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Escándalo de espionaje en Israel. Un medio acusa a la policía de haber jaqueado los móviles de funcionarios, activistas, periodistas y personas cercanas al exprimer ministro Benjamín Netanyahu. La policía ha abierto unas investigaciones internas y está respondiendo a preguntas ante el parlamento, desde que el medio hebreo 'Calcalist' destapó el espionaje contra ciudadanos israelíes.

El nuevo gobierno de coalición israelí no ha conseguido prorrogar la ley de reunificación, que impedía el reencuentro de familias formadas por palestinos e israelíes. Es una ley polémica que siempre defendió el exprimer ministro, Benjamin Netanyahu, y que ahora ha tumbado con su voto en contra. La ley, tachada de racista por defensores de derechos humanos e incluso por algunos partidos israelíes, llevaba desde 2003 impidiendo la reunificación de familias formadas por palestinos e israelíes o por palestinos casados con otros palestinos que tienen la ciudadanía o la residencia israelí. El nuevo gobierno israelí pretendía extenderla seis meses para poderla reformar, atendiendo las demandas de varios partidos de izquierdas y árabes que integran el ejecutivo. Sin embargo, el Likud de Netanyahu -que la defendió durante años por motivos de seguridad- junto a la extrema derecha y otros partidos árabes la han tumbado.

Foto: AFP / JAAFAR ASHTIYEH

Naftali Bennett ya es el nuevo primer ministro de Israel. Así lo acaba de ratificar el parlamento israelí. Netanyahu es apartado del poder después de 12 años consecutivos. El llamado 'Gobierno del cambio' agrupa a ocho partidos de casi todo el espectro político.

FOTO: Naftali Bennett y su socio de Gobierno, Yair Lapid, siguen la sesión en el Parlamento israelí. EMMANUEL DUNAND / AFP.

Israel se dispone a abrir una nueva página con un voto en el Parlamento, en el que una nueva coalición de Gobierno desalojará del poder a Benjamin Netanyahu, después de 12 años. Su sustituto será, salvo sorpresas, el ultraderechista Naftali Benett, junto a otros 7 partidos de todo el espectro ideológico. El líder opositor Yair Lapid ocupará su lugar dentro de dos años. Informa Cristina Sánchez, corresponsal.

En Israel, están pendientes del Parlamento, donde esta tarde previsiblemente, el ultranacionalista Naftáli Bénnett se convertirá en primer ministro. Y lo será con una ajustada mayoría, que suman ocho partidos de amplio especto ideológico, y que aspiran a desbancar del poder a Netanyahu, tras 12 años de gobierno.

FOTO: Benjamín Netanyahu, en una imagen de archivo. Ronen Zvulun / REUTERS.

En Israel, la suma de opositores podría marcar el final de la carrera política de Benjamin Netanyahu. Imputado en casos de corrupción, el que ha sido durante los últimos 12 años primer ministro ve ahora como ocho partidos se unen para que él deje su cargo. Lo considera un peligro para la seguridad del país. De ahí su llamamiento a los diputados de este parlamento para que no lo respalden la próxima semana.

No obstante, necesitan una mayoría de 61 diputados en la Kneset y tienen por ahora 62. Se trata de una mayoría muy frágil que puede romperse si el día de la votación aparecen los temidos tránsfugas.

Benjamín Netanyahu, que lleva en el poder desde marzo de 2009, dirá adiós al cargo después de 12 años, el fin de una era, después de que ocho partidos de la oposición hayan llegado a un acuerdo para desbancarle.

El hasta ahora jefe de la oposición, Yair Laid, líder del segundo partido más votado en las pasadas elecciones, ha informado a última hora del miércoles (poco antes de expirar el plazo legal) al presidente Israelí, Reuven Rivlin, de que "ha podido formar un gobierno".

El centrista Lapid ha hecho el anuncio después de movilizar a los partidos de derecha y a la formación árabe israelí Raam.

Lapid había recibido la tarea de formar Gobierno por parte del presidente de Israel tras el fracaso en las negociaciones de Netanyahu, que se había quedado sin plazo para ensamblar un ejecutivo.

El líder de la oposición y sus socios tienen ahora entre siete y doce días para dividir las carteras y obtener un voto de confianza del Parlamento. Pero a pesar de este avance y del primer acuerdo de coalición formado sin Netanyahu en dos años, todo es posible en el panorama político israelí.

Foto: Netanyahu y Lapid. Autor: Ahmad GHARABLI and DEBBIE HILL / varias fuentes / AFP

En Israel, en tiempo límite para formar coalición de gobierno, la oposición ha anunciado un Ejecutivo alternativo, sin Benjamín Netanyahu. Así lo ha anunciado el líder opositor, Yair Lapid. La nueva coalición de gobierno está compuesta por partidos de casi todo el arco ideológico, incluido un partido árabe, por primera vez. Estará liderada por el ultranacionalista religioso Naftali Benet durante los dos primeros años y será reemplazado por el centrista laico Lapid durante los dos siguientes. El Presidente del país ya ha sido informado.

Imagen: AFP / EMMANUEL DUNAND

Por primera vez en 12 días, Gaza amanece en calma sin el estruendo de los bombardeos. Aunque ahora toca reconstruir lo destruido: más de 800 edificios, casas, escuelas, carreteras, infraestructuras… También dar asistencia a más de 60.000 desplazados internos.

Anoche algunos en Gaza, también en Cisjordania y Jerusalén Este celebraban lo que consideran una victoria sobre Israel tras declararse el alto el fuego.

Foto: AFP

A pesar de todos los problemas de Benjamin Netanyahu con la justicia esta última operación militar en Gaza le permite, de momento, sobrevivir políticamente. Ha coincidido con los 28 días que tiene el líder de la oposición, Yair Lapid, para formar una coalición de gobierno tras el fracaso inicial de Netanyahu y éste ha ganado tiempo.

Antes de la escalada estaba a punto de perder el poder con un acuerdo prácticamente cerrado entre Lapid y el ultraderechista Naftali Bennett. Pero éste último a raíz de los acontecimientos en Jerusalén y de los disturbios en ciudades israelíes con población palestina lo ha dejado en el aire por presiones, ya que ese ejecutivo necesitaría del apoyo de la formación islamista Lista Árabe Unida. El plazo para Lapid termina el 2 de junio y no se puede descartar el escenario de unas quintas elecciones, tras cuatro en dos años. Netanyahu, procesado por cargos de corrupción, podría concurrir reforzado por su respuesta al lanzamiento de cohetes desde Gaza.

  • Varios edificios civiles han colapsado tras 50 bombardeos israelíes sobre la ciudad de Gaza
  • Hamás ha continuado con el lanzamiento de cohetes contra Tel Aviv y otras ciudades del sur de Israel
  • Escucha Vivir Gaza, un podcast de Cristina Sánchez, corresponsal de RNE en Oriente Medio

El profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Complutense, Ignacio Álvarez-Ossorio, ha analizado la escalada de violencia entre Israel y Hamás que comenzó el pasado lunes. "Si no hay una fuerte presión de la comunidad internacional, e muy difícil que Israel frene su ofensiva", ha explicado Álvarez-Ossorio, que ha subrayado que las guerras y los conflictos siempre benefician a los extremos. "En el caso palestino, es evidente que Hamás intenta instrumentalizar el conflicto. En el caso de Netanyahu, es evidente que necesita anotarse un éxito y el electorado israelí suele reconocer medidas enérgicas contra los palestinos", ha explicado. "Gaza es una prisión a cielo abierto con dos millones de personas que no pueden entrar ni salir. En Gaza no puede haber ataques quirúrgicos por mucho que a Israel le guste usar esa expresión", ha recordado el profesor.

La escalada de violencia entre Israel y los grupos armados de Gaza no cesa. Hasta el momento han fallecido 53 palestinos, 14 de ellos niños. En Israel las víctimas mortales son 6, uno de ellos menor.
Las milicias de Hamás y Yihad Islámica han lanzado más de 1.000 proyectiles, de los cuales 850 han impactado en territorio israelí. A Tel Aviv han llegado 130 de ellos. Por su parte, Israel ha llevado a cabo alrededor de 500 bombardeos, según el Ejército.

Estos últimos enfrentamientos son los peores desde 2014 en un conflicto asimétrico en el que la potencia de fuego del Ejército israelí es infinitamente superior a la de las milicias palestinas.

La lluvia cruzada de misiles y bombas han matado a casi 50 palestinos y seis israelíes en esta nueva escala bélica entre el gobierno de Netanyahu y Hamás. El investigador el Instituto ElCano Haizam Amirah-Fernández cree que los civiles de ambos bandos están sufriendo las decisiones de unos dirigentes que piensan “en sus propios cálculos” y recuerda que el contexto político puede favorecer que haya más violencia. “Netanyahu no consigue formar gobierno tras cuatro elecciones y para Hamás es una forma de demostrar que tienen capacidad de lanzar cohetes”, ha afirmado en 14 horas de RNE.

Haizam Amirah-Fernández explica que seguirá habiendo enfrentamientos mientras no se aborde el tema de fondo: la ocupación de territorios. "Si se entiende que hay una ocupación de territorios, la solución a esto es avanzar hacia su fin con el apoyo internacional y la seguridad necesaria para las poblaciones israelí y palestina. Si se entiende que no hay una ocupación, entonces todo esto se enmarca en terrorismo, porque cualquier palestino que haga cualquier cosa se considera que recurre a terrorismo”, ha afirmado.

El movimiento islamista Hamás ha disparado durante la noche de este martes 130 cohetes contra el área de Tel Aviv, uno de las principales núcleos urbanos de Israel, y el centro del país, que han hecho sonar las sirenas antiaéreas. El balance del ataque ha dejado al menos un muerto en Tel-Aviv y ocho heridos.

Foto: AFP

Continúa la escalada de violencia entre palestinos e israelíes. Hasta el momento, han muerto 26 palestinos, 9 de ellos niños, y dos israelíes. Así se han vivido los ataques a un lado y otro. Los grupos islamistas Hamás y Yihad Islámica han disparado unos 250 proyectiles en las últimas horas. El Ejército israelí ha llevado a cabo al menos 130 bombardeos de represalia sobre la franja de Gaza.

Diversos edificios de ambas partes también han quedado destrozados. La mayoría de la población permanece escondida en sus casas, informa Efe. Sin embargo, varias decenas han desafiado los bombardeos para celebrar los funerales de los fallecidos.