Trump amenaza de nuevo al líder supremo iraní: "Debería estar muy preocupado"
- Representantes de Washington y Teherán se reunirán el viernes en Omán para negociar un posible acuerdo nuclear
- La encarcelada Nobel de la Paz Narges Mohammadi, en huelga de hambre
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a amenazar este miércoles al líder supremo de Irán, Alí Jamenei, quien a su juicio "debería estar muy preocupado", mientras Washington y Teherán se preparan para mantener el viernes en Omán una reunión para debatir un posible acuerdo nuclear.
"Él debería estar muy preocupado. Como saben, están negociando con nosotros", ha dicho en una entrevista con un periodista de NBC News.
El presidente estadounidense también ha declarado que las autoridades iraníes estaban considerando abrir una nueva planta nuclear tras los ataques estadounidenses contra sus instalaciones en junio de 2025. "Estaban pensando en abrir una nueva sede en otro lugar del país", ha dicho, para añadir: "Nos enteramos y les dije: si lo hacen, les haremos sufrir consecuencias muy duras".
Irán había exigido este martes que las conversaciones con EE. UU. se celebren en Omán, no en Turquía como estaba previsto, y cambios en el alcance de la agenda de las conversaciones. Y finalmente, este miércoles, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha declarado que las conversaciones con EE. UU. se celebrarán en Mascate, la capital omaní, alrededor de las 10 de la mañana del viernes.
"Estoy agradecido a nuestros hermanos omaníes por realizar todos los arreglos necesarios", ha dicho en su cuenta de X.
Un lugar y fecha que también ha sido posteriormente confirmado por EE.UU. Ambos países ya mantuvieron el año pasado varias rondas de negociación en Mascate, con Omán como intermediario, pero terminaron tras el inicio de la guerra entre Irán e Israel en junio de 2025, y en la que Washington participó con el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes. Tras ese conflicto, Teherán se ha negado a negociar con Trump, quien abandonó en 2018 unilateralmente el acuerdo de 2015 que limitaba el programa nuclear iraní y reimpuso sanciones económicas contra el país persa.
Amenaza militar a Irán
Esta situación que se da en medio del fuerte despliegue militar ordenado por Trump en el golfo Pérsico, con el que ya advirtió en enero de que atacará Irán si no se alcanza un acuerdo que impida a la República Islámica desarrollar un arma nuclear. El ejército estadounidense derribó este martes un dron iraní que se acercó al portaaviones Abraham Lincoln, desplegado en el Mar Arábigo, y EE.UU denunció que fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán hostigaron ese mismo día a un buque mercante con bandera y tripulación estadounidense en el Estrecho de Ormuz.
Una tensión que se incrementó el mes pasado, cuando Trump afirmó que iba a ayudar a los manifestantes en las protestas que sacudían Irán desde finales de 2025. Según el balance oficial, en esas manifestaciones hubo 3.117 muertos, mientras ONG opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., sitúan en 6.842 fallecidos, estudia otros 11.000 posibles homicidios, y más de 40.000 arrestos.
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Transcripción completa
El presidente Pesestian ya lo ha dicho oficialmente.
Van a sentarse a negociar con Estados Unidos
Hoy el New York Times publica que según fuentes iraníes este país estaría
dispuesto
a renunciar a su programa nuclear para evitar un ataque de Estados Unidos.
Otra opción que le propondrían
a Whitcock según el periódico estadounidense sería sacar el uranio
enriquecido del país, probablemente hacia Rusia, como ya hicieron en 2015
La prensa iraní de momento no refleja ninguna de estas hipótesis.
Las negociaciones directas comenzarían el viernes
en Estambul. Ya no hay más prórrogas posibles.
EE.UU. exige negociar la limitación del programa de misiles balísticos
Este miércoles, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha insistido con que las negociaciones con Irán deben incluir también la limitación del programa de misiles balísticos de la República Islámica, algo que Teherán rechaza.
"Para que las conversaciones conduzcan a algo significativo, tendrán que incluir ciertos aspectos, y eso incluye el alcance de sus misiles balísticos, su apoyo a organizaciones terroristas en toda la región, su programa nuclear y el trato que dan a su propia población", ha expresado el jefe de la diplomacia estadounidense en una rueda de prensa.
Rubio ha destacado que "está bastante claro" que Trump "está dispuesto a hablar, reunirse e interactuar con cualquier persona en el mundo".
"No consideramos las reuniones como una concesión. Ni siquiera las consideramos como una forma de legitimación. Se trata de nuestra disposición a sentarnos, escuchar y hablar con cualquiera, con cualquier adversario, con cualquier aliado", ha indicado.
Hasta ahora, EE.UU. ha exigido que un eventual acuerdo nuclear también debe limitar el programa de misiles iraníes y la actividad de las milicias aliadas de la República Islámica en otros países de la región. Pero Irán defiende que las negociaciones se centren solo en la cuestión atómica, como ocurrió con el acuerdo nuclear de 2015.
La encarcelada Nobel de la Paz Narges Mohammadi, en huelga de hambre
Narges Mohammadi, premio Nobel de la Paz 2023, encarcelada en Irán desde diciembre, lleva tres días en huelga de hambre, según se ha revelado este miércoles. La activista exige su derecho a apelar, a tener acceso a sus abogados en Irán y a recibir visitas, según su abogada, Chirinne Ardakani, residente en París.
La última llamada a su familia fue el 14 de diciembre y han sido informados de la huelga de hambre por un preso recientemente liberado, ha añadido la abogada. La Premio Nobel de la Paz, de 53 años, fue arrestada el 12 de diciembre en el acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, que falleció semanas antes en "extrañas circunstancias". Al menos 39 personas fueron detenidas durante ese evento, según confirmó la Fiscalía de la ciudad iraní de Mashhad.
La activista había sido puesta en libertad provisional en diciembre de 2024 a raíz de una solicitud por motivos médicos aprobada por la Fiscalía de Teherán. Meses antes, en octubre, era hospitalizada después de que su familia denunciara que las autoridades iraníes llevaban más de dos meses impidiendo que recibiera tratamiento pese al deterioro de su estado de salud. Desde que fuera puesta en libertad temporal, su círculo cercano había advertido de que corría el riesgo de ser enviada nuevamente a la cárcel.
Mohammadi, que ha pasado la mayor parte de los últimos 20 años de su vida entre rejas, ha sufrido múltiples infartos y fue sometida a una cirugía de emergencia en 2022. Ha sido condenada hasta en cinco ocasiones hasta acumular una pena total de 31 años de cárcel, fundamentalmente por su papel en las protestas contra el estricto código de vestimenta en Irán. La activista ha mostrado su apoyo en reiteradas ocasiones a las manifestaciones antigubernamentales por la muerte de Mahsa Amini.