Hackean la televisión estatal iraní, donde el régimen calla sobre la cifra de muertos y persiste el bloqueo de internet
- Un funcionario iraní asegura a Reuters que la cifra de muertos supera los 5.000 en las protestas
- Teherán podría levantar su bloqueo de internet en unos días, según un miembro del parlamento
La televisión estatal iraní ha confirmado que fue hackeada por una fuente “desconocida” y que su señal en algunas regiones del país se vio interrumpida durante “unos momentos” este domingo por la tarde con mensajes contra la República Islámica, según han informado Reuters y EFE. Se mostraron brevemente discursos del presidente estadounidense Donald Trump y del hijo exiliado del último shah de Irán, instando a la población a la revuelta.
“La transmisión de programas en el satélite Intelsat en algunas regiones del país se vio interrumpida durante unos momentos”, ha reconocido la Organización de Radio y Televisión de Irán, que en las últimas semanas ha estado difundiendo imágenes de disturbios y violencia durante las protestas que han sacudido el país desde finales de diciembre.
La televisión ha indicado que el fallo ha sido “resuelto de inmediato”. Videos divulgados en redes sociales del momento del hackeo muestran imágenes y mensajes contra la República Islámica, e instan a los iraníes a continuar las protestas contra el sistema clerical. Además, el régimen podría levantar su bloqueo de internet en unos días, según ha declarado este lunes un alto miembro del parlamento, después de que las autoridades cortaran las comunicaciones mientras reprimieran con fuerza las protestas en los peores disturbios internos desde la Revolución Islámica de 1979.
5.000 fallecidos, según Reuters
Las calles de Irán han permanecido prácticamente en silencio durante una semana desde que las protestas antigubernamentales que comenzaron a finales de diciembre fueron reprimidas en tres días de violencia masiva. Un funcionario iraní ha asegurado a Reuters, bajo condición de anonimato, que la cifra confirmada de muertos superaba las 5.000 personas, incluyendo 500 miembros de las fuerzas de seguridad, y que algunos de los peores disturbios se han dado en zonas de etnia kurda del noroeste.
La oposición acusa a las autoridades de abrir fuego contra manifestantes pacíficos para reprimir la disidencia. Los gobernantes clericales de Irán afirman que multitudes armadas, incitadas por enemigos extranjeros, atacaron hospitales y mezquitas.
El número de muertos eclipsa las de los anteriores brotes de disturbios antigubernamentales reprimidos por las autoridades en 2022 y 2009. La violencia provocó reiteradas amenazas de Trump de intervenir militarmente, aunque ha dado marcha atrás desde que cesaron las matanzas a gran escala.
Las protestas en Irán estallaron el 28 de diciembre por la crisis económica y la depreciación del rial, pero pronto se extendieron por todo el país pidiendo el fin de la República Islámica. Alcanzaron su momento álgido el jueves 8 de enero y el viernes 9 de enero, con una explosión de manifestaciones en prácticamente todo Irán. En respuesta, las autoridades iraníes cortaron las comunicaciones, incluido el internet global, y desplegaron a las fuerzas de seguridad en todo el país para sofocar las manifestaciones.
Teherán ha denunciado que Estados Unidos e Israel han estado detrás de lo que considera “disturbios” y “actos terroristas”, y responsabilizó al presidente estadounidense, Donald Trump, de la muerte de “varios miles” de personas.