oval, Trump ha calificado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de "tipo estupendo", a pesar de que ambos líderes mantuvieron recientemente una tensa conversación telefónica.
El presidente estadounidense también ha querido restar importancia a los últimos enfrentamientos en el golfo Pérsico. "Hicieron algo, nada muy importante, lo sofocamos rápidamente, como siempre", ha declarado. "Yo diría que en esta parte del mundo, un alto el fuego es cuando se dispara de forma más moderada", ha bromeado el multimillonario republicano.
Pese a ello, según recoge el Wall Street Journal, Trump ha comunicado a sus asesores que tratará de poner fin al alto el fuego con Irán si Teherán mata a soldados estadounidenses.
Kuwait acusó el miércoles a Teherán de haber lanzado un ataque contra su aeropuerto, el primer ataque mortal desde la entrada en vigor de la tregua el 8 de abril. Según el mando estadounidense para la región (CENTCOM), Irán también lanzó misiles durante la noche contra Baréin, lo que provocó en respuesta ataques estadounidenses contra la isla iraní de Qeshm, que alcanzaron una torre de comunicaciones, según Teherán.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, afirmaron por su parte haber atacado una base aérea en Kuwait, sin mencionar el aeropuerto, y el cuartel general de la Quinta Flota naval estadounidense en Baréin, en respuesta al ataque contra Qeshm y al de un petrolero iraní. También afirmaron haber atacado un buque vinculado a Israel y a Estados Unidos.