La inflación se dispara en agosto. Los precios subieron un 4,3%, siete décimas más que en julio y su nivel más alto desde hace más de tres años. En concreto, desde febrero de 2023, cuando estábamos en plena desescalada inflacionaria tras el fuerte impacto inicial de la guerra de Ucrania.
La inflación sube en julio un 3,6% en tasa interanual según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es una décima más de lo que pronosticó el INE a principios de mes.
La subida deriva sobre todo del alza en el precio de los combustibles con un gasóleo que se ha disparado en el séptimo mes del año un 15,7% por la guerra en Oriente Medio.
Debido a que el precio del gasóleo superó en siete décimas el umbral de subida del 15% fijado por el Gobierno para controlar el impacto de la crisis energética, se ha activado una medida automática: la rebaja fiscal del Impuesto sobre Hidrocarburos para el gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre, en lugar de los 5 céntimos previstos.
España batió récords de ocupación en el segundo trimestre de 2026 con 22.779.000 millones de personas empleadas, 486.000 más que en el primer trimestre del año, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Para el mismo periodo, la tasa de paro fue de un 9,87%. El indicador baja un punto y vuelve a situarse por debajo de la barrera psicológica del 10%, con una cifra que no se veía desde el primer trimestre de 2008, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.
Habitualmente, el segundo trimestre del año registra buenos datos por las contrataciones de la campaña del verano, lo que ha permitido que el paro bajase entre abril y junio en 213.300 personas, hasta un total de 2.495.300. No obstante, la caída registrada es la menor de los últimos cinco años. También en la creación de empleo se constata una ralentización, los 486.000 ocupados más del segundo trimestre de 2026 son menos que los 503.000 que se contabilizaron el año pasado para el mismo periodo.
Ni las rebajas alivian el aumento del gasto familiar. En 2025, sube un 3,1% respecto al año anterior y se sitúa por encima de los 35.000 euros. La vivienda no solo se come la mayor parte de los ingresos, es también lo que más sube, un 5,8%, seguido por todo lo relacionado con los cuidados (5,2%). Por el contrario, compramos menos alcohol, no vamos tanto a los restaurantes y compramos menos muebles.
Claudia tiene 20 años y, desde hace tres, compagina estudios y trabajo. Su jornada empieza con las clases de Enfermería a las 9. Entre clase y clase, aprovecha cada segundo para repasar, realizar una práctica o tomar apuntos.
Sale a las tres, come en 30 minutos y tras una hora y media de bus, llega a su lugar de trabajo en Madrid desde Guadalajara. Allí pasa entre 4 y 6 horas al día en la tienda de ropa.
Ella está entre los más de un millón de jóvenes entre 16 y 29 años que estudian y trabajan. El número se ha duplicado en la última década.
Un fenómeno que es consecuencia de una suma de factores: la crisis de 2008, la subida de las tasas y el empobrecimiento de la clase media. Algo que puede perjudicar a los estudiantes con menos recursos cuando tienen que dedicar muchas horas al trabajo.
Los expertos piden más becas para que la renta no determine el acceso a la educación superior.
El año ha comenzado con la pérdida de 170.300 empleos.
En el primer trimestre de 2026 el numero de afilados a la Seguridad Social descendió hasta los 22.293.000, según la Encuesta de Población Activa publicada este martes por el INE.
Mientras, el número de parados subió este trimestre en 231.500 personas, hasta 2.708.600 y la tasa de desempleados se vuelve a situar por encima del 10%