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Ucrania se siente indefensa frente a los misiles rusos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha advertido de que les faltan interceptores.

También falta presupuesto para el Ejército en un momento en que Rusia multiplica sus ataques balísticos. Moscú busca deliberadamente atacar objetivos civiles con el objetivo de desmoralizar a la población.

En el Día de la Bandera, el presidente ucraniano ha pedido más ayuda a sus aliados. Alemania ha prometido enviar 600 interceptores hasta 2028. Francia, un sistema de defensa antiaérea este mismo año. Pero Europa también depende del paraguas de seguridad de Washington y sus entregas se quedan cortas.

En una reunión con senadores de Estados Unidos, Zelenski ha insistido en fabricar misiles Patriot en Ucrania, pese al rechazo de Trump. Las reservas de munición en Washington están bajo mínimos por la guerra en Oriente Medio.

Ucrania está acelerando de forma clara su capacidad de producción, con su propia industria de defensa, y eso hace que empiecen a entrar en servicio misiles interceptores que antes no tenía.

Mientras, la guerra golpea cada vez más a Rusia y sus instalaciones petroleras. Hay colas en las gasolineras por falta de combustible. Putin reconoce "algunos inconvenientes", pero afirma tener la situación bajo control.

Foto: Francisco Seco/AP Photo

Hay una guerra interna en Rusia y es la que lleva a cabo el Kremlin contra los llamados "agentes extranjeros". En esa categoría entran, sobre todo, los críticos con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con la guerra de Ucrania. Y entre ellos está un conocido crítico musical, con el que ha hablado la corresponsal de RTVE en Moscú.

Foto: EFE/EPA/Alexander Kazakov/Sputnik/Kremlin Pool

Mientras los países europeos discuten en París cómo aumentar su ayuda militar a Ucrania y la presión sobre Rusia, el Kremlin ha denominado a estos aliados como una "coalición de los belicistas".

El portavoz presidencial Dmitry Peskov ha asegurado que ese grupo de países "no quieren la paz", sino la continuación de la guerra, a pesar de que el conflicto ucraniano fuese ordenado por Putin hace más de cuatro años.

Peskov también les ha llamado "ilusos que se engañan profundamente", sobre la posibilidad de infligir una derrota estratégica a Moscú. Además, añade que seguirán muy atentamente lo que ocurra en la capital francesa dado que según él allí se reúnen países que "cometen acciones hostiles" contra Rusia.

Fotografía: Europa Press

La primera y última vez que Putin y Zelenski se sentaron cara a cara fue en París, en 2019 para intentar solucionar el conflicto del Donbás. Ahora, el presidente ucraniano ofrece al ruso un nuevo encuentro para terminar con la guerra. Ese es uno de los puntos de la carta abierta en la que Zelenski también propone que la reunión tenga lugar en un tercer país. Posiblemente Suiza, Turquía o Estados Unidos, y un alto el fuego mientras duren las negociaciones que estaría supervisado por terceros países.

Trump y Macron se han mostrado favorables, pero el portavoz del Kremlin ha quitado importancia a la iniciativa y ha dicho que han visto la carta pero que Putin aún no ha tenido tiempo de leerla. En ella, además, Zelenski advierte a Putin de que si la guerra sigue también será perjudicial para Rusia y le recuerda los últimos ataques con drones ucranianos, operaciones que arruinaron el inicio de la cumbre de San Petersburgo y que han alcanzado 5 barcos rusos en el Mar Negro y algunos puertos en el de Azov. Además, en las últimas semanas, los drones de Kiev han castigado duramente las líneas de suministro rusas, sobre todo, en el frente sur. Gracias a ello, por segundo mes consecutivo, las tropas ucranianas han recuperado territorio.

FOTO: Sergei Bobylev, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP 

Más de una decena de personas han muerto en Ucrania en un ataque simultáneo de Rusia contra varias ciudades, entre ellas Kiev. Es el peor ataque en los últimos meses. El presidente Zelensky ya ha pedido defensas antiaéreas a Europa y a Estados Unidos mientras Putin advierte de que la guerra entra en una "nueva dimensión".

Foto: EUGENE KOTENKO / AFP