La economía española aceleró su crecimiento a final de año y cerró 2025 con un avance del 2,8%
- La cifra se sitúa por debajo de las expectativas del Gobierno, que estimaba un repunte del 2,9%
- El PIB creció un 0,8% en el cuarto trimestre del año impulsado por el consumo y la inversión
La economía española ha vuelto a exhibir una notable fortaleza en 2025, un ejercicio marcado por la guerra comercial impulsada por la nueva Administración de Estados Unidos y la situación de inestabilidad geopolítica a nivel mundial. El consumo, apoyado en las buenas cifras de empleo, y la inversión han llevado al Producto Interior Bruto (PIB) a repuntar un 2,8% en el conjunto del año, tras pisar el acelerador en el cuarto trimestre con un avance del 0,8%.
Según los datos de la Contabilidad Nacional publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía española encadena cinco ejercicios consecutivos de incrementos, tras la histórica caída registrada en 2020 como consecuencia de la COVID-19. De esta forma, el PIB de España seguirá liderando el crecimiento entre las economías avanzadas y lo hará, además, casi duplicando al conjunto de la zona euro.
La cifra, no obstante, se sitúa por debajo de las expectativas del Gobierno y de algunos organismos internacionales, que dibujaban un crecimiento a cierre de año del 2,9%. También lejos del repunte del 3,5% con el que cerró en 2024, gracias a una mejora de la demanda interna y, en concreto, de las inversiones por los fondos europeos, que continuaron en 2025.
En concreto, la demanda interna contribuyó con 3,6 puntos al crecimiento del PIB del pasado ejercicio, mientras que la externa (exportaciones e importaciones) tuvo una aportación negativa de un punto.
"España es la economía avanzada que más crece por segundo año consecutivo. Cerramos 2025 con un avance del 2,8%, el doble de lo esperado para la zona euro, y en buena posición para revalidar un crecimiento sólido este 2026. Seguimos", ha celebrado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un mensaje en su cuenta de X.
El PIB repuntó ocho décimas en el cuarto trimestre
La economía española empezó el año creciendo un 0,5%, repuntó un 0,7% en el segundo trimestre y se ralentizó de nuevo entre julio y septiembre, hasta el 0,6%. Por tanto, el avance del 0,8% es el mayor ritmo de crecimiento trimestral de todo el ejercicio y se sitúa dos décimas por encima que en el trimestre precedente.
Este repunte trimestral se vio impulsado por la demanda interna, que aportó un punto al crecimiento; mientras que el sector exterior restó dos décimas. En palabras del Ministerio de Economía, esto se debe "al dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión, en un contexto internacional de incertidumbre".
En concreto, el gasto en consumo final de los hogares se incrementó un 1% y el de las Administraciones Públicas, un 0,1%. Por su parte, la formación bruta de capital (inversión) registró una variación del 1,7%.
En el caso de las exportaciones de bienes y servicios, presentaron una tasa intertrimestral del 0,8%, lo que supuso 1,5 puntos más que en el tercer trimestre; mientras que las importaciones registraron una variación del 1,4%, una décima más respecto al trimestre precedente.
Se trata, no obstante, de datos provisionales, por lo que habrá que esperar a la confirmación de los mismos por parte del INE, algo que se espera para finales del mes de marzo.
El consumo y la inversión, motores del crecimiento
Echando la vista atrás, el crecimiento interanual del PIB se situó en el 2,6% en el cuarto trimestre, una décima por debajo que entre julio y septiembre y su menor tasa en dos años, en concreto, desde el cuarto trimestre de 2023.
Destaca el aumento del gasto de los hogares, que repuntó un 3,4%, gracias a la creación récord de puestos de trabajo, que "son además más estables y de más calidad", ha puntualizado el Ministerio que dirige Carlos Cuerpo. Cabe recordar que esta misma semana se ha publicado la Encuesta de Población Activa (EPA), que arrojó el aumento de 605.400 ocupados en el conjunto del año y la caída de la tasa de paro por debajo de la barrera del 10% por primera vez desde 2008.
Además, el consumo también se ha apoyado en la recuperación del poder adquisitivo de las familias, que creció un 1,5% en 2025, "con subidas de los salarios por encima de la inflación", ha destacado Economía. Precisamente, el INE ha publicado este viernes los datos de inflación correspondientes al mes de enero: el Índice de Precios al Consumo (IPC) bajó cinco décimas a comienzos de año, hasta el 2,4% interanual, el mayor descenso desde marzo de 2025, propiciado por la energía.
Por su parte, la inversión registró una variación interanual del 6,5%, tasa 1,7 puntos menor que la del trimestre anterior. En este caso, destaca el aumento de la inversión en construcción del 5,2% y en bienes de equipo, del 9%.
Mientras que las exportaciones de bienes y servicios presentaron una tasa interanual del 3,5%, lo que supuso siete décimas más que en el tercer trimestre. Por su parte, las importaciones registraron una variación del 6,9%, dos décimas por encima de la del trimestre precedente.
"Buenas perspectivas" para este año
Con todo, el PIB a precios corrientes se situó en 1.685.783 millones de euros, registrando un nuevo máximo en la serie histórica tras sumar 91.453 millones respecto al año anterior.
"Este fuerte crecimiento de la actividad económica en 2025 genera una inercia que afianza unas buenas perspectivas también para este año, con un punto de partida de avance del PIB del 1,1%", ha añadido Economía, quien sostiene que España "volverá a liderar a los principales socios europeos, según las últimas previsiones del FMI, de hace apenas un par de semanas".