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En febrero los profesores catalanes fueron a la huelga. Después hicieron una veintena de jornadas más. En marzo firmaron un acuerdo que consideran insuficiente. Desde la Generalitat dicen que ahora mismo no hay negociaciones.

En la Comunidad de Madrid fue la marea amarilla, la de las educadoras infantiles, la primera en salir. Ahora, Comisiones Obreras y UGT plantean una huelga de cara al próximo curso en otros niveles educativos. Algo que desde la consejería no entienden porque firmaron un acuerdo hace algo más de un año.

En Galicia han protestado para reclamar bajar las ratios y en Aragón se plantean movilizaciones.

En la Comunidad Valenciana durante la semana ha habido protestas. Han estado un mes de huelga hasta llegar a un acuerdo, del que los sindicatos han firmado partes diferentes. La Generalitat se ha comprometido con otras mejoras, aunque no se hayan firmado.

Foto: Andreu Dalmau/EFE — Manifestación en Barcelona en defensa de la educación pública

Docentes, familias y alumnos han salido a manifestarse en Barcelona y en Madrid en defensa de la educación pública: "El profesorado está dejándose la piel, está dejándose su salario para que nuestros hijos e hijas tengan un futuro mejor".

Con esta manifestación los docentes catalanes cierran un curso lleno de movilizaciones. "Hace falta una transformación educativa, de un sistema educativo catalán caduco, que es segregador, que no da la atención que necesitan todos y cada uno de los alumnos y alumnas", ha dicho la portavoz del sindicato Ustec, Iolanda Segura.

Piden reformar la ley de educación catalana. Tras firmar un acuerdo en marzo, rechazaron el último preacuerdo con la consejería: "Lo que se ha conseguido hasta ahora todavía no es suficiente".

También en Madrid se plantean ya acciones de cara al próximo curso como una huelga: "Este plazo que le estamos dando a la consejera es porque queremos avisar, queremos realmente solucionar la situación", ha dicho la secretaria general de Educación de la Federación madrileña de CCOO, Aida San Millán.

Desde la consejería recuerdan que ya firmaron un acuerdo, pero los sindicatos denuncian que no se está cumpliendo al completo. "Venimos a reclamar también que se cumplan los acuerdos tal y como se han firmado y que se hagan de forma efectiva", ha pedido el secretario del Sector de Enseñanza de UGT Madrid, Javier Becerra.

Foto: Diego Radamés/Europa Press — Manifestación en Madrid en defensa de la educación pública

Desde que las explotaciones mineras echaron el cierre en 2018, Villablino ha perdido un 15% de su censo poblacional. El Valle de Laciana ha pasado de tener casi 9.000 habitantes hace ocho años, a registrar poco más de 7.500 en la actualidad. Esta pérdida afecta de forma alarmante a la población activa.

Por este motivo, la comarca de Laciana ha llevado a cabo un parón de tres horas, de 12.00 a 15.00 horas, para reclamar un futuro para el valle tras la crisis provocada por el cierre de las explotaciones mineras y la falta de oportunidades laborales en la zona. El alcalde de Villablino, Mario Rivas, asegura que las administraciones deben involucrarse más y crear un "plan estratégico y definido que haga frente a la debilidad de los servicios, como sanidad y educación, garantice la estabilidad económica y ayude a buscar una industria que se adapte al territorio".

Este parón trata de reivindicar que Laciana tiene futuro, a pesar de que las cifras de descenso poblacional, las pocas ofertas laborales y las migraciones de gente joven reflejen lo contrario.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha recibido un sonoro abucheo por el público de la final de la NBA en el Madison Square Garden de Nueva York. El republicano recibió la pitada cuando las cámaras le enfocaron durante el himno nacional. En el estadio se jugaba el tercer partido de las finales entre los New York Nicks y los San Antonio Spurs.

Trump fue invitado por el dueño de los Knicks, James Dolan. Es el primer presidente que acude a una final de la NBA.

Foto: EFE/ Ángel Colmenares

En Bolivia, el Parlamento acaba de dar luz verde a la imposición del estado de excepción tras un mes de bloqueos de carreteras en buena parte del país. Hay más de una treintena de heridos en las últimas horas por enfrentamientos entre policía y manifestantes, que exigen la renuncia del presidente, Rodrigo Paz.

Bolivia es un país muy desigual sumido en una crisis económica y con la inflación disparada. El Gobierno de Paz ha puesto sobre la mesa medidas de austeridad que han indignado a los más vulnerables, los que encabezan las protestas: indígenas, campesinos, obreros.

Estos sectores, que arrastran una herencia de exclusión social, son cercanos al expresidente Evo Morales y dicen sentirse hartos del Gobierno. Mientras otros muchos dicen estar hartos de la escasez que provocan los bloqueos. Es el retrato de un país cada vez más polarizado.

Foto: Juan Carlos Torrejón/EFE — Integrantes de la Policía de Bolivia custodian una carretera durante un enfrentamiento con manifestantes en San Julián

Siguen las movilizaciones en defensa de la vivienda. Hay protestas en 11 ciudades. Denuncian los elevados precios de compra y alquiler y piden más vivienda pública. Ni alquileres por las nubes, ni salarios por los suelos. Es el lema que encabezaba la manifestación de A Coruña.

"El precio de compraventa de vivienda ha subido un 70% y aparte de la subida apenas hay viviendas para vivir en ellas", denuncia la Plataforma por el Derecho a la Vivienda.

Del mismo mal se han quejado en Alicante. Hablan de emergencia residencial.

Desde Santander piden medidas urgentes. "El control del turismo masivo y la creación del parque público de vivienda para que todos podamos vivir en Cantabria".

En Gijón lamentan que solo el 16% de los menores de 30 años están emancipados y los que los están dedican más del 50% de sus salarios al alquiler.

"Es una vergüenza que hasta los 40-50 años tengas que estar compartiendo piso. Es imposible acceder a la vivienda", se ha podido oír en Valladolid.

En 11 ciudades se ha salido hoy a la calle. Las convocatorias seguirán a lo largo de junio. Quieren que el mes marque un punto de inflexión.

Foto: EUROPA PRESS — Manifestación por el derecho a la vivienda en Valladolid