Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

En su primer viaje a Oriente Próximo, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, se ha reunido con el primer ministro israelí en Jerusalén. Benjamín Netanyahu asegura que ambos países comparten una "estrategia común" para la Franja.

Netanyahu ha reiterado que Trump es el mejor amigo de Israel y que trabajan hombro con hombro y plenamente coordinados. De hecho Netanyahu ha vuelto a defender el plan de Trump de convertir Gaza en la Riviera de Oriente Próximo y expulsar a los palestinos a Egipto y Jordania. Y se ha mostrado convencido de poder hacer posible ese plan.

Además, ambos se han mostrado de acuerdo en que Hamás debe liberar a todos los rehenes, que no es una opción y también han dicho que completarán una misión: la de que Irán no tendrá un arma nuclear.

Horas antes de este encuentro, han llegado a Israel las 1.800 bombas MK84 estadounidenses cuyo envío Joe Biden había congelado por el enorme poder destructivo y el riesgo de su uso en Gaza. Ahora Trump ha dado luz verde y ya están en suelo israelí. Cada bomba pesa una tonelada y abre cráteres de 15 metros. Una sola de estas bombas puede arrasar un barrio y llevarse cientos de vidas por delante.

Similar puesta en escena y guion en el sexto intercambio. Los tres israelíes liberados, de entre 29 y 46 años, son civiles y de doble nacionalidad. Con aparente mejor aspecto que los anteriores, han sido recibidos con música y entre vítores en Jan Yunis, en el sur de Gaza. En el escenario, un claro mensaje a Donald Trump y a su plan de expulsar a los palestinos: "Ninguna migración excepto a Jerusalén".

El primero en subir ha sido el más joven, Sasha Trufanov, ruso-israelí secuestrado por la Yihad Islámica. Había protagonizado dos vídeos propagandísticos de la milicia.

Iair Horn, nacido en Argentina, y Sagui Dekel-Chen, de ascendencia estadounidense, completan la lista. Han pedido que continúe el acuerdo de alto el fuego, que ha peligrado esta semana después de que Hamás acusase a Israel de incumplirlo y amenazase con no entregar a los rehenes.

Familiares y amigos han seguido la liberación, retransmitida en directo, como la multitud de personas que han salido a la calle en Tel Aviv.

A cambio, Israel ha excarcelado a 369 presos palestinos de la cárcel de Ofer, obligados a llevar una camiseta con la estrella de David, símbolo del judaísmo, y una frase: "No olvidaremos ni perdonaremos". La mayoría serán trasladados a Gaza y una veintena serán deportados.

El alto el fuego continúa según lo previsto, aunque bajo amenaza. El ministro de Defensa israelí dice que están preparados para reanudar la ofensiva ante cualquier intento de violar el acuerdo.

Foto: Abed Rahim Khatib/dpa

Hamás ha liberado a tres rehenes en el sexto intercambio de la tregua con Israel, pese a las amenazas en las últimas semanas del grupo palestino de romper el alto el fuego por la escasa ayuda humanitaria que entra en Gaza.

Se trata, como ya anunció Hamás este sábado, del estadounidense-israelí Sagui Dekel Chen, de 36 años; el ruso-israelí Sasha Trufanov, de 29, y Yair Horn, de origen argentino y 46 años. A cambio de los tres hombres, Israel liberará a 369 presos palestinos.

Foto: AP Photo/Jehad Alshrafi

El grupo islamista Hamás ha revelado las identidades de los tres rehenes que pondrá en libertad este sábado, como estaba previsto, tras amagar a principios de semana con quebrar el alto el fuego. Son el estadounidense-israelí Sagui Dekel Chen, de 36 años; el ruso-israelí Sasha Trufanov, de 29, y Yair Horn, de origen argentino y 46 años, quienes volverán a casa en el sexto canje. Uno de ellos está en manos de la Yihad Islámica, el otro grupo militante con amplia presencia en el enclave.

El alto el fuego en la Franja de Gaza sobrevive de momento. Hamás ha asegurado que está dispuesto a entregar este sábado a tres rehenes israelíes, según lo acordado, y a mantener las condiciones actuales de la tregua. Asegura que Israel se ha comprometido con la entrega de ayuda a Gaza, más combustible, medicinas o tiendas de campaña, aunque el Gobierno de Benjamín Netanyahu lo ha desmentido.

Los países mediadores, Egipto y Catar están lanzando mensajes positivos y aseguran que se están resolviendo las diferencias que hacían temer que la tregua se rompiera y volviera la guerra. Todavía planea la amenaza de Trump de que si no entrega Hamás a todos los rehenes se desataría el infierno.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ya lo ha adelantado al término de una reunión de más de cuatro horas del Gabinete de Seguridad, con altos mandos militares, de la inteligencia y varios ministros: "Si Hamás no devuelve a nuestros rehenes antes del sábado al mediodía, el alto el fuego terminará y el Ejército volverá a combatir intensamente hasta que Hamás sea finalmente derrotado". El gabinete ha aprobado por unanimidad reanudar los ataques en Gaza si Hamás no devuelve a los rehenes, en la línea de la amenaza lanzada por Trump, quien dijo que si no eran liberados, "se desataría un infierno". Pero a diferencia de Trump, Netanyahu no ha dicho cuántos rehenes tendrán que ser entregados para evitar la guerra, dejando abierta una puerta para que la tregua pueda continuar. Para los gazatíes, la situación de incertidumbre representa un momento de profunda angustia ante la posible reanudación de los ataques, así como para las familias de los rehenes israelíes.

Hamás ha suspendido, por el momento, la entrega de rehenes israelíes al alegar que Israel está incumpliendo los acuerdos de alto el fuego. Según el grupo, el Gobierno de Tel Aviv dispara a los gazatíes, lo que ha retrasado el retorno de los desplazados e impide la entrada en Gaza de la ayuda acordada. También Israel lanza acusaciones contra Hamás, reprochándole el mal estado de los últimos rehenes liberados. El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, ha puesto al Ejército en estado de máxima alerta en Gaza, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha convocado a su gabinete de seguridad. En la capital de Israel, cientos de personas han salido a las calles para pedir que no se rompa la tregua. Temen por las vidas de los más de 70 rehenes que siguen en Gaza.

La Policía israelí ha cerrado tres librerías del barrio árabe de Jerusalén después de allanarlas y confiscar decenas de libros. Estas librerías tienen más de 50 años de vida y son un referente cultural de la literatura palestina. Los libreros han sido acusados de alteración del orden público.

Hassem, un testigo de la redada de la Policía israelí, ha confirmado que las autoridades también arrestaron a los dueños. Y un familiar de los detenidos ha asegurado que la policía usó el traductor de Google porque no entendían los títulos en inglés.

Decenas de personas han protestado esta mañana ante la comisaría de Jerusalén donde permanecían detenidos los libreros palestinos. "Se empieza quemando libros y se acaba quemando a personas", ha lamentado una investigadora del Holocausto, presente en la protesta.

La tregua no detiene las operaciones israelíes en Cisjordania y Jerusalén. La Policía ha irrumpido en una conocida librería palestina de la Ciudad Santa y ha detenido a sus dueños, la familia Muna, un episodio que ha provocado numerosas condenas internacionales, porque ese comercio es una referencia para la cultura árabe y palestina. Los agentes registraron los locales y confiscaron decenas de ejemplares, incluso un libro infantil. Un familiar de los detenidos asegura que los policías usaron el traductor de Google porque no entendían los títulos en inglés.

Foto: AP Photo/Mahmoud Illean

El Corredor Netzarim, es una barrera impuesta por Israel durante la guerra de Gaza. Dividía la franja en dos e impedía el cruce de los gazatíes. En virtud del alto el fuego, las fuerzas israelíes se han ido retirando poco a poco, pero desde este domingo, la retirada es total. Y esto está permitiendo que los gazatíes, libremente, vuelvan a sus hogares en el norte, eso sí, completamente devastados la mayoría.

Foto: REUTERS / Dawoud Abu Alkas