Aparece un ejemplar de la tortuga más grande del mundo en Cantabria
- Se trata del cuerpo de una tortuga laúd que quedó varada en la playa de Piélagos después de seis semanas a la deriva
- Es una especie solitaria que puede llegar a vivir 100 años, medir dos metros y pesar hasta 600 kilogramos
Un ejemplar sin vida de la tortuga laúd, la más grande del mundo, ha aparecido varada en la playa de Piélagos (Cantabria) después de seis semanas a la deriva. Se desconoce de dónde venía o hacia dónde iba, pero se cree que esta especie suele criar en el oeste de la costa africana y pasa de vez en cuando por las aguas del Cantábrico. Se trata de una especie solitaria que puede llegar a vivir 100 años, medir dos metros y pesar hasta 600 kilogramos.
Un voluntario de Centinelas Cantabria avistó el ejemplar en la playa de Piélagos y hasta allí se desplazaron científicos de Revarca, una red de asistencia y emergencia ante una situación de varamiento de una especie marina protegida que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del MITECO, y que gestiona fondos europeos 'Nextgeneration'. El cuerpo estaba en avanzado estado de putrefacción y los científicos no han podido lograr muchas pistas. Se desconoce la causa de la muerte, aunque se cree que un plástico o un barco podría estar detrás del fallecimiento. "Se alimentan de medusas y puede haber confundido un plástico con una medusa. También puede haber sido un golpe de un barco, ya que con ese tamaño no tiene depredadores naturales. Es muy difícil que un tiburón se atreva a atacarlas. Pueden llegar a pesar como un oso polar y tener un tamaño similar al de un coche pequeño", asegura Diego de Vallejo, responsable de comunicación de Revarca.
Amiga de los marineros
Las tortugas laúd suelen vivir a 17 kilómetros de la costa y pueden bajar hasta los 1.000 metros de profundidad, aunque lo lógico es que se muevan entre los 300 o 400 metros. "Son reptiles. Tienen que salir a respirar, que les dé el sol, calentarse un poco... No son peces", apunta De Vallejo.
Pese a vivir alejadas de la costa, según las evidencias científicas, hay testimonios de marineros que han visto ejemplares de este tipo de tortugas en el Cantábrico, concretamente cerca del Cabo Machichaco. "Se llevan bien con los marineros porque comen medusas, que se alimentan de peces pequeños, como nosotros", señala De Vallejo con media sonrisa.
Más tortugas
No es la única tortuga que ha aparecido en la costa cantábrica y el cambio climático podría estar detrás de los cadáveres que han llegado en los últimos años a Asturias, País Vasco o Cantabria. Los cambios en las temperaturas del agua pueden desconcertar a las especies o hacerlas enfermar. Además de la tortuga laúd, ha habido otro varamiento que sí ha sorprendido a los científicos y es el hallazgo de la tortuga lora, la primera que se encuentra en Cantabria. "No es tan grande como la laúd, tendrá el tamaño de una sartén, pero lo sorprendente es que nunca había llegado a nuestras costas", concluye De Vallejo.