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En Las Mañanas de RNE analizamos con Santiago Carbó, director de Estudios Financieros de FUNCAS, cómo está cambiando la banca y cómo están repercutiendo ciertos costes en los usuarios.

¿Hay que entender el proceso de subida de comisiones como una pista de transformación de la banca? Según Carbó, es una señal de que “las cosas están cambiando”. En los últimos 10 años los tipos de interés no han permitido mantener los márgenes financieros tradicionales y en España nunca hemos estado acostumbrados a pagar comisiones. Carbó apunta que podríamos estar aproximándonos a un modelo transacción-comisión, como en Estados Unidos, y cree que los bancos tendrán que explicar muy bien esta transición a sus clientes. Sobre el modelo de aplicaciones de intercambio de dinero, como Bizum, y las limitaciones que pretenden introducir algunas entidades en su uso, el director de Estudios Financieros de FUNCAS espera que “no pongan comisiones y que no haya abusos en ese sentido”, como la introducción de comisiones. ¿La banca va a ser exclusivamente digital? "No creo que la banca pueda ser exclusivamente digital, ni que el efectivo desaparezca, pero está claro que la banca tradicional tiene unos competidores muy serios en el ámbito digital, ya los está teniendo: las start-up fintec o las grandes tecnológicas. La banca tiene que competir con ellas con las mismas capacidades de inteligencia artificial y de manejo de grandes datos", apunta Carbó, que cree que el gran problema de la banca es la cantidad de leyes y regulación que debe cumplir. Sobre los ajustes de personal y los EREs presentados por algunas entidades bancarias españolas, Carbó asegura que no es un sector especialmente rentable en comparación con otros, por eso tienen que seguir haciendo un esfuerzo que aumentar la rentabilidad: “Estamos en un contexto muy difícil. El debate es muy duro”, apunta. Santiago Carbó no descarta más movimientos o fusiones en el sector bancarios en 2021: “El año puede seguir siendo duro y el BCE y Banco de España siempre van a estar estimulando el debate de las fusiones. Lo que queda por hablar es si va a haber fusiones en Europa, si tiene sentido que se fusionen un banco español y francés o un sueco. Sería interesante ver eso”, explica en RNE. Valorando los datos del PIB del primer trimestre del año, Carbó apunta que son los esperados y que el año puede ser complicado, no tanto por la macroeconomía, sino a partir de la desaparición de la "red de seguridad: ERTEs, moratorias, préstamos ICO... ahí tendremos que ver cuánto podrán aguantar las empresas", explica. "Probablemente lo podamos ver después de verano". 

La economía nos deja esta semana la intención de CaixaBank y BBVA de prescindir de 12.000 empleados, mientras el Gobierno afea al sector las ayudas que ha recibido y los altos sueldos de los banqueros. Quizá se han preguntado de cuánto estamos hablando y si han subido o bajado en el último año. La respuesta es que han bajado, aunque hablamos de hasta 7 millones de euros y lo cierto es que en España hay poco margen para limitarlos.

El Banco de España tiene poca capacidad de maniobra en este asunto, su competencia se limita a las pequeñas entidades. Los bancos con más de 30.000 millones de euros en activos, que son el 85%, están bajo la supervisión directa del BCE, que el año pasado en medio de la pandemia recomendó evitar el reparto de bonus a los altos ejecutivos. Ana Botín, la que más gana, se bajó el salario de 10 a 6,8 millones de euros. El segundo en el ránking, Carlos Torres, presidente del BBVA, cobró 4 millones, un 40% menos. Goirigolzarri, presidente de Bankia, intervenida por el Estado, recibió 500.000 euros. Ahora en la nueva CaixaBank recibirá el triple, 1,5 millones. El Gobierno podría haber puesto condiciones salariales antes de autorizar la fusión de Bankia. También podría limitar los altos sueldos de la banca con un Real Decreto, pero chocaría según los expertos con el mercado internacional, que ofrece altas primas para contar con los mejores.

La deuda del conjunto de las administraciones públicas cerró el año en el 117% del PIB. Hay sobre la mesa distintos escenarios. Algunos optan por promover una quita, anular deuda pública mantenida por el Banco Central Europeo. En la zona euro nos debemos prácticamente el 25% de nuestro endeudamiento a nosotros mismos. Anularla permitiría fortalecer los inversores, esto es lo que dicen los firmantes de esta declaración. ¿Qué implicaciones puede tener todo esto? Aquí nos lo traduce Daniel Hernández. Lo que proponen estos economistas pasa por condonar la deuda que tiene en su poder el BCE: borrarla o transformarla en deuda a perpetuidad. Esto último supone una rebaja importante, significa que los países nunca devuelven lo que se les ha prestado pero sí pagan de por vida los intereses. A cambio, el dinero que queda liberado, dicen los firmantes, serviría para gastarlo en proyectos sociales y verdes. Analizamos esta propuesta desde distintas inspiraciones teóricas con Stuart Medina, presidente de la Red MMT; Mario del Rosal, profesor de Crítica de la Economía Política en la UCM; Alicia García Herrero, economista del Banco Corporativo Natixis y la economista Lidia Brun.

En Las mañanas de RNE también hablamos con Juan Torres, catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla y miembro de Economistas frente a la Crisis, que pasan por condonar la deuda de los países. "Lo que estamos planteando muchos economistas es que si a consecuencia de una pandemia se ha producido un incremento de gasto extraordinario por parte de los estados, lo que hay que encontrar es la manera de que esa deuda inevitable suponga la menor carga posible en el momento presente y para las generaciones futuras", explica Torres. Este grupo de economistas defiende que la manera en la que el BCE ha afrontado la financiación de los gobiernos debería llevarse a cabo de otra forma. "Estamos planteando que un gasto que es inevitable se financie de la mejor manera posible porque nos parece que el BCE lo está haciendo de una manera que, innecesariamente, incrementa el registro de deuda sobre los estados", puntualiza el catedrático. 

Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo y salvador del euro para muchos, acepta formar gobierno. La semana pasada dimitía el primer ministro Giusseppe Conte por falta de apoyos. No es la primera vez que Italia resuelve una crisis política con un gobierno técnico. Ya en 1993, el banquero Carlo Azeglio Ciampi se hizo con las riendas del gobierno sin pasar por las urnas. Y más reciente, en 2011, Mario Monti, otro economista, excomisario europeo, al que llamaron tras la dimisión de Silvio Berlusconi.

El encargo a Mario Draghi llega tras el fracaso de las negociaciones para recomponer la mayoría de gobierno que sostenía hasta ahora a Giuseppe Conte, al que su predecesor, Matteo Renzi, puso contra las cuerdas y obligó a dimitir. Desde la Segunda Guerra Mundial Italia ha visto desfilar hasta 66 presidentes de gobierno. Draghi tiene ahora que convencer a un parlamento muy dividido para que le dé su confianza.
Foto: EFE

El Euribor ha marcado un nuevo mínimo histórico, el sexto consecutivo. El principal índice de referencia en las hipotecas variables ha cerrado enero en  -0'505 %. Esto supone que en una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años que toque revisar ahora, se pagarán unos 16 euros menos cada mes, con un ahorro de unos 200 euros al año.

El Euríbor termina 2020 marcando su quinto mínimo histórico consecutivo. El indicador al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas en España ha caído en diciembre hasta rozar el -0,5% debido a las medidas de estímulo puestas en marcha por el Banco Central Europeo para combatir las consecuencias económicas de la pandemia. Los expertos creen que al Euríbor no le queda mucho margen de caída y que permanecerá, al menos unos meses en ese entorno.

Más estímulos y más liquidez a la banca. El BCE ha aumentado el programa especial de compra de deuda en 500.000 millones de euros. Y lo amplía hasta marzo de 2022. El organismo ha tomado esa decisión ante las peores expectativas en la zona euro.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Christine Lagarde ha actualizado las previsiones económicas para la zona euro este año. La autoridad monetaria ha reducido hasta el 7,3 la contracción económica para 2020, frente al 8 % que había pronosticado en septiembre. Para 2021 la entidad pronostica un crecimiento del 3,9 %, por debajo del rebote del 5 % previsto anteriormente.

[Última hora sobre el coronavirus]

El Banco Central Europeo ha anunciado nuevas medidas económicas para impulsar la economía de la zona euro, castigada por el coronavirus. Inyectará medio billón de euros más para comprar deuda pública y mejorará las condiciones que pone a los bancos para prestarles dinero. El BCE calcula que la eurozona caerá este año más de un 7% y que no se recuperará hasta 2022, pese al fuerte rebote previsto para el año que viene. La presidenta, Christine Lagarde ha asegurado que los estímulos se mantendrán, al menos, hasta que acabe la pandemia.

El avance de la pandemia, unido a las medidas de confinamiento anunciadas por los países de la Unión, auguran un horizonte negro para la recuperación económica de la Eurozona. Por este motivo, el Banco Central Europeo ha movido ficha. Su Presidenta, Christine Lagarde, ha anunciado un nuevo paquete de estímulos para diciembre y el mantenimiento de los tipos a 0 y del volumen de compras de deuda. Informa el corresponsal en Berlín, Gabriel Herrero.