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El dólar está en horas bajas y la UE quiere aprovecharlo: "Es el momento para lograr un euro fuerte"

  • Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, la moneda estadounidense ha perdido un 15% de su valor
  • Europa busca posicionar al euro como una moneda de intercambio internacional al mismo nivel que el 'billete verde'
Un euro fuerte frente a la inestabilidad global: la estrategia de la UE para disputar la hegemonía al dólar
Imagen de un dólar y un euro Picasa Getty Images

Impulsar el papel internacional del euro forma parte de la hoja de ruta que la Unión Europea se ha marcado para recuperar su influencia global. Entre otros objetivos, los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) quieren situar la moneda común en el centro de las transacciones globales y avanzar hacia una "soberanía monetaria europea", aprovechando la actual debilidad del dólar.

"En el contexto geopolítico actual existe el riesgo de que los sistemas financiero y monetario se utilicen como arma política. Por tanto, es esencial salvaguardar el papel internacional del euro, ya que es bastante pertinente para la soberanía monetaria de la UE", explicó a los medios en la última reunión del Eurogrupo su presidente, Kyriakos Pierrakakis.

Las palabras de Pierrakakis apuntan a la nueva realidad al otro lado del Atlántico: el giro proteccionista de la Casa Blanca tras el regreso de Donald Trump, el uso de sanciones financieras por parte de Washington contra potencias como Rusia, China o Irán y las tensiones provocadas por la soberanía de Groenlandia.

Según Luis Garvía, director del Máster en Riesgos Financieros de Comillas ICADE, el contexto es propicio para hacerlo: "Si se busca un euro fuerte, este es el momento para lograrlo porque Trump lo que está buscando es precisamente lo contrario: favorecer sus exportaciones con una devaluación encubierta", explica en una conversación con RTVE.es.

El dólar pierde un 15% de su valor desde el regreso de Trump

Desde enero de 2025, coincidiendo con la toma de posesión del presidente estadounidense, el dólar ha perdido un 15% de su valor y cotiza a día de hoy en el entorno de 1,20 unidades por cada euro, niveles que no se veían desde septiembre de 2021. Y no se trata de una novedad, ya que durante su primer mandato el dólar se devaluó más de un 10% respecto al euro.

Pero, ¿por qué Trump tiene interés en que su moneda se deprecie? Por un lado, porque sus exportaciones se vuelven más competitivas. "Así venderemos más", celebró el magnate a finales de enero al ser preguntado por la debilidad del 'billete verde'. A su vez, el presidente sostiene que el déficit comercial se reducirá drásticamente e incluso que Estados Unidos logrará un superávit este ejercicio, que sería el primero en décadas.

Pero no todo es positivo. La depreciación de la moneda implica un mayor riesgo de inflación en el país, encareciendo los productos básicos y la energía para el ciudadano estadounidense. A nivel global, este escenario debilita la confianza en el dólar como activo refugio y fomenta la fuga de capitales, ya que la deuda soberana de EE.UU. pierde atractivo.

El euro se hace fuerte

Precisamente, esa falta de atractivo potencia a otras divisas como el euro, en un momento en el que Europa apuesta para que sea una moneda de intercambio internacional al mismo nivel que el dólar.

"Un euro fuerte nos va bien para tener un mejor control de la inflación y del poder de compra", apunta a RTVE.es el profesor de EAE Business School Martí Pachamé. En 2025, la inflación cerró en el objetivo del 2% que marca el Banco Central Europeo (BCE) y la economía de la eurozona ha salido del estancamiento.

Sin embargo, explica el experto, "un euro fuerte perjudica a nuestras exportaciones y hace que nuestra balanza comercial esté un poco más perjudicada en ese sentido". Además, las empresas "tienen mayores dificultades para vender sus productos fuera de la Unión Europea". "Entonces se trata de hacer balance y estudiar si lo que prima en un momento determinado es el control de precios o la competitividad", recalca.

Efectos positivos y negativos de la apreciación del euro frente al dólar

Mientras Washington celebra la caída del dólar, un euro fuerte no es lo más deseado para Fráncfort. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ya advirtió a principios de febrero que la escalada de la moneda común es un motivo de preocupación para el supervisor, especialmente si supera la barrera de los 1,2 dólares, nivel del que se encuentra cerca.

"El BCE no tiene un objetivo de tipo de cambio para el euro. Pero, al mismo tiempo, reconocemos que el tema es importante para las perspectivas de crecimiento e inflación. Por esa razón, vigilamos de cerca la evolución de los tipos de cambio", puntualizó la presidenta del organismo, Christine Lagarde. Cabe recordar que la moneda comunitaria ya se encuentra en su valor más alto de los últimos cuatro años y medio.

En busca de un mercado único de capitales

Pese a ello, el dólar sigue dominando como divisa internacional de reservas y pagos, mientras que el euro mantiene el segundo puesto. "Europa, en este mapa geopolítico global, es una pieza de un puzle donde ni mucho menos es protagonista", asegura el profesor de Comillas ICADE.

Según un documento de la Comisión Europea, que recoge Efe, un 20% de las reservas mundiales están denominadas en euros y un 25% de la facturación de exportaciones de bienes se efectúan en la moneda comunitaria, frente al 60% que representa la divisa estadounidense en ambos frentes y pese a haber perdido terreno en los últimos meses.

Para revertir esta tendencia, el Ejecutivo comunitario se ha propuesto poner en marcha una serie de medidas que van desde profundizar el mercado único hasta avanzar en la Unión de Ahorros e Inversiones, la creación del euro digital, unificar las emisiones de deuda europea o promocionar el uso de la divisa común en las transacciones globales de sectores estratégicos.

"Un intercambio de capitales más eficiente entre los diferentes mercados europeos facilitaría también que las transacciones se realizaran en esta divisa, lo que favorecería a alcanzar ese papel predominante del euro como moneda refugio para evitar estos cambios de opinión y políticas que ahora mismo está llevando a cabo Estados Unidos", apunta Martí Pachamé.

Próxima cita, el 9 de marzo

Está previsto que el próximo 9 de marzo los ministros de Finanzas de las grandes economías del bloque —Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Países Bajos—, el llamado E6, celebren un encuentro para explorar alternativas sobre la promoción del euro en los intercambios con socios comerciales. Precisamente el titular de Economía español, Carlos Cuerpo, es uno de sus grandes impulsores.

"En un mundo en el que Estados Unidos sigue siendo el que reparte las fichas de juego, yo creo que estamos jugando unas posiciones comerciales muy correctas", añade Luis Garvía. Prueba de ello son los acuerdos firmados recientemente con la India y Mercosur, claves para diversificar socios y reducir la dependencia de Estados Unidos y China.

Al mismo tiempo, el experto admite que la UE ha quedado rezagada en la carrera de la inteligencia artificial, pero tiene en cambio "un entorno suficientemente fértil como para adoptar tecnología, implementarla, seguir siendo un mercado y seguir siendo un referente en lo nuestro". "Solo hay dos caminos: ir hacia adelante o hacia atrás y si queremos ser algo en este nuevo contexto, necesitamos más Unión Europea y además más unión de verdad", sentencia.