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En el complejo 'Dinastía', en una urbanización de lujo a las afueras de Kiev, hay cuatro mansiones, además de un edificio con spa, gimnasio y piscina. Ahora todo está embargado. Hay una investigación en torno a su construcción y el blanqueo de 9 millones de dólares, cuya sombra se acerca al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que por ahora no está oficialmente vinculado.

La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania y la Fiscalía Especializada Anticorrupción han conectado la construcción de este complejo de lujo con el caso Midas, una trama de mordidas en la empresa pública Energoatom, en el que habrían robado más de 100 millones de dólares.

Y el caso es que entre los imputados hay dos ex altos cargos del entorno de Zelenski: el ex número dos del presidente ucraniano, Andriy Yermak y su ex viceprimer ministro Oleksey Chernyshov. Ambos dimitieron en noviembre. También Timur Míndich, un socio de negocios cercano a Zelenski que huyó al extranjero.

Una de las mansiones era para Yermak, otra para Mindich, otra para Chernyshov... ¿y la cuarta? Unas grabaciones filtradas apuntan al presidente ucraniano.

En el Kiev Independent han estado siguiendo el caso, y su editora adjunta Toma Istomina nos lo ha contado en este capítulo del Diario de Ucrania.

Más de una decena de personas han muerto en Ucrania en un ataque simultáneo de Rusia contra varias ciudades, entre ellas Kiev. Es el peor ataque en los últimos meses. El presidente Zelensky ya ha pedido defensas antiaéreas a Europa y a Estados Unidos mientras Putin advierte de que la guerra entra en una "nueva dimensión".

Foto: EUGENE KOTENKO / AFP

Rusia celebra el 9 de mayo el Día de la Victoria, que conmemora el triunfo de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. Es un día de exhibición y demostración de fuerza militar en desfiles y celebraciones en todo el país. Pero este año las celebraciones se limitaron a Moscú y San Petersburgo, sin armamento pesado y con rumores de medidas de seguridad adicionales en torno a Putin. El Kremlin temía que los drones ucranianos atacasen el desfile. ¿Ha demostrado una debilidad el presidente ruso? Se lo preguntamos a Carmen Claudín, investigadora senior no residente del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), y a María Domanska, investigadora senior del OSW, Center for Easter Studies.

Como en el estrecho de Ormuz, nada avanza en las dos grandes guerras que agitan el mundo, la de Irán y la de Ucrania, ya sea en una dirección o en otra. La conversación entre Putin y Trump este pasado miércoles puede interpretarse como un intento de desencallar posiciones. Por ejemplo, el ruso se ofreció a custodiar el uranio enriquecido de Irán, línea roja para Estados Unidos. "Le contesté que es mejor que se emplee a fondo en terminar la guerra con Ucrania", asegura Trump.

Y de eso hablaron también. Putin propone una tregua con Kiev por el 9 de mayo, la fecha en que Rusia conmemora la rendición nazi frentes a las tropas soviéticas. Zelenski ha contestado que Ucrania quiere un alto el fuego largo y estable. Al menos, 30 días.

En Moscú ya están ensayando para el tradicional desfile, aunque el Kremlin ha avanzado que no será tan espectacular en armamento como en años anteriores. Las armas son más necesarias en el campo de batalla. Los últimos ataques ucranianos a infraestructuras energéticas, como éste del miércoles en la región de Perm, han reducido la ventaja de Rusia ante el bloqueo energético en Oriente Medio.

El líder supremo, Mojtaba Jamenei, ha reafirmado hoy en un comunicado la autoridad de Irán sobre el estrecho de Ormuz. "Lo único que puede hacer es llorar; tirar la toalla", decía ayer Trump. Hoy se reúne con sus mandos militares para estudiar los posibles nuevos ataques en una guerra que presume haber ganado ya.

Foto: REUTERS/Kevin Lamarque/Archivo