El paro en España baja del 10% por primera vez desde 2008 tras crear 605.400 empleos en 2025
- Al cierre de 2025, la tasa de desempleo se sitúa en el 9,93%, con 2,47 millones de parados
- La ocupación marca un nuevo récord con 22,46 millones de empleados, gracias a la inmigración y el tirón de los servicios
Casi dos décadas después del estallido de la Gran Recesión, la tasa de paro en España, que llegó a rozar el 27% en lo peor de la crisis económica, ha bajado del umbral del 10%, mientras que el número de trabajadores alcanzó al cierre de 2025 un nuevo récord histórico, con 22.463.300 personas empleadas, después de que a lo largo del año se crearan 605.400 nuevos empleos. Son las cifras que arroja la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2025, publicada este martes por el INE, y que reflejan la fortaleza del mercado laboral español en un contexto de crecimiento económico sostenido.
Entre octubre y diciembre el número de parados se redujó en 136.100 personas, lo que sitúa el total de desempleados en 2.477.100, la cifra más baja desde el segundo trimestre de 2008. En el conjunto del año, el paro bajó en 118.400 personas, lo que deja la tasa de paro en el 9,93%, la más reducida desde el primer trimestre de 2008. A su vez, también marcan mínimos el paro juvenil, con un 23,01% -la tasa más baja desde 2003- y el desempleo entre los mayores de 55 años, con un 9,24%.
Esa reducción del desempleo es una de las consecuencias del impulso en la creación de nuevos puestos de trabajo, que en 2025 fue incluso más intensa que el año anterior, cuando se crearon 468.200 empleos. España generó más empleo a lo largo de todos los trimestres del año y el último no fue una excepción: si al final de 2024 se registraron 34.900 ocupados más, la última campaña navideña consiguió incorporar al mercado laboral a 76.200 personas entre octubre y diciembre, más del doble y el mejor cuarto trimestre desde 2021. La cifra registrada al cierre del año, esos 605.400 nuevos trabajadores, revela también la pujanza de la inmigración: cuatro de cada diez nuevos puestos de trabajo fueron para personas con nacionalidad extranjera, esto es, 257.900, mientras que el resto, 347.400, fueron ocupados por trabajadores españoles -5.700 de ellos, con doble nacionalidad-.
El resultado es ese nuevo récord en el número de personas empleadas, que ha permitido sacar pecho a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una entrevista en RNE: "Hoy el país creo que tiene una muy buena noticia y es que por fin bajamos del 10%, y no solamente bajamos del 10%, sino que tenemos récord de ocupación, casi 22 millones y medio de personas trabajando, récord de ocupación en las mujeres y récord de ocupación en la juventud", ha recalcado, al tiempo que señalaba que la reforma laboral y la subida del salario mínimo "son económicamente eficientes".
Los servicios tiran de la creación de empleo
Lo cierto es que los datos reflejan una fortaleza en el mercado laboral que tiene un reflejo directo en las familias: al cierre de 2025, los hogares con todos sus miembros activos ocupados eran 12.166.300, casi 263.000 más que hace un año, mientras que los hogares con todos sus miembros activos en paro se han reducido en 61.200 durante el último año, hasta los 772.300.
La creación de empleo se repartió, además, casi por igual entre hombres y mujeres, con 299.200 nuevos puestos de trabajo masculinos y 304.700 femeninos, aunque ellos se beneficiaron en mayor medida de la reducción del paro. Así, el desempleo masculino se redujo en 79.600 personas, lo que sitúa su tasa de paro en el 8,76%, mientras que el femenino cayó en 38.800 personas, con una tasa de desempleo notablemente superior, del 11,24%.
Por sectores, los servicios acapararon casi dos tercios de los nuevos empleos, con 369.900 puestos de trabajo creados a lo largo de 2025. La industria aportó otros 112.200 trabajos y la construcción, 79.500, mientras que el empleo en la agricultura creció en 43.800 personas. En este sentido, nueve de cada diez puestos de trabajo creados el año pasado fueron en el sector privado, que sumó 555.300 trabajadores -a pesar de registrar un ligero descenso en el último trimestre- y se acerca a los 19 millones de empleados, mientras que el sector público incorporó a 50.100 personas, hasta los 3,6 millones. Desde otro punto de vista, el empleo autónomo sumó 36.800 personas, siendo el asalariado el que aportó la mayor parte de la creación de empleo, con 569.900 trabajadores más.
En cuanto a la calidad del empleo, los contratos indefinidos aumentaron en 547.500, de forma que alcanzan a 16,26 millones de trabajadores, e incluso se reducen los fijos discontinuos, que pasan de 706.400 al cierre de 2024 a los 666.500 actuales. Por tipo de jornada, el empleo a tiempo completo subió en 574.700 personas y a tiempo parcial en 30.700, lo que deja la tasa de parcialidad en el 13,8%, frente al 14% del año anterior. Además, el número de personas que llevan más de un año en paro ha bajado en 98.900 respecto al año anterior, aunque siguen siendo más de 900.000 personas, y el de parados que buscan su primer empleo se redujo en 14.100 personas, hasta 236.400 demandantes de empleo.
La población activa roza los 30 millones de personas
En este sentido, la buena salud del mercado de trabajo y el empuje de la inmigración está animando a muchos ciudadanos a buscar un empleo, de forma que la población activa, pese a que en el último trimestre del año bajó, como es habitual entre octubre y diciembre, en 59.900 personas, a lo largo del año incorporó a 487.100 personas, hasta situarse en el umbral de los 30 millones.
De este modo, la tasa de actividad se sitúa en el 58,94%, medio punto porcentual más que al acabar 2024, si bien resalta que entre los españoles se redujo 34 centésimas, hasta el 57,29%, mientras que la de los extranjeros aumentó en 60 centésimas, hasta el 68,74%, una diferencia que el INE achaca "fundamentalmente, a la diferente estructura por edades".
En cuanto al desempeño por regiones, el paro se ha reducido a lo largo de 2025 en diez comunidades autónomas, con descensos especialmente notables en Madrid, que registra 57.300 parados menos, una caída del 17,4%, y en la Comunidad Valenciana, que ha conseguido sacar del desempleo a 47.100 personas, lo que representa una reducción del 14,1%. En cambio, los mayores incrementos se aprecian en Cataluña, que suma 21.900 parados más, lo que supone un 6,8%, y en Canarias, que registra 12.500 desempleados más que al cierre de 2024, lo que supone un 9% más.
Todas las regiones lograron crear empleo, con la única excepción de la ciudad autónoma de Melilla, que pierde 600 ocupados. Andalucía y la Comunidad Valenciana registran los mayores aumentos, con 138.400 y 98.800 nuevos puestos de trabajo, respectivamente, lo que representa un incremento superior al 4% en ambos casos.