La Organización Mundial de la Salud acaba de anunciar un plan de 518 millones de dólares para combatir el brote de Ébola en África, que ya es el cuarto más grave registrado hasta la fecha. Aseguran que no parten de cero. Aprendieron mucho de brotes anteriores, pero necesitan también el compromiso político y financiero de los gobiernos.
Las cifras de muertos por el ébola siguen subiendo en Africa central y los expertos alertan de la grave situación que ya ha identificado más de 1.000 casos sospechosos en República Democrática del Congo y ya también en Uganda.
La situación es alarmante, dicen los médicos y equipos sanitarios que trabajan en la República Democrática del Congo. 246 muertos, las cifras siguen subiendo, y 1.028 casos sospechosos. La propagación es muy rápida y además el virus ha cruzado la frontera y en Uganda ya han registrado 18 muertos y 134 casos confirmados.
La situación es alarmante, dicen los médicos y equipos sanitarios que trabajan en la República Democrática del Congo. Ya hay 246 muertos y las cifras siguen subiendo. Son 1.028 los casos sospechosos.
La propagación es muy rápida y el virus ha cruzado la frontera. En Uganda ya han registrado 18 muertos y 134 casos confirmados.
Con estos datos preocupantes el director general de la OMS ha aterrizado en la ciudad de Bunia, epicentro del brote, al este del país, para evaluar la situación. "Estamos buscando cómo frenar este brote y quiero reclamar la ayuda de los gobiernos", ha dicho.
La OMS solo ha recibido un tercio de los fondos que necesita y pide más recursos. Solo hay vacuna para una de las variantes, el virus del ébola. El brote actual, causado por el virus de Bundibugyo, menos frecuente, no tiene tratamiento ni vacuna.
La trasmisión es por contacto directo con fluidos corporales del enfermo. Los primeros síntomas, fiebre y dolor muscular, están siendo vigilados por todos los equipos sanitarios desplazados a la zona. Tienen muchas dificultades para detectar casos y el contagio es muy alto por las condiciones precarias en las que viven y la actual guerra en el Congo.
Foto: STRINGER/EFE — El director de la OMS en la RDC
La Organización Mundial de Salud admite que tardó en detectar el brote de Ébola en África y ahora el virus le lleva ventaja. La situación es preocupante por la desconfianza de la población local y el clima de guerra. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llega este martes a la República Democrática del Congo.
FOTOGRAFÍA: Stringer / Xinhua News / Europa Press / ContactoPhoto
Lo más complejo, según Tellaeche, es controlar la propagación de la enfermedad en una población en continuo movimiento, con una sanidad precaria y creencias que repudian a quienes incineran los cuerpos
La Organización Mundial de la Salud ha declarado el brote de Ébola en la República Democrática del Congo como una emergencia de salud pública de importancia internacional. Es la primera vez que su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declara una emergencia de este tipo antes de convocar el comité de emergencia por la magnitud y la velocidad con la que está avanzando esta pandemia.
Hasta 18 millones de personas podrían verse afectadas directa o indirectamente por este brote de ébola, que ya ha dejado más de 130 fallecidos y unos 600 casos sospechosos, aunque las cifras aumentan cada hora. Cruz Roja Española está formando parte de la respuesta internacional para contener este brote. Su responsable en África, Pablo Estévez, ha atendido al programa de La tarde en 24 horas, donde ha explicado que, actualmente, la RDC cuenta con suministros suficientes para controlar el virus estas primeras semanas, pero si continúa extendiéndose, pronto "se quedarán sin recursos".
El brote de ébola sigue expandiéndose por la República Democrática del Congo y la vecina Uganda y suma ya 600 posibles contagios y 139 muertes sospechosas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte del riesgo de que la enfermedad se extienda aún más a nivel regional.
Sin embargo, "no hay riesgo de pandemia", como ha asegurado este miércoles el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. El conflicto imperante en el este de República Democrática del Congo y las dificultades logísticas complican el control de un brote que, según los expertos, pudo haberse originado varios meses atrás.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reconocido este martes que la "magnitud y rapidez" con que se propaga el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) es alarmante, con más de 543 casos sospechosos y 131 muertes que también se cree vinculadas a la transmisión del virus.
"Estas cifras cambiarán a medida que se intensifiquen las operaciones sobre el terreno, incluyendo el fortalecimiento de la vigilancia, el rastreo de contactos y las pruebas de laboratorio", ha señalado Ghebreyesus a los miembros de la Asamblea Mundial de la Salud, que se reúnen esta semana en Ginebra.
El Gobierno alemán ha anunciado este martes que recibirá y tratará a un paciente estadounidense que contrajo el ébola en la RDC. Según la ONG cristiana estadounidense Serge, el paciente es un médico misionero de la organización que se contagió mientras atendía pacientes en una zona situada en el epicentro del brote, al suroeste de Bunia, capital de Turi.
Por ahora, no se ha encontrado tratamiento ni vacuna para esta cepa.
Ocho casos de contagio confirmados por laboratorios, 246 sospechosos y 116 presuntas muertes en el Congo y Uganda. La agencia sanitaria indica que el brote es causado por el virus Bundibugyo, para el que no existen medicamentos ni vacunas. La OMS emite “emergencia de salud pública de importancia internacional” pero “no cumple los criterios de emergencia pandémica”. Hablamos con el virólogo José Antonio López.
La Organización Mundial de la Salud ha declarado la emergencia de salud pública internacional por un brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda. El número de casos sospechosos oficiales de ébola es 246, pero la incertidumbre hace pensar que son muchísimos más, por la zona geográfica. Además, el virus ya afecta a dos países lo que aumenta la preocupación como para declarar la emergencia de salud pública internacional.El Ministerio de Sandidad desaconseja viajar a las zonas afectadas.
Fiebre, vómitos y una alta tasa de mortalidad... es lo que se conocía de ese virus que en 1976 se empezó a llamar ébola. Un virus que no había salido jamás del continente africano hasta el 2014. Al repatriar a dos misioneros españoles infectados, se contagió una enfermera del Hospital Carlos III de Madrid, donde estaban aislados.
Cruz Roja Internacional va a elevar hoy la voz para alertar sobre los brotes de Ébola que están extendiéndose en Guinea y en la República Democrática del Congo. Una situación epidémica que comenzó con pequeños brotes en 2018 y que hoy no está recibiendo la atención que merece por parte de estos países, según ha afirmado Íñigo Vila, director de emergencias de Cruz Roja, en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso. Además, ha llamado la atención sobre dos factores que dificultan el trabajo de los cooperantes, la alta letalidad del virus y el conflicto armado que viven algunas zonas.
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