Comercio más caro y más lento: así impacta en el transporte marítimo el conflicto en Oriente Medio
- Las navieras no tienen otra opción que rodear África por el Cabo de Buena Esperanza para evitar la zona de guerra
- Ataque a Irán de EE.UU. e Israel, en directo hoy
El conflicto en Oriente Medio está obligando a las navieras a cambiar sus rutas comerciales. La zona ya no es segura y, al no poder cruzar de forma segura por el Mar Rojo hacia el Canal de Suez, los barcos que vienen de China, la India o el Sudeste Asiático con destino a Europa no tienen otra opción que rodear todo el continente africano por el Cabo de Buena Esperanza, lo que supone más tiempo de tránsito y mayores costes para las navieras.
Se trata de una ruta que añade unas 3.500 millas náuticas y unos nueve días extra al viaje, tomando las ciudades de Singapur y Róterdam, una de las arterias comerciales más importantes del mundo. Así, atravesando el Canal de Suez hay una distancia de 8.233 millas náuticas, un viaje que tarda en realizarse 34 días; mientras que por el cabo de Buena Esperanza esta distancia aumentaría a las 11.692 millas náuticas y un total de 43 días.
Esto repercutiría directamente en los costes: como el barco navega más días, gasta mucho más en personal y combustible, que además está más caro por el conflicto en Irán. Asimismo, más tiempo en el agua supone que no está disponible para recoger otros pedidos, por lo que la oferta se reduce.
Por ejemplo, si un gran buque de contenedores de mercancía consume aproximadamente 200.000 litros de combustible cada jornada de navegación, durante un total de 10 días, estaríamos hablando de un gasto adicional de dos millones de litros, cifra a la que habría que añadir el coste extra de personal y las pérdidas por la menor rotación de contenedores.
Suben los seguros por la guerra
Por si fuera poco, la situación está provocando que se encarezcan los seguros que cubren los daños derivados de la guerra. A raíz del ataque, las aseguradoras han comenzado a cancelar la cobertura de riesgo de guerra para los buques en aguas iraníes, el Golfo Pérsico y zonas adyacentes.
Según explica el abogado especialista en derecho de transporte y derecho marítimo, Francisco Peleteiro, detrás de esta decisión está la intención de "renegociar unas nuevas primas" que incrementarán notablemente los costes. En la práctica, esto podría traducirse en un incremento de 250.000 a 375.000 dólares por viaje para un buque valorado en 100 millones de dólares.
"El pago de esas pólizas corresponde a quien las tenga contratadas, generalmente el armador", aclara Peleteiro. Este deberá decidir si asume el nuevo precio para seguir operando esas rutas o navega sin cobertura, algo que el experto considera impensable. "El petrolero Skylight desoyó el pasado sábado las recomendaciones de evitar el estrecho de Ormuz y sufrió el impacto de un par de misiles, con lo cual no creo que ningún armador vaya a tomar el riesgo de perder su buque", señala.
El tránsito marítimo por Oriente Medio ya no es seguro
El impacto ya se deja sentir entre las empresas que contratan el transporte de mercancías. Según la Asociación de Cargadores de España (ACE), las aseguradoras han dejado de cubrir la carga transportada en buques que atraviesen el estrecho de Ormuz. Además, las navieras —pese a haber abandonado la zona— están aplicando recargos por guerra que elevan el coste del flete en unos 1.200 euros, prácticamente duplicando los precios anteriores.
La dos principales de la logística han anunciado cambios en sus rutas. La suiza MSC, anunció el martes que todos los buques con destino al Golfo Pérsico no se dirigirán allí y serán desviados al puerto seguro más cercano. Por ello, aplicará un "suplemento obligatorio" de 800 dólares por contenedor. "MSC lamenta sinceramente la necesidad de esta decisión, derivada de circunstancias excepcionales ajenas a su voluntad", declaró en un comunicado. Y este miércoles, la otra grande del sector, Maerks, ha hecho público con efecto inmediato la suspensión temporal del transporte marítimo de mercancías en siete países de Oriente Medio. La decisión afecta a Emiratos Árabes Unidos, Omán (excepto el puerto de Salalah), Irak, Kuwait, Catar, Baréin y los puertos saudíes de Dammam y Jubail, aunque señala en un comunicado, que hará excepciones con medicinas, productos alimenticios críticos y otros productos esenciales.
Y es que el tránsito marítimo por Oriente Medio ya no es seguro. Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, la Guardia Revolucionaria iraní ha amenazado con incendiar cualquier barco que cruce por el estrecho de Ormuz —que vincula al golfo Pérsico con el océano Índico—, un enclave estratégico para el comercio mundial por cuyas aguas se mueve una quinta parte del petróleo y un tercio del gas natural licuado mundial.
Países como Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak dependen casi exclusivamente de esta vía para exportar su crudo y otros como la India, China, Japón y Corea del Sur para recibirlo. También llegan materias primas a la Unión Europea desde este punto, cuya dependencia se incrementó a raíz del corte energético con Rusia por la invasión de Ucrania.
Tampoco el Canal de Suez —que conecta el mar Mediterráneo y el mar Rojo— se presenta como una alternativa posible. En este punto del planeta, clave para los intercambios comerciales entre Asia y Occidente, las milicias hutíes en Yemen han intensificado los ataques contra los barcos que cruzan por el estrecho de Bab el-Mandeb, por lo que las navieras prefieren no arriesgar sus buques ni a sus tripulaciones.
El consumidor final se verá afectado
Para contener el nerviosismo en los mercados, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este martes a la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de EE.UU. (DFC) que proporcione seguros contra riesgos políticos "a un precio muy razonable". Además, aseguró que la Armada estadounidense "comenzará a escoltar buques cisterna a través del estrecho de Ormuz lo antes posible", en caso de que fuera necesario. "Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo", puntualizó.
Por el momento, las materias primas han moderado sus subidas este miércoles y los mercados europeos han recuperado parte de la pérdidas acumuladas desde que empezó el conflicto de Oriente Medio. Sin embargo, los fantasmas de la inflación siguen presentes.
"Todo lo que se produce o que necesite hidrocarburos para su generación verá su precio incrementado y eso se trasladará a los productos finales", apunta el director del Máster en Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), José María Viñals, aunque la depreciación del dólar frente al euro puede hacer que el incremento de la energía no sea tan importante como ocurrió al inicio de la guerra en Ucrania.
Desde BBVA Research ya advierten de que la inflación puede elevarse a más del 3% en los próximos meses por el conflicto en Oriente Medio. "Esto tendrá también sus consecuencias a nivel macro porque, si sube la inflación, habrá que introducir mecanismos de ajuste y de corrección como los tipos de interés", afirma, lo que a su vez puede encarecer las hipotecas y poner freno al actual ciclo de crecimiento económico.
Por el momento, el Banco Central Europeo (BCE) ha asegurado que seguirá de cerca la evolución de la situación y que la magnitud del impacto y las implicaciones para la inflación a medio plazo dependerán de la duración del conflicto. En la misma línea, desde el Gobierno de España están realizando una "monitorización continua" de la evolución de los precios de la energía y reaccionarán "si fuera necesario" para "proteger a empresas y ciudadanos", según avanzó este martes el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en una entrevista en TVE.