Enlaces accesibilidad
Entrevista

Alejandro López (Descifrando la guerra): "En Ucrania hay margen para negociar si las partes aceptan congelar el frente"

  • Ucrania intenta forzar a Rusia a negociar con sus ataques a refinerías
  • Rusia responde con ataques cada vez más violentos contra Kiev
El frente en Ucrania se calienta sin avances en las negociaciones

La guerra en Ucrania ha estado presente este martes en la cumbre de la OTAN que tiene lugar en Ankara, Turquía. Allí, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha vuelto a reclamar la entrada de su país a la Alianza Atlántica puesto que asegura que sus capacidades defensivas la fortalecerían. También ha pedido ayuda para mejorar sus sistemas antimisiles. Analizamos la situación con el director de 'Descifrando la Guerra', Alejandro López.

PREGUNTA. ¿Cree que Ucrania, con estos ataques que está realizando en territorio ruso contra sus refinerías y toda la cadena de suministro, se está convirtiendo en una potencia aérea? ¿Y qué cree que busca con estos ataques?

RESPUESTA. Ucrania lleva mucho tiempo intentando trasladar el centro de las dinámicas bélicas hacia el territorio de la Federación Rusa. De esta manera, consigue hacer más costoso para Moscú sostener su campaña en Ucrania. Además, genera un daño visible al atacar infraestructura energética, como las refinerías, sin tocar objetivos civiles. Por supuesto, también le permite adquirir ventaja en el desarrollo de tecnologías de vanguardia, como los drones, y vuelve a poner el foco en el escenario aéreo.

P. ¿Qué es lo que busca exactamente? ¿Cuál es el objetivo militar? ¿La destrucción de la moral rusa o busca objetivos que luego se puedan trasladar al campo de batalla?

R. El objetivo es dual. Por un lado, busca trasladar el centro de gravedad de la batalla al territorio ruso y, por otro, hacer tan costoso el esfuerzo bélico de Rusia que el Kremlin esté más dispuesto a negociar un cese de las hostilidades y algún tipo de compromiso. Esto es especialmente relevante porque, en principio, Ucrania partía con una mano más débil a la hora de negociar por la situación en el terreno.

P. En términos militares, ¿cree que lo que está haciendo Ucrania cambia la tendencia de la guerra?

R. Creo que, lejos de conseguir que Rusia esté más dispuesta a negociar, lo que logra Ucrania es que Rusia lance oleadas mucho mayores dentro de su territorio y se muestre decidida a tomar por tierra todo el oblast de Donetsk. Sí que hay margen de negociación si las partes estuvieran dispuestas a hablar de una congelación del frente en algunos puntos, como en el río Siverskyi Donets en Járkov o incluso en otras zonas. Pero mientras Rusia mantenga la determinación de tomar el Donbás (Lugansk y Donetsk), la contienda en el terreno continuará.

P. ¿Qué papel tienen las potencias occidentales en los ataques ucranianos sobre territorio ruso?

R. Desde hace meses, e incluso años, varios países europeos occidentales han dado luz verde para el uso de armamento de mayor alcance contra el territorio ruso. También han apoyado con entrenamiento, material e incluso ayuda logística. Por eso Rusia considera que estos países forman parte de una guerra proxy contra su gobierno.

P. ¿Cree que ahora hay aún más riesgo de que Rusia decida atacar Polonia o alguna base de la OTAN donde se preparen estos misiles?

R. Me parece descartable por completo en este momento que Rusia vaya a lanzar un ataque contra algún país de la OTAN. Incluso cuando ha habido incidentes, la OTAN ha reducido deliberadamente su importancia para evitar una espiral. Ni a la OTAN ni a Rusia les interesa hoy una guerra directa.

P. Sobre el terreno, hemos visto a Putin decir recientemente que sus tropas habían tomado Konstantínovka. ¿Cuál es la situación actual en el campo de batalla, especialmente en el Donbás?

R. Mientras en otras zonas del frente Ucrania consigue frenar o complicar el avance ruso, en el este de Donetsk —la zona más importante para Rusia— se están produciendo avances rusos. En la ciudad de Konstantínovka y al este de Kramatorsk, tras la caída de Siversk, ha habido un avance significativo, aunque dentro de las dimensiones habituales de este conflicto.

P. ¿Cree que estamos en las fases finales de la batalla del Donbás?

R. Al ritmo actual, todavía no estamos en la fase final. Rusia está intentando establecer sus famosos "calderos" avanzando desde el norte (desde Limán), desde el este (desde Siversk) y desde el sur (desde Pokrovsk y Konstantínovka). Una vez que consigan crear zonas de amortiguación alrededor de estas localidades, el objetivo principal será asfixiar estas dos ciudades, Slaviansk y Kramatorsk. Aunque aún están lejos de lograrlo, ese será el foco prioritario, por encima incluso de Zaporiyia o Járkov.

P. ¿Qué pasaría después? ¿Rusia se contentaría con esas dos localidades y daría por finalizada la batalla del Donbás, o seguiría adelante hacia el oeste?

R. Muchos reportes de conversaciones entre Rusia, Estados Unidos y otros actores sugieren que las partes estarían dispuestas a algún compromiso que evolucione de la propuesta de Estambul de 2022. Es decir, se podría parar la guerra con una concesión territorial (zona desmilitarizada o bajo control ruso) al menos en Donetsk, sin hablar del resto de regiones.

Teniendo en cuenta que Rusia ya está llegando al río Oskil y que podría detenerse sin controlar toda la región de Jersón, no me parece descartable que, con la toma completa de Donetsk, se pudiera llegar a un mínimo entendimiento. No da la sensación de que Rusia esté determinada a llegar hasta el río Dniéper en toda su extensión.