Las advertencias se multiplican. La última es de los servicios de inteligencia daneses, que en una inusual rueda de prensa avisan de que Rusia va a intensificar la guerra híbrida en los próximos meses, y no descartan un ataque limitado contra un país de la OTAN.
Lituania tiene preparados los planes de evacuación y la amenaza se siente también en los países del sur. El presidente francés anunció un plan para proteger la infraestructuras críticas ante un ataque con drones o un ciberataque.
Europa se prepara además ante posibles injerencias electorales en un año en el que franceses, italianos y españoles van a las urnas. Fuentes de la OTAN creen que Rusia intenta poner a prueba la cohesión, pero no ven un peligro inminente.
Bruselas, en colaboración con la OTAN, trabaja en un rearme rápido, movilizando recursos, con el objetivo de estar preparados en 2030. Aunque reconoce que el ataque frustrado este verano en el aeropuerto de Leipzig fue un punto de inflexión.
Moscú estaría tratando de poner a prueba a los europeos, que de momento evitan caer en provocaciones. La respuesta la decide el país afectado y, a pesar de la escalada, la última vez que se invocó el artículo 4 de la OTAN fue hace un año.
Foto: Petras Malukas/AFP — Tropas francesas y lituanas en unas maniobras de la OTAN