El BCE sigue apostando por la prudencia y mantiene los tipos en el 2% en su última reunión del año
- La entidad toma la misma decisión que en octubre y los deja sin cambios por cuarta vez consecutiva
- Revisa al alza la inflación de 2026 y el crecimiento de la economía europea de este año
El Banco Central Europeo (BCE) sigue apostando por la prudencia y ha optado por mantener los tipos de interés en el 2% en la última reunión del Consejo de Gobierno antes de cerrar el año 2025. Toma así la misma decisión que el pasado mes de octubre, cuando tampoco los movió por un repunte de la inflación en Europa. Por tanto, ya son cuatro veces consecutivas las que ha dejado los tipos como están, sin subirlos ni bajarlos, todo ello mientras sigue persiguiendo llevar la inflación al 2% y monitorizando la economía europea.
De este modo, la entidad ha comunicado que la facilidad de depósito se mantendrá en el 2,00%; las operaciones principales de financiación, en el 2,15%; y la facilidad marginal de crédito, en el 2,40%.
La última vez que el BCE recortó los tipos fue en junio —cuando los pasó del 2,25% al actual 2%— y, desde entonces, no los ha modificado porque cree que su política monetaria está "en buena posición" para afrontar la incertidumbre actual. Si se sigue haciendo retrospectiva, la entidad también los bajó 25 puntos básicos en sus reuniones de abril, marzo y enero. De esta manera, a lo largo de 2025 ha recortado los tipos en cinco ocasiones —incluida la anunciada este jueves— y en ninguna de ellas ha sido más de 25 puntos básicos.
Revisa al alza la inflación de 2026 y el crecimiento de la economía este año
La entidad también ha actualizado sus proyecciones macroeconómicas. Ha revisado dos décimas al alza la inflación para 2026 porque sus expertos creen que la subida de los precios de los servicios caerá más lentamente. Con todo, el banco europeo sitúa el incremento de los precios en el 2,1% en 2025 (igual que en la anterior estimación de septiembre); en el 1,9% en 2026; en el 1,8% en 2027 (una décima menos) y el 2,0% ya en 2028. También considera que la inflación subyacente —que excluye alimentos frescos y energía— sea del 2,4 % en 2025, del 2,2% en 2026, mientras que la coloca en el 1,9% en 2027 y en el 2,0% en 2028.
Por otro lado, la entidad estima que el crecimiento de la economía será "más vigoroso" que el previsto en las proyecciones del pasado mes de septiembre, y estará impulsado por la demanda interna. Así, revisa el crecimiento de la economía europea al alza, hasta el 1,4% en 2025 (dos décimas más que en la anterior estimación), el 1,2% en 2026 (también dos décimas más) y el 1,4% en 2027 (una décima más). En 2028, espera que se mantenga en el 1,4%.
Con todo, el Consejo de Gobierno del BCE cierra el año siguiendo el mismo mantra: conseguir llevar la inflación al 2% a medio plazo e ir tomando decisiones en función de los datos y "reunión a reunión", la fórmula que ha vuelto a repetir este jueves la presidenta de la entidad, Christine Lagarde. Precisamente la inflación en la eurozona se mantuvo en el 2,1% en noviembre, por lo que el escenario deseado por el BCE podría no estar tan lejos.
Lagarde también ha indicado que, aunque la tensión comercial global ha disminuido, el entorno internacional es todavía "volátil" y podría perturbar las cadenas de suministro, frenar las exportaciones y afectar al consumo y la inversión. "Las perspectivas de inflación siguen siendo todavía más inciertas de lo habitual por la volatilidad del escenario internacional", ha señalado.