El hijo del sha de Persia anima desde Washington a los iraníes para que sigan "ejerciendo presión" sobre el régimen
- Reza Pahlaví apunta a que tiene apoyos dentro del país, pero la oposición en la diáspora está fragmentada
- Los muertos superan los 3400 y la cifra podría ascender a 12.000, según datos conocidos esta semana por RTVE
El opositor iraní Reza Pahlavi ha instado este viernes a la comunidad internacional a aumentar la presión sobre el Gobierno iraní para ayudar a los manifestantes a derrocar al régimen clerical, incluso cuando la fuerte represión parece haber sofocado ampliamente las manifestaciones.
Pahlavi, hijo exiliado del sha de Irán, derrocado en 1979 por clérigos seguidores del ayatolá Ruhollah Jomeini y residente en Estados Unidos desde hace décadas, ha ofrecido una conferencia de prensa en Washington para pedir que se ejerza presión política, económica y militar sobre Teherán.
Iraníes participan en una protesta contra el Gobierno en Teherán, Irán, el viernes 9 de enero de 2026 AP
El opositor también ha señalado que "amplios sectores" del Ejército y las fuerzas de seguridad iraníes le han "susurrado" su lealtad y que se encuentra en una situación única para garantizar una transición estable en el país.
Consolidado como una voz prominente en la oposición al régimen de Teherán, Pahlavi, de 65 años, busca desempeñar un papel en el futuro de Irán, incluso cuando el presidente Donald Trump expresó a principios de esta semana dudas sobre su capacidad para reunir apoyo dentro del país. "El pueblo iraní está tomando medidas decisivas sobre el terreno. Ahora es el momento de que la comunidad internacional se una plenamente a ellos", ha dicho el iraní.
Sin embargo, la oposición del país en la diáspora está fragmentada entre grupos rivales y facciones ideológicas —incluidos los monárquicos que le apoyan— y parece tener poca presencia organizada dentro de la República Islámica, tal y como señalaba el propio presidente norteamericano tras mantener contactos con Pahlaví a través de enviados como el empresario, Steve Witkoff.
Al ser preguntado por sus conversaciones con funcionarios estadounidenses, el opositor se ha negado a dar detalles, afirmando que se trataba de un "momento delicado". "Creo que el presidente Trump es un hombre de palabra y, en última instancia, apoyará al pueblo iraní", ha dicho, añadiendo que "nunca es demasiado tarde" para que Estados Unidos ayude. "Lucharemos hasta la victoria", ha aseverado.
Por su parte, el presidente estadounidense ha amenazado en repetidas ocasiones con intervenir en apoyo de los manifestantes en Irán una vez empezaron a circular por las redes sociales imágenes de la represión ejercida a manos de las fuerzas de seguridad del régimen. "Si disparan y matan violentamente a manifestantes pacíficos, los Estados Unidos de América acudirán en su rescate. Estamos armados y listos para actuar", dijo el pasado 2 de enero.
La amenaza aumentó la tensión diplomática: autoridades iraníes calificaron la declaración de “imprudente” y advirtieron que cualquier intervención extranjera sería inaceptable.
El régimen admite al menos 3.000 muertos
Fuentes de la República Islámica han confirmado en las últimas horas a distintas organizaciones no gubernamentales en el exilio que los muertos en las últimas protestas superan los 3.400 y que incluso podrían superar los 12.000, tal y como adelantaba este jueves RTVE Noticias tras contactar con estas plataformas.
Las manifestaciones, que venían gestándose desde que el 28 de diciembre se cerrase el Gran Bazar de Teherán, se intensificaron la semana pasada, cuando multitudes de iraníes de todas las edades salieron a las calles y elevaron el tono de la contestación contra el gobierno, que empezó por la grave situación económica del país, agravada por la sequía que asola sus tierras.
En los últimos días las movilizaciones parecen haber remitido tras una represión que, según observadores, se ha avisto alimentada por el apagón casi total de internet impuesto desde el gobierno, tutelado en la sombra por el el ayatolá Ali Jamenei. Así lo han indicado esta semana los investigadores de Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, quienes han verificado la muerte de al menos 3.428 manifestantes a manos de las fuerzas de seguridad, aunque advierten de que la cifra real, que también incluiría a decenas de efectivos policiales del régimen, podría ser varias veces superior. "Lo que han perseguido con el apagón y la caída de internet es ocultar la magnitud de la represión, pero no pararemos hasta que todo se termine sabiendo", afirmó uno de los portavoces de (IHR).