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"Hay que pelear más que nunca": fiesta, pluma y mucha reivindicación en un Orgullo LGTBIQ+ bajo un calor sofocante

  • Un millón de personas, según la organización, denuncia el auge de los discursos de odio y los ataques al colectivo
  • Bajo el lema "¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia" han participado 47 carrozas y 100 grupos de manifestantes
El Orgullo más multitudinario reivindica los derechos de las personas LGTBIQ+ ante los discursos de odio: "Ni un paso atrás"

"¡El calor humano supera al calor del verano!". Laura, mujer trans brasileña, vive emocionadísima su primer Orgullo LGTBIQ+ en Madrid. "Pensar que hace tan poco no podríamos estar aquí, y estar ahora tan libres, compartiendo este espacio con tanta gente de tantos sitios distintos, me llena la vida de alegría", cuenta, entre gritos para hacerse oír por encima de la batucada, y sin parar de ondear la bandera arcoíris.

Es solo una del millón de asistentes a la marcha estatal del Orgullo de este sábado, la movilización LGTBIQ+ más multitudinaria de Europa, según sus organizadores, y que este año ha vuelto a llenar de color, fiesta y reivindicación el centro de la capital.

Lo han hecho bajo un sol de justicia, desafiando el aviso naranja de la Aemet por temperaturas de hasta 37 grados, aunque ataviados perfectamente para la ocasión: pistolas de agua, abanicos, neveritas, crema solar, bañadores y bikinis e incluso ropa interior.

"El Orgullo nació para ser incómodo"

Bajo la fiesta subyace también la denuncia, que este año se centra en el incremento del odio hacia el colectivo LGTBIQ+. En los últimos dos años, las agresiones físicas a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales se han triplicado, según un reciente estudio de la Federación Estatal LGTBIQ+, una de las organizadoras de la marcha junto a COGAM. Este año han convocado la marcha con el lema "¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia". "Disidencia porque el Orgullo nació para ser incómodo, para molestar, para ampliar democracia y ampliar nuestros derechos. Y resistencia porque los derechos no están grabados en piedra y no nos los van a quitar", ha lanzado el presidente de COGAM, Ronny de la Cruz, antes del inicio de la marcha.

En la misma línea se pronuncia Marian, madre, junto a otra mujer, de dos niños, y miembro de la asociación Galehi de familias LGTBIQ+. "Los derechos cuesta mucho conseguirlos y es muy fácil que te los quiten, más aún con el auge de la extrema derecha en España y el resto de Europa", señala. También coincide Laura, la mujer trans brasileña. Cree que no hay aún un retroceso en derechos, pero alerta: "Con el fascismo batiendo las puertas, hay que pelear más que nunca, ir a la calle, enseñar nuestras fuerzas".

El Orgullo siempre ha ido entrelazado con la política, ya sea empujando políticas igualitarias o denunciando retrocesos. Y si en 2025 el foco estuvo en la celebración de los 20 años del matrimonio igualitario, la marcha de este año celebra la decisión de hace apenas unos días del Congreso de prohibir las falsas terapias de conversión para personas LGTBIQ+.

La presidenta de FELGTBI, Paula Iglesias, ha definido a España como "muro de resistencia ante la ola reaccionaria" y ha reivindicado que "nuestra sociedad no va a resistir sino a avanzar". Ha demostrado que "en un contexto de auge del odio se puede avanzar en derechos prohibiendo las torturas" que suponen estas terapias.

Este año en la manifestación ha participado la ministra de Igualdad, Ana Redondo -ausente el año pasado-, así como representantes de PSOE, PP, Más Madrid o Sumar, entre otros.

Meses para preparar el atuendo del Orgullo

Pero los protagonistas de la marcha, por su colorido e ímpetu reivindicativo, son las 47 carrozas y el centenar de grupos de manifestantes. Entre ellos están "los Andréses", una pareja que lleva cinco años viviendo este es el primero como marido y marido-, y que no se toman su participación en la marcha a broma.

Para preparar su vistoso atuendo, unas plumas coloridas y dos alas gigantescas, han estado entre dos y tres meses. "Cuando uno quiere hacer algo, lo hace con amor, y vale la pena", reivindican.

Vienen de Colombia uno y de Honduras y otro, y la tolerancia hacia el colectivo LGTBIQ+ en España influyó a la hora de decidirse a venir a vivir aquí. "España es un país muy respetuoso; no hay discriminación. Aquí te apoyan; tú eres tú y no tienes que cohibirte", cuenta uno de ellos, que al vivir de una "comunidad cristiana", ha notado especialmente esta apertura. En mayo, la organización internacional ILGA declaró a España como el mejor país de Europa para el colectivo.

Los Andreses lucen atuendo para la manifestación

Los Andreses lucen atuendo para la manifestación Á. CABALLERO

Sin embargo, otros de los asistentes a la marcha recuerdan que queda mucho por hacer. Víctor es voluntario de la Fundación Eddy-G, que acoge a jóvenes víctimas de LGTBIfobia en el ambiente familiar. Proporcionan recursos, ayuda psicológica y un hogar -disponen de dos pisos en Madrid- a quienes han sido expulsados de sus hogares por su orientación sexual o identidad de género. "Tenemos 12 plazas y las solicitudes son más de 1.500", cuenta. Las solicitudes han aumentado en los últimos años, lo que demuestra que el discurso de odio se ha "empoderado" al verse reflejado en el altavoz político de la ultraderecha, considera.

El "largo" y "gratificante" trabajo de organizar la marcha

La manifestación ha dado inicio a las 19:00 horas desde Atocha, para finalizar unas horas más tarde en la Plaza de Colón. Pero antes, sobre las 17:00, el ambiente ya está animado detrás de la estación, donde se aparcan las carrozas. En la primera de ellas, la de COGAM, se respiraba un ambiente especial. La organización LGTBIQ+ madrileña cumple 40 años en 2026 y sale a la calle con una ilusión renovada, según Mario Campano, organizador de la carroza.

"El Orgullo para nosotros empieza en noviembre, cuando arrancan todas las reuniones con Policía, Delegación de Gobierno, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, que cada vez lo ponen más difícil, dicho sea de paso". Cita, por ejemplo, que cada vez disponen al público a más distancia de las carrozas, lo cual dificulta la "cercanía" con ellos.

El de organizar la manifestación es un trabajo "largo" pero "gratificante", porque "ves a gente muy feliz por la calle, muy contenta": "Es muy tierno ver a ancianos sentados en primera fila, a niños". Preguntado por cómo ha cambiado el Orgullo en todos los años en los que lleva asistiendo, recuerda que en la época de lucha por el matrimonio igualitario "el grito era unánime". Ahora, en cambio, "nos falta encontrar un objetivo común" que apele a la ciudadanía.

Mario Campano, organizador de la carroza de Cogam

Mario Campano, organizador de la carroza de Cogam. ÁLVARO CABALLERO/RTVE NOTICIAS

Más allá de quienes participan en la marcha, son muchos los que se acercan para mostrar su apoyo, o, como Elena y Nati, que vienen "a pasar la tarde". "¿Son miembros del colectivo?", les preguntamos. "No, vinimos por libre para apoyar y pasarlo bien".

Para otras personas, estar aquí tiene un componente emocional más especial. Max tiene 16 años y viene por primera vez a la marcha, acompañada de sus padres y otra amiga: "He venido para apoyar a mi comunidad", dice, algo emocionada. "Es muy divertido estar con tanta gente que es igual que yo", añade Vic, su amiga.

Ya sea para los veteranos que acuden aquí año tras año, y se saben todos los trucos para combatir el calor, como para los primerizos, que llegan con ojos nuevos cargados de sorpresa y la alegría de encontrar -tal vez por primera vez- a tantas otras personas iguales a ellos, el Orgullo acoge a todos con los brazos abiertos.