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La OMS pide cooperación internacional frente al brote de ébola y alerta: la desinformación contribuye a su propagación

  • "Si las personas acuden pronto y reciben atención médica, pueden sobrevivir", dice su director
  • La UE no recomienda de momento controles sistemáticos a pesar de la falta de datos
La OMS pide cooperación internacional frente al brote de ébola y alerta: la desinformación contribuye a su propagación
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, visita un nuevo centro de tratamiento del éb AFP

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha defendido este miércoles la cooperación internacional como única vía para contener el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, al tiempo que ha alertado de que la desinformación y la pérdida de confianza de las comunidades pueden convertirse en uno de los principales obstáculos para frenar la epidemia.

Tras concluir una visita a las zonas más afectadas del este congoleño, Tedros ha explicado que regresa con sentimientos encontrados de "esperanza y preocupación". Durante su estancia se reunió con líderes comunitarios y con supervivientes de la enfermedad, cuya recuperación consideró una prueba de que el virus puede superarse cuando los pacientes reciben atención médica a tiempo.

"Su valentía nos da esperanza y demuestra que este brote puede detenerse", ha afirmado durante un acto en Bunia (provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo), en el que ha entregado certificados a varios sanitarios que sobrevivieron recientemente a la enfermedad. "Si las personas acuden pronto y reciben atención médica, pueden sobrevivir", ha añadido.

Asimismo, el responsable de la OMS ha subrayado que ni el ébola ni el hantavirus son amenazas nuevas, pero ha advertido de que el contexto actual sí lo es. También ha recordado que el actual brote en África se desarrolla en una región marcada por conflictos armados, desplazamientos masivos de población y una prolongada crisis humanitaria, factores que han dificultado la detección temprana de casos y el rastreo de contactos. Según la OMS, la epidemia permaneció sin detectar durante semanas y podría haber estado circulando durante meses antes de ser identificada oficialmente.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, visita el centro de tratamiento del ébola AFP

Tedros, además, ha insistido en que la respuesta debe ser necesariamente colectiva. Citó la colaboración de numerosos países y organizaciones internacionales en las evacuaciones médicas, el despliegue de equipos sanitarios y el refuerzo de la capacidad de diagnóstico. "El ébola ha demostrado una y otra vez que se necesita una respuesta compartida", ha señalado.

En ese sentido, ha reivindicado los avances sanitarios logrados gracias a la cooperación internacional durante las últimas décadas. Recordó la reducción de la mortalidad por malaria y el descenso del consumo de tabaco a escala mundial, logros que, dijo, no pueden atribuirse a una sola institución ni a un único país. "No me atribuyo ningún mérito por esos avances. Solo han sido posibles gracias a la cooperación entre países", ha afirmado.

Uno de los mensajes más repetidos por Tedros durante su visita a RDC y Uganda ha sido la importancia de la confianza ciudadana. "La confianza lo es todo", ha dicho. A su juicio, cuando se rompe entre las comunidades y las autoridades sanitarias, las consecuencias pueden ser devastadoras.

La desinformación promueve la propagación

El director general de la OMS también ha recordado que durante anteriores epidemias de ébola la desinformación y la desconfianza alimentaron la propagación del virus, y ha advertido de que el mismo fenómeno sigue observándose ahora en varias zonas afectadas.

Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para la respuesta internacional. La OMS considera que el brote, causado por la variante Bundibugyo del virus -para la que no existe una vacuna aprobada- , constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. El organismo elevó esta semana a 321 los casos confirmados en la RDC, con 48 fallecidos y seis recuperados, aunque revisó a la baja centenares de casos inicialmente sospechosos tras las investigaciones epidemiológicas.

Trabajadores sanitarios son rociados con desinfectante tras entrar en contacto con el cuerpo de una persona sospechosa de haber fallecido por éb AFP

La enfermedad también ha cruzado la frontera hacia Uganda, donde las autoridades han confirmado ya 15 contagios y una muerte, mientras varios países refuerzan los controles sanitarios y vigilan posibles casos importados.

Pese a algunos avances, Tedros ha reconocido que persisten importantes desafíos para contener una epidemia que la propia OMS ha descrito como una de las más complejas de los últimos años. Sin embargo, concluyó con un llamamiento a reforzar el multilateralismo: "La única alternativa a los problemas globales es la cooperación global", ha dicho, reiterando que el objetivo último debe ser garantizar a todas las personas el acceso al más alto nivel posible de salud.

Europa decide "vigilar" mientras otros países endurecen las restricciones

La declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por parte de la OMS ha activado mecanismos de respuesta en todo el mundo, aunque con estrategias muy diferentes.

A pesar de las declaraciones de expertos sanitarios señalando la dificultad para conocer el verdadero alcance de la propagación del actual brote de ébola, el Comité de Seguridad Sanitaria de los Veintisiete considera que el riesgo para la población europea sigue siendo bajo y no recomienda controles sistemáticos a los viajeros procedentes de África central, apostando en cambio por el seguimiento epidemiológico, la coordinación entre Estados miembros y la preparación de los sistemas sanitarios ante posibles casos importados.

Por contra, Estados Unidos ha optado por una respuesta más contundente. Washington ha reforzado los controles sanitarios para viajeros procedentes de los países afectados, ha concentrado las llegadas en aeropuertos específicos para facilitar el seguimiento de pasajeros y ha impuesto restricciones de entrada a determinadas categorías de viajeros vinculados a la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur.

El secretario de Estado, Marco Rubio, testifica ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado en la audiencia para revisar la solicitud de presupuesto del Departamento de Estado para el año fiscal 2027 AP

Canadá también ha endurecido las medidas, incluyendo limitaciones temporales de entrada y requisitos adicionales de cuarentena y vigilancia sanitaria.

La preocupación es especialmente relevante en África oriental, donde los países de la región intentan evitar que los movimientos transfronterizos favorezcan nuevas cadenas de transmisión. Los ministros de Salud de la Comunidad de África Oriental han puesto en marcha una respuesta coordinada que incluye la armonización de controles en aeropuertos, puertos y pasos terrestres, el despliegue de laboratorios móviles en zonas estratégicas, la movilización de equipos especializados de respuesta rápida y el refuerzo de la capacidad diagnóstica y de vigilancia epidemiológica.

Otros países de América, Asia, Oriente Medio y África también han anunciado restricciones de viaje, controles reforzados o cuarentenas preventivas para viajeros procedentes de las zonas afectadas. Sin embargo, tanto la OMS como la Organización Internacional para las Migraciones han advertido contra el cierre generalizado de fronteras, al considerar que podría empujar a los desplazados a utilizar rutas informales fuera del control sanitario, dificultando aún más la detección de contagios y el seguimiento de contactos