- El viernes arrancan en Omán las primeras negociaciones entre EE.UU. e Irán tras las últimas protestas
- Washington ya contaría con las capacidades militares que necesita en la región para frenar un posible ataque
- Representantes de Washington y Teherán se reunirán el viernes en Omán para negociar un posible acuerdo nuclear
- La encarcelada Nobel de la Paz Narges Mohammadi, en huelga de hambre
- La prohibición se remonta a hace casi cinco décadas
- Ya había mujeres que conducían motos, pero se consideraba ilegal
- El episodio se da en medio de fuertes tensiones por la amenaza militar de Trump al régimen de los ayatolás
- La Casa Blanca dice que siguen en pie las conversaciones con Teherán previstas para finales de esta semana
- Estambul será el escenario del primer contacto entre representantes de Washington y Teherán
- Asistirían ministros de Turquía, Catar, Egipto, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Pakistán
- El presidente estadounidense ha declarado que necesitará ver un acuerdo negociado con la República Islámica
- El enviado especial para Oriente Medio y el ministro iraní de Exteriores se reunirán el viernes en Estambul
En Israel también siguen muy pendientes de Irán, su enemigo en la región, y la amenaza de un ataque estadounidense. Teherán insiste en que si Trump da la orden de ataque, habrá una guerra regional. Y en esa tensa espera, la población iraní resiste como puede la grave crisis económica que azota al país, y que se nota incluso en los barrios más pudientes del norte de la capital. El equipo de RTVE se desplaza hacia las montañas de las afueras de Teherán, donde las telecabinas de transporte, importadas de Francia en los años 70 del pasado siglo, siguen funcionando a pesar de las sanciones. Allí, algunos residentes afirman sentirse como prisioneros en su propio país. "Estar aquí es una forma de sentirnos libres", dicen los visitantes. En las afueras de Teherán esperan que todo pase desde un punto privilegiado donde es más fácil olvidar.
Foto: Getty Images
- Teherán decide clasificar a los agregados militares de las embajadas como "terroristas"
- Bruselas adoptó la medida por la represión de las protestas por parte del régimen
- Las fachadas de Teherán cuentan historias sobre el pasado glorioso del imperio persa y el presente convulso del país
- Los diseños nunca llevan firma y se gestan en un pequeño estudio
En Teherán, un equipo de RTVE ha estado con los diseñadores de la propaganda del régimen. Las fachadas de Teherán hablan, cuentan historias sobre el pasado glorioso del imperio persa y sobre el presente convulso de Irán. Carteles gigantes le dicen al ciudadano que forma parte de algo mucho más grande que él. Los diseños nunca llevan firma y se gestan en un pequeño estudio. TVE ha obtenido permiso para grabarlo a cambio de que no se reconozca ni el lugar ni a los artistas.
Foto: Majid Asgaripour/WANA
- Es la reacción a que los Veintisiete incluyeran a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas
- "Los europeos se dispararon en el pie", ha declarado el presidente del parlamento iraní al anunciar la medida
El país está en máxima alerta ante la posibilidad de un ataque estadounidense. Desde el régimen aseguran que avanzan los esfuerzos para establecer una negociación con Washington, aunque insisten en que también están preparados para la guerra.
Sobre Irán sigue pesando la amenaza de un ataque de EE.UU., que mantiene un gran despliegue militar en la región. Aunque Donald Trump dice que Teherán quiere un acuerdo con Washington sobre su programa nuclear, desde el régimen de los ayatolás responden que están abiertos al diálogo, pero también preparados para la guerra.
Foto: Majid Asgaripour/WANA
Estos días se multiplican los contactos para evitar un ataque estadounidense a Irán. El régimen asegura que está preparado tanto para negociar como para responder a un posible ataque. Y mientras tanto, sortea como puede la grave crisis económica que ha sido el germen de las protestas. La inflación es altísima, tanto que una de las medidas que ha tomado el régimen para apaciguar las protestas, conceder un millón de tomanes a todos los iraníes, no parecen ser suficiente para apaciguar los ánimos de una población que ve crecer los precios cada día como se puede ver un viernes cualquiera, el domingo para los iraníes, en las calles de Teherán, según declaran varias personas en este reportaje
- Tras intervenir Venezuela y lograr acceso a su mercado petrolero, Trump mira ahora a Irán
- Pero una intervención en Irán es más difícil: es un régimen religioso e impenetrable, además de la lejanía
Después de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, ahora Trump tiene en su punto de mira a Irán, otro país con importantes reservas de petróleo y que también ha desafiado el orden de Washington durante décadas. No solo hay profundas diferencias religiosas y culturales, también está la geografía. Caracas está en la costa, a tiro de portaaviones, mientras que Teherán es una ciudad interior rodeada de montañas.
Estados Unidos ya falló estrepitosamente con la operación para rescatar a los rehenes estadounidenses de la embajada iraní en el 1979. Descartado el secuestro, Estados Unidos podrá tratar de matar al líder Supremo iraní, pero no sólo eso. "Lo que quiere EE.UU. es debilitar a Irán como país, como potencia regional, para poder potenciar a Israel", dicen los expertos.
Además, aunque cayeran los ayatolás, explican, serían necesarias otras figuras. "La opción que tiene Trump es la de un militar que tome el poder desde dentro del propio sistema, un rostro desconocido, sin barba, porque los iraníes ya odian lo que es la sotana y la barba", añaden.
Una democracia aprobada por Washington para los iraníes no es, sin embargo, ninguna exigencia de Estados Unidos. En esto, Irán sí se parece a Venezuela.
Foto: AFP PHOTO / HO / IRANIAN PRESIDENCY
- Erdogan se ofrece como "facilitador" y los ministros de Exteriores turco e iraní se reúnen en Estambul
- El Ejército iraní asegura que la respuesta a un ataque de EE.UU. sería "instantánea"
- El Consejo de la UE sanciona al ministro de Interior y al fiscal general de Irán por la represión de las protestas
- España se había mostrado dispuesta a apoyar "cualquier sanción" que la UE propusiese contra el régimen iraní
Qué hará Trump tras sus amenazas a Irán: propaganda, presión para negociar o ataque limitado
- Expertos consultados creen que Trump quiere imponer sus condiciones sin recurrir a la fuerza
- Las exigencias del presidente de EE.UU. se centran en detener totalmente el programa nuclear
José Rodríguez Garat, almirante de la Armada española retirado, ha asegurado en La tarde en 24 H que el despliegue de un portaaviones y las amenazas de Donald Trump a Irán "por ahora no es más que un ejercicio de propaganda, y posiblemente dirigido al interior en momentos delicados".
El almirante ha recordado que siempre hay un portaaviones de EE.UU. y a veces dos en Oriente Medio salvo cuando fueron desplazados a Venezuela.
"Cuando la amenaza fue más seria (...) no ocurrió nada, porque seguramente no hay ningún plan que las fuerzas armadas americanas puedan presentar a su presidente que sea decisivo para poner de rodillas a Irán", ha explicado Garat. "Si cayera el régimen, la situación no sería mucho mejor para el mundo ni para Irán, porque a falta de reemplazo podríamos tener una guerra civil como en Siria, en un país con cuatro veces más población y acceso al petróleo, y eso es lo que provocó que Trump no hiciera nada, incumpliendo sus promesas durante las manifestaciones, y que hace que probablemente no ocurra nada ahora".
"Trump tiene una limitación porque sus votantes les van a impedir desplegar tropas en el exterior y mantener una guerra larga, y con esas hipótesis juegan ahora en el régimen iraní", ha añadido.
Foto: Especialista en comunicación de masas Daniel Kimmelman/Marina de EE.UU., vía AP
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado la amenaza más directa y clara hasta el momento de un ataque militar a Irán si el país no negocia inmediatamente un nuevo acuerdo para paralizar su programa nuclear.
Desde Teherán, las autoridades se han mostrado abiertas a dialogar, pero han advertido de duras represalias si la República Islámica es agredida.
Foto: EFE/US Navy
- Trump exige a la República Islámica negociar ya sobre su programa nuclear
- El Gobierno se abre a negociar pero advierte de "duras represalias" si es agredido
- Las últimas protestas en el país persa han sido brutalmente reprimidas
- La periodista explica lo difícil que ha sido trabajar en medio de un fuerte bloqueo de las comunicaciones
Muchos se arriesgaron para grabar con sus móviles estas movilizaciones históricas contra el régimen de los ayatolás en Irán, que reaccionó con un apagón de sus comunicaciones cuando más aumentó la represión.
Solo se produjeron algunas llamadas telefónicas breves como esta, entre una hija en el extranjero y una madre en Irán que, dice no puede hablar porque la están escuchando y tiene miedo: "Mi vida, los teléfonos están controlados, no podemos hablar".
Arezoo vive en Madrid, también ha recibido una única llamada de su madre, que se cortó a los tres minutos. "Es la primera vez en mi vida después de 44 años que no sé prácticamente nada en una semana entera de mi madre. Y obviamente el resto de mi familia está ahí, pienso en mis primos, pienso en mis amigos y no sé quién está vivo y quién está muerto".
Es el apagón más severo en la historia de Irán: la conectividad cayó prácticamente a cero entre el 8 y el 9 de enero. "Lo último que tenemos es información de que están transitando las calles con fusiles de asalto y con rifles, intentando que no salga nadie de sus domicilios. Es decir, que hay un doble apagón: el apagón digital y el apagón del toque de queda en varias ciudades actualmente".
Amnistía Internacional califica la censura digital como otra violación de derechos humanos. Solo unos pocos, los que consiguen conectarse a los satélites de Starlink, pueden mostrar algo de lo que pasa en Irán.
Foto: REUTERS
- El Gobierno iraní bloqueó internet en medio de las fuertes protestas que se iniciaron a finales de 2025
- Desde el 8 de enero, los iraníes han tenido solo acceso a una red interna sin acceso al internet global
- La activista lleva más de 40 días detenida pese a que su orden de arresto temporal ha expirado
- La Fundación Narges denuncia que "se le han denegado todas las visitas de su familia y su abogado"
- El general iraní Abolfazl Shekarchi amenazó de muerte al mandatario si EE.UU. atacaba al ayatolá Alí Jamenei
- Asimismo, ha dedicado palabras denigrantes hacia Somalia, afirmando que "ni siquiera es un país"
- Un funcionario iraní asegura a Reuters que la cifra de muertos supera los 5.000 en las protestas
- Teherán podría levantar su bloqueo de internet en unos días, según un miembro del parlamento
- Las monarquías del Golfo no quieren una intervención militar e intentan frenar a Trump
- La debilidad del 'Eje de la Resistencia' y la caída de Al Asad en siria aíslan a los ayatolás
- La protesta ha sido apoyada por decenas de ONG, sindicatos y partidos de izquierda como el socialista
- ONG opositoras con sede en el exilio cifran en 3.428 los fallecidos en Irán y en 19.000 los detenidos
Es Rubina Aminian, estudiante de Diseño de Moda de 23 años. Una joven iraní como cualquier otra, con toda una vida por delante. Las fuerzas de seguridad la asesinaron durante una protesta el pasado 8 de enero.
Rubina salía de clase con sus amigos en la Universidad, en Teherán, cuando vieron una protesta y se unieron a ella. Según el relato que los amigos de Rubina contaron a su familia, las fuerzas de seguridad reprimieron la protesta y dispararon a la joven en la nuca.
"Salió desarmada, llevando solo su voz y su cuerpo, a clamar por la libertad", denuncian. Sus familiares en Noruega han podido hablar con Amina, la madre de Rubina, que se encuentra en Irán. Amina recorrió 460 kilómetros hasta Teherán para buscar el cuerpo de su hija entre los cientos de muertos en la protesta estudiantil y tuvo que huir con su cadáver.
Hali Norei, tía de Rubina Aminian: "Lo que describe mi familia es que había cientos, quizá miles de cuerpos apilados unos encima de otros".
La hermana de Amina no ha tenido noticias de su familia en Irán desde hace una semana. El caso de Rubina es solo uno entre las miles de historias, miles de víctimas y desaparecidos tras la sangrienta represión del régimen del ayatolá Alí Jamenei que comenzó hace tres semanas.