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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha responsabilizado a Irán del fracaso del alto el fuego entre ambos países ante la Asamblea General de Naciones Unidas y se ha vanagloriado de "hacer la paz". El líder republicano ha insistido en un mensaje que lleva meses repitiendo, que no permitirá que el país persa desarrolle un arma nuclear, y ha augurado que alcanzará un acuerdo con la República Islámica después de las elecciones legislativas que celebra el país el 3 de noviembre.

"Mientras los demás hablaban de paz, yo he hecho la paz", ha dicho Trump durante su discurso, mientras el representante iraní permanecía con gesto serio escuchando desde su asiento. "Mientras los demás ignoraban las amenazas, yo las he enfrentado. Mientras otros hablaban de valentía, yo la he usado", ha continuado el mandatario.

En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, conflictos armados y crisis mundiales, Nueva York acoge desde este martes el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Hace un año, en su discurso, el presidente estadounidense Donald Trump arremetió contra las Naciones Unidas, cuestionando su verdadera utilidad. Ahora, tras casi siete meses de guerra en Irán, Trump reiterará la importancia de que el país persa "no tenga un arma nuclear" ante un hemiciclo que también escuchará al presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aunque la Administración Trump haya negado el visado a parte de su equipo.

Fotografía: Kay Nietfeld / Getty Images

Esmail Baghaei, uno de los principales diplomáticos iraníes y portavoz del Ministerio de Exteriores, asegura que Teherán está preocupado por una posible extensión del conflicto en Oriente Próximo, pero responsabiliza a Estados Unidos e Israel de la escalada y reclama a los países europeos que adopten una posición más firme frente a Washington y Tel Aviv.

Baghaei atiende a Radiotelevisión Española en Lamerd, una ciudad iraní de la costa del golfo Pérsico atacada por Estados Unidos el primer día de la guerra. Allí, según las autoridades iraníes, murieron 21 civiles en lo que consideran un crimen de guerra.

Sobre Yemen, el diplomático iraní niega que Teherán tenga relación con la actual escalada entre Arabia Saudí y el movimiento de Ansar Alá, los hutíes de Yemen, pese a los conocidos vínculos entre Irán y el movimiento hutí.

Fotografía: EFE/ Ministerio de Exteriores de Irán

El polideportivo de Lamerd fue el primer objetivo de los misiles. Era la tarde del 28 de febrero. Los niños que jugaban al fútbol no sabían que había empezado la guerra.

"Oí la explosión y corrí a esconderme", recuerda Mahmud Nayafi, de 11 años. "Cuando paró el ruido fui a ver a mi amigo. Me decía 'ayuda, ayuda', pero yo no podía ayudarlo. Era mi amigo del alma y ahora está muerto".

Mahmud vive ahora con un trozo de metralla en el cuello. Le gustaría olvidar todos esos momentos de dolor, pero no puede. "No sabemos por qué nos atacaron, aquí no hay militares", señalan sus padres, traumatizados como todos en esta pequeña ciudad del sur de Irán.

Los cuatro misiles que mataron a 21 personas, incluidos cuatro niños, eran especiales. No dejaron cráteres sino que soltaron cientos de miles de piezas de metralla. Cada misil iba cargado con 180.000 fragmentos.

Irán denuncia a Estados Unidos por crímenes de guerra. "Probaron armas prohibidas contra civiles, bombas que maximizan el número de víctimas", explica Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní. Estados Unidos no asume oficialmente el ataque pero ha ordenado aumentar la producción de estos proyectiles.

Foto: ABEDIN TAHERKENAREH/EFE/EPA

Los países que forman parte del grupo BRICS han acordado este sábado en Nueva Delhi una resolución conjunta en la que piden "máxima contención" en el conflicto en Oriente Medio y abogan por la solución "pacífica" y mediante el "diálogo" de los conflictos. Además, han subrayado la necesidad de trabajar juntos para mantener "el flujo del comercio mundial, la cadena de suministros y la energía" y han rechazado las sanciones unilaterales.

La adopción de una resolución conjunta, en la que no se cita a ningún país en concreto, es un logro diplomático del bloque y en especial del anfitrión de la cumbre, el presidente indio Narendra Modi. No hay que olvidar que en las reuniones participan dos países enfrentados por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio: Irán y Emiratos Árabes. En mayo, la reunión preparatoria de ministros de Exteriores fue incapaz de pactar un comunicado conjunto.

Los BRICS celebran este fin de semana en la capital de la India su cumbre anual, que está marcada por la guerra de Irán y las alteraciones que ha provocado en el flujo de materias primas y en especial en el precio de los combustibles. A la cumbre asisten el presidente ruso, Vladímir Putin; el de China, Xi Jinping; el primer ministro iraní, Masoud Pezeshkian; y el príncipe heredero de Abu Dhabi, jeque Jaled bin Mohamed bin Zayed al-Nahyan, entre otros.

Foto: Alexander Kazakov, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP

Los hutíes de Yemen afianzan su control del paso del mar Rojo con su toma de una isla en el estrecho de Bab el-Mandeb, alternativa al paso de buques que evitan el estrecho de Ormuz. Arabia Saudí ha tenido que cerrar un oleoducto fundamental tras sufrir varios ataques, y su exportación de petróleo se complica. Trump asegura no obstante que la guerra contra Irán terminará pronto.

Foto: EFE/EPA/YAHYA ARHAB

En Teherán están muy satisfechos con sus aliados en Yemen, los hutíes, por su avance vertiginoso hacia el estrecho de Bab al-Mandab, con el que conseguirían la llave para cerrar o abrir el golfo Pérsico. El grupo asegura que va a respetar la libre circulación, pero que bloqueará a los barcos de Arabia Saudí, el país que les está haciendo la guerra junto al gobierno de Yemen. El movimiento da a Irán poder ya no sólo sobre Ormuz, sino sobre el otro estrecho clave para el tráfico de petróleo y el resto de la navegación mundial.

Foto: EFE/EPA/YAHYA ARHAB

En la guerra entre EE.UU. e Irán la televisión iraní ha difundido imágenes de misiles y drones dirigidos contra petroleros y buques de guerra estadounidenses. Teherán sostiene que estas operaciones responden a los ataques de Estados Unidos contra cinco petroleros iraníes. Washington, por su parte, también exhibe imágenes de sus ofensivas y hace balance de los objetivos alcanzados.

El fuego cruzado ha vuelto a afectar a Jordania, donde Estados Unidos mantiene bases militares. Pero, más allá de la sucesión diaria de ataques, algunos analistas advierten de un cambio de tendencia: Irán está elevando la agresividad de sus operaciones. Con su economía cada vez más asfixiada y buena parte de sus exportaciones de petróleo paralizadas, Teherán ha comenzado a dirigir sus ataques contra buques de la Armada estadounidense.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha advertido de que, por cada barco de guerra estadounidense atacado, Irán perderá uno de sus petroleros. En medio de una guerra económica que se prolonga desde hace meses, el riesgo de que el enfrentamiento militar convencional vuelva a ocupar el primer plano es cada vez mayor.

Medio año después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, el estrecho de Ormuz continúa bloqueado. Sus consecuencias se sienten también lejos de la región, en el encarecimiento de la energía y de los carburantes. Pero el conflicto está avivando además otros frentes en Oriente Próximo: los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, han intensificado sus ataques contra Arabia Saudí, uno de los principales socios de Washington en la zona.

Foto: CENTCOM, EE.UU.