Muertes, desnutrición y falta de medicamentos: consecuencias del mayor recorte en cooperación en una década
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La financiación en cooperación "más baja en una década" ya tiene consecuencias. En 2025, "el hambre se disparó" cuando la hambruna azotaba partes de Sudán y Gaza. En Somalia hay "un aumento sin precedentes" de casos de desnutrición y en República Democrática del Congo se enfrentan a un brote de ébola fuera de control con un rastreo de casos que "alcanza a menos de la mitad de los contactos". Médicos Sin Fronteras (MSF), Acción Contra el Hambre, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo relatan el impacto de los recortes sobre la acción humanitaria.
Desde Naciones Unidas alertaron en diciembre de 2025 sobre las "consecuencias inmediatas" de los "brutales recortes" a las operaciones humanitarias. En la presentación del informe 'Panorama Humanitario Mundial 2026', Tom Fletcher, al frente de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), informó de que "en 2025, el hambre se disparó", "los sistemas de salud colapsaron" y "miles de personas perdieron el acceso a servicios esenciales". Destacó que "los brotes de enfermedades se dispararon", "millones de personas carecieron de alimentos, atención médica y protección esenciales" y "los programas de protección para mujeres y niñas se recortaron, y cientos de organizaciones de ayuda cerraron".
Millones de vidas en riesgo tras el desmantelamiento de USAID
La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo advierte de que la reducción de la cooperación a nivel internacional "supone millones de personas sin atención y vidas humanas perdidas" y señala el "gran impacto" que está teniendo "el desmantelamiento de la USAID (la agencia de cooperación de Estados Unidos)", sumado a "otros importantes recortes por parte de Reino Unido, Alemania y Francia".
MSF explica que, "durante mucho tiempo, el funcionamiento del sistema de ayuda ha dependido, en gran medida, del Gobierno de Estados Unidos". Es "el caso de las agencias de la ONU y mecanismos de financiación multilateral como la Alianza para las Vacunas (Gavi), el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y el Banco Mundial". La organización se muestra "extremadamente preocupada por las brechas en la cobertura de vacunación" y "la respuesta a los brotes epidémicos en los países donde trabaja".
Un estudio de The Lancet prevé que el desmantelamiento de la USAID puede provocar más de 14 millones de muertes para 2030, incluidas 4,5 millones de muertes de niños menores de 5 años (pág.2). Asocia los altos niveles de financiación de esta agencia de cooperación con una menor mortalidad y estima que, entre 2001 y 2021, evitó 91.839.663 muertes (pág.1 y pág.7). Una reducción del 15% de la mortalidad estandarizada por edad (ASMR, por sus siglas en inglés) global, del 44% en niños pequeños y del 32% en menores de cinco años (pág.7). Además de una disminución del 65 % en la mortalidad por VIH/sida (25,5 millones de muertes), del 51% por malaria (8 millones de muertes) y del 50% por enfermedades tropicales desatendidas (8,9 millones de muertes) (pág.1 y pág.7).
Los recortes en la ayuda exterior de EE.UU. también han tenido repercusiones inmediatas en la salud, la educación y la seguridad de mujeres y niñas. Según esta investigación de la 'Comisión de Mujeres Refugiadas', los recortes presupuestarios "agravan la desigualdad de género". Detallan los que han sufrido fondos de salud maternoinfantil, salud sexual y reproductiva, así como "datos que demuestran que el cierre de centros de salud resultante ha provocado la muerte de mujeres en Afganistán, Etiopía y Yemen". Además, documentan cómo "las mujeres y las niñas han perdido oportunidades educativas y de medios de subsistencia" y "están menos protegidas frente a la violencia".
El impacto sobre la acción humanitaria: muertes por desnutrición y falta de medicamentos
Médicos Sin Fronteras señala que "resultaron afectados los medicamentos esenciales y otros suministros necesarios para la respuesta humanitaria que ya estaban en tránsito o a punto de ser utilizados, como la ayuda alimentaria destinada a poblaciones en riesgo de inanición, el alimento terapéutico preparado (RUTF) para tratar a niños con desnutrición aguda grave o los fármacos antituberculosos".
MSF destaca el caso de Somalia, un país "con agudas necesidades humanitarias y de salud", donde "los recortes han sido graves" y han empeorado "una situación ya de por sí desesperada". Recalcan que el Plan de Respuesta Humanitaria de 2025 para Somalia ha sufrido un "tijeretazo" del 74 %: de 1.420 millones de dólares requeridos inicialmente a 367 millones. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha reducido la asistencia alimentaria de emergencia de más de 2 millones de personas a poco más de 600.000. Actualmente, solo 1 de cada 7 somalíes que necesita ayuda alimentaria la está recibiendo y más de 300.000 personas han perdido acceso a agua potable segura en Somalia.
La organización pone el foco en el Hospital Regional de Bay, en Baidoa, Somalia (3.1107393,43.6433172). Este centro hospitalario en el que trabajan los equipos de MSF está desbordado por "un aumento sin precedentes" de casos de desnutrición de niños y niñas, así como embarazadas y lactantes, que "llegan en estado crítico". Ya en 2025, la organización advirtió de las consecuencias de la falta de financiación en la atención sanitaria en hospitales como este de Somalia. Según las cifras aportadas a VerificaRTVE, solo en este centro hospitalario de Baidoa, entre enero y junio de 2025, las muertes de niños con desnutrición grave aumentaron un 44 % respecto al mismo periodo de 2024; el 47 % de ellos fallecieron en los dos días posteriores al ingreso. A esto se suma la violencia de un país en conflicto como Somalia. En este hospital, los equipos de MSF atendieron a 71 personas heridas tras los enfrentamientos del 17 de agosto.
Oxfam Intermón denuncia que la financiación humanitaria mundial destinada a la República Democrática del Congo (RDC) se ha reducido en un 46% —de 2.580 millones de dólares en 2024 a 1.400 millones en 2026—. Es "el nivel de cobertura más bajo de la última década" y ha "obligado a las organizaciones humanitarias a reducir drásticamente sus operaciones". "El rastreo alcanza a menos de la mitad de los contactos" y "permite que el virus del ébola se propague", señala Manel Rebordosa, Coordinador de Respuesta de Oxfam Intermón en la provincia de Ituri y destinado en el epicentro del brote de ébola en el este de la RDC.
Entierro de un paciente fallecido de ébola el 18 de agosto de 2026 en el cementerio de Nyamurongo, en Bunia, República Democrática del Congo. EFE / EPA / DIEUDONNE DIROLE
Tom Fletcher (OCHA) se pronunció en una entrevista con RTVE Noticias sobre las consecuencias en la crisis del ébola en la RDC por el recorte en ayuda humanitaria de países como Estados Unidos. "Ese trabajo urgente debe intensificarse cuando nos enfrentamos a recortes de fondos, habremos recibido una cuarta parte de la financiación que habríamos recibido en esta fase de los anteriores brotes de ébola", dijo. Esta reducción de fondos ha llevado a que los equipos de OCHA tengan que elegir qué vidas salvar y qué vidas no salvar, qué programas financiar y cuáles abandonar", aseguraba Fletcher en una entrevista con Planeta Futuro (El País).
Recortes con efecto dominó
Los recortes de fondos también impactan de forma indirecta en el trabajo de las organizaciones que se financian con fondos privados. Porque, si las organizaciones que dependían de públicos ya no cuentan con la financiación necesaria para seguir trabajando en terreno, ese trabajo se queda sin hacer y deben intentar asumirlo otras organizaciones. Es el caso de MSF, cuyo modelo de financiación consiste principalmente en fondos privados (un 97%).
Raquel González (MSF España) subraya que esta situación "tiene un impacto directo en las poblaciones". "Nos estamos viendo en el brete de intentar tener que cubrir todo aquello que se queda sin hacer", explica. Pero, insiste: "No es un problema por MSF, el problema está en que las poblaciones se quedan sin atención médica, sin centros de salud, sin campañas de vacunación rutinaria". "También se quedan sin otros servicios básicos que dan otras organizaciones, como el saneamiento de agua", señala.