Al menos ocho muertos por ataques de drones ucranianos contra almacenes del "Amazon ruso" en Moscú y Tambov
- Hay más de sesenta heridos por estos bombardeos
- Las defensas antiaéreas de Rusia han derribado 28 drones
Al menos ocho personas han muerto la pasada madrugada en ataques de drones ucranianos contra almacenes de una compañía de comercio electrónico en Moscú y en Tambov, a unos 462 kilómetros al sureste de la capital.
Las instalaciones atacadas son propiedad de la empresa Wildberries, conocida como el Amazon ruso, que ha confirmado los bombardeos en un comunicado.
Aparte de los fallecidos, hay más de 60 trabajadores de Wildberries que han resultado heridos por los bombardeos, según las autoridades locales: El gobernador de Tambov, Yevgueni Pervishov, ha informado de 25 heridos, mientras el jefe de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, ha elevado el número a 37 en esta zona.
"Se puede decir con seguridad que esto ha sido un atentado terrorista planeado contra la población civil", ha denunciado Pervishov en Telegram, donde ha considerado que el objetivo era "causar un gran número de víctimas", porque los explosivos que llevaban los drones tenían metralla.
"Las defensas antiaéreas funcionaron. Fueron derribados 28 drones. Si hubieran alcanzado su objetivo, el número de afectados entre la población civil hubier sido mucho mayor", ha afirmado el gobernador de Tambov.
Incendiado un depósito de petróleo en la región de Moscú
También en Moscú, un depósito de petróleo acabó incendiado anoche por "la caída" de un aparato no tripulado de Ucrania, ha dicho Vorobiov, quien ha detallado que el lugar está a unos 50 kilómetros de la capital.
Debido al ataque ha tenido que ser evacuado un centro materno-infantil, tanto los pacientes como sus sanitarios, que se encuentra en las inmediaciones del lugar del siniestro.
Fuentes ucranianas, citadas por la agencia EFE, han destacado que esa instalación petrolera cuenta con 24 depósitos con una capacidad de almacenamiento de 11.500 metros cúbicos.
Hace exactamente un mes Kiev logró golpear una importante refinería en el sureste de Moscú que abastece a gran parte de la capital y la región adyacente.
Los ataques ucranianos han reducido, según fuentes independientes, en más de un tercio el suministro de combustible en Rusia, lo que ha provocado un grave déficit en las gasolineras y disparado los precios.
La crisis de combustible ha sido uno de los detonantes del nuevo desplome en los sondeos de la popularidad del presidente ruso, Vladímir Putin, hasta los niveles anteriores al comienzo en 2022 de la guerra en Ucrania.