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Ser mujer en Arabia Saudi es ver el mundo con limitaciones. Desde que nacen y hasta que mueren están bajo la tutela de un varón. Normalmente es el padre o el marido. El guardián tiene la última palabra en temas relacionados con el matrimonio, el divorcio, los hijos o las herencias. Y si hablamos de violencia de género se da la paradoja de que las víctimas pueden refugiarse en un centro de acogida pero necesitan el consentimiento de su tutor para salir de él. Expresarse libremente o luchar por sus derechos les sale caro. Desde hace pocos años las mujeres pueden asistir a eventos deportivos, conciertos o restaurantes sin mantener la segregación por sexos. Sin embargo, la tradición pesa y estos cambios no calan en la sociedad tan rápidamente. Pueden conducir desde 2018, pero algunas autoescuelas fijan precios más elevados para ellas. Ahora pueden votar, viajar, emprender negocios y estudiar o trabajar sin el permiso de su tutor, pero la realidad es que son muchas las empresas que no las contratan. Se abren poco a poco las puertas para ellas pero son pequeños avances para quienes son consideradas ciudadanas de segunda. Y no solo las mujeres lo tienen difícil en este país: Arabia Saudi es uno de los cinco países del mundo que más ejecuciones lleva a cabo cada año, la libertad de expresión es poco más de un espejismo, y la homosexualidad se castiga con penas de cárcel de entre 5 y 10 años.

Desde 2015, Yemen vive una guerra civil en la que se han implicado también otros actores regionales. Un conflicto que en los últimos días ha entrado en una nueva fase: los rebeldes que disputan el poder al gobierno yemení han atacado objetivos fuera del país, en enclaves tan alejados y estables como Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos. La guerra en Yemen se ha cobrado ya la vida de más de 370.000 personas y ha provocado la peor crisis humanitaria que existe hoy en el mundo.

Hablamos sobre el encuentro en Ginebra entre Anthony Blinken y Sergei Lavrov. Analizamos el papel de la OTAN en el conflicto ucraniano con Alejandro del Pozo, vicepresidente del Centro Delás, que investiga sobre el comercio de armas, las fuerzas armadas, la industria militar y las operaciones militares en el exterior. Viajamos a Yemen, escenario de varios bombardeos de la coalición que lidera Arabia Saudí, en los que han muerto al menos 70 personas y decenas más han resultado heridas. También tratamos la subida del precio del petróleo en este contexto tan volátil con José Manuel Corrales, profesor de Economía y Empresa de la Universidad Europea.

Ya se conocen los ganadores del Rally Dakar 2022. En la categoría de coches, Nasser Al-Attiyah se convierte en uno de los más grandes en la historia de Dakar y ha logrado hoy su cuarta victoria, después de las logradas en 2011, 2015 y 2019. El catarí de Toyota lo ha certificado en esta duodécima y última etapa disputada en las tierras de Arabia Saudí.

En la categoría de motos, la victoria ha sido para el británico Sam Sunderland, del equipo español Gas Gas, que cuenta con apoyo de la marca austríaca KMT. Su segunda victoria después de haber ganado en 2017. El mejor español sobre dos ruedas fue Joan Barreda que finalizó en quinta posición de la general y corría desde la quinta etapa con la clavícula fracturada. 

Amnistía Internacional mostró este viernes su queja por la compra por parte de un consorcio con respaldo de Arabia Saudí del Newcastle inglés y demandó a la Premier League que incluya a la hora de revisar la idoneidad y legalidad de estos procesos "cuestiones relativas a derechos humanos", aspecto en el que el país asiático guarda "un terrible historial".

Han pasado tres años del brutal asesinato de periodistas Jamal Khashoggi y aunque informes de Naciones Unidas, Turquía y hasta de la CIA estadounidense apuntaron directamente al príncipe saudí, Mohamed Bin Salmán se ha librado hasta el momento de rendir cuentas ante la justicia.

FOTO: Hatice Cengiz, viuda de Jamal Khashoggi, posa frente a la Casa Blanca junto a un retrato del periodista asesinado. Nicholas Kamm / AFP

Los musulmanes celebran su peregrinación anual a La Meca. Unos 60000 fieles participan en el rito bajo un estricto control sanitario y de seguridad por la covid-19, la segunda vez que este evento religioso se celebra en medio de la pandemia de COVID-19.

Los peregrinos son elegidos por sorteo, deben ser residentes en el reino, estar vacunados y sin enfermedades graves. Son trasladados en pequeños grupos en autobús para evitar aglomeraciones.

Arabia Saudí, con unos mil contagios diarios, es uno de los países árabes más avanzados en vacunación, con más del 60% de su población inmunizada.

Dos mil millones de musulmanes en todo el mundo comienzan hoy el mes del Ramadán. En todo el mundo musulmán menos en Marruecos, donde el creciente lunar que indica su inicio no llega hasta mañana, porque el país está más al oeste. Es el segundo Ramadán en medio de la pandemia del coronavirus y coincide con la campaña de vacunación, que no se interrumpe. Consideran que el suero no aporta ningún nutriente y, por tanto, no es incompatible. Arabia Saudí permite la entrada a La Meca a todos aquellos fieles que ya hayan recibido la vacuna. Informa la corresponsal de RTVE en Rabat, Ana Jiménez.

Los ultraortodoxos o jaredíes siguen siendo una minoría en Israel, apenas el 13 % de la población, pero para 2050, los expertos en demografía calculan que podrían ser hasta el 30 %. La Torá es su guía, la que rige sus vidas, sus costumbres, cómo se visten, lo que comen y hasta sus relaciones sexuales. Uno de sus mandatos religiosos es determinante: “creced y multiplicaos” y las familias jaredíes lo cumplen a rajatabla. Suelen tener muchos hijos (5, 10, a veces más) y en esta comunidad las mujeres no tienen ni voz ni voto.