El BCE mantiene los tipos de interés en el 2% por quinta vez consecutiva
- La inflación cerró enero por debajo del objetivo y el crecimiento ha sido más fuerte de lo esperado
- Lagarde advierte que "un euro más fuerte podría reducir la inflación más allá de las expectativas actuales"
El Banco Central Europeo (BCE) no se ha desviado de su hoja de ruta y ha dejado los tipos de interés en el 2%. Es la quinta vez consecutiva que los mantiene, pese a que la inflación cerró enero por debajo del objetivo, en el 1,7%, y que el crecimiento ha sido más fuerte de lo que se esperaba, gracias al bajo nivel de desempleo, la "solidez" del sector privado y el gasto público en defensa e infraestructuras.
Así lo ha decidido este jueves el Consejo de Gobierno en su primera reunión del año, en la que ha concluido que la economía de la eurozona "sigue mostrando capacidad de resistencia en un entorno mundial difícil", si bien "las perspectivas son aún inciertas, debido especialmente a la actual incertidumbre referida a las políticas comerciales globales y a las tensiones geopolíticas".
De este modo, la entidad ha comunicado que la facilidad de depósito se mantendrá en el 2%; las operaciones principales de financiación, en el 2,15%; y la facilidad marginal de crédito, en el 2,4%.
El BCE mira con atención la fortaleza del euro
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha explicado en su comparecencia que la decisión se ha tomado de forma "unánime" y, en esta ocasión, ha prestado especial atención al tipo de cambio. "El entorno externo sigue siendo difícil, debido al aumento de los aranceles y a la fortaleza del euro durante el último año", ha señalado, antes de advertir que "un euro más fuerte podría reducir la inflación más allá de las expectativas actuales".
El objetivo del BCE está en el 2% a medio plazo, ni más arriba ni más abajo, por lo que la cuestión ha suscitado preguntas entre la prensa, a las que ha respondido que el organismo regulador no marca como objetivo ningún tipo de cambio en específico, pero que siempre vigila su desarrollo en relación con las perspectivas de crecimiento e inflación. Al hilo, Lagarde ha apuntado que el dólar no se ha depreciado de forma súbita, sino que sigue una tendencia que se percibe desde "marzo de 2025" y que ha estado "fluctuando" en las últimas semanas desde el verano, pero dentro de la "media global".
Respecto al hecho de que la inflación este actualmente por debajo del objetivo, Lagarde ha aclarado que así se había proyectado en los últimos informes, por lo que se está cumpliendo la predicción y que sus cálculos apuntan a un 2% ya entre 2027 y 2028.
La zona euro está en una "buena" situación en un entorno "volátil"
Asimismo, la declaración del BCE expone los riesgos para la zona euro en un tablero global "volátil", entre los que señala un aumento de la incertidumbre, el deterioro de la confianza en los mercados financieros, las fricciones de comercio internacional y las tensiones geopolíticas, entre las que destaca la "guerra injustificada de Rusia contra Ucrania".
“Lagarde: "Estamos en una situación bastante equilibrada"“
En esa balanza, en el lado contrario, suman a favor el gasto previsto en defensa e infraestructuras, las reformas para mejorar la productividad y la adopción de nuevas tecnologías. Igualmente, los acuerdos comerciales y la mayor integración del Mercado Único Europeo podrían también impulsar el crecimiento más allá de las expectativas.
"Estamos en una situación bastante equilibrada", ha concluido la presidenta de la institución, en lo que ha sido, por lo general, una defensa de la "buena" momento actual, con un "buen nivel" de inflación y una política monetaria en "buena forma".
Lagarde ha aprovechado para, una vez más, reiterar que las decisiones sobre los tipos de interés se tomarán "reunión a reunión", basadas en los datos y sin comprometerse con un ritmo definido.
Finamente, en un asunto al margen de la política monetaria europea, ha afirmado que es "muy bienvenida" la nominación de Kevin Warsh, a quien conoce desde hace tiempo, para sustituir a Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal estadounidense. El relevo está previsto para mayo, si bien falta que el Senado dé su visto bueno a la propuesta del presidente del Gobierno, Donald Trump.