Una semana del accidente de Adamuz: 45 víctimas, el foco en las vías y un sistema ferroviario en cuestión
- La investigación apunta a una rotura en el carril de la vía como causa de la tragedia
- Accidentes de tren en Adamuz y Barcelona, en directo última hora
Cuarenta y cinco personas perdieron la vida en el terrible accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba, hace justo una semana. Vidas truncadas por un error que, a día de hoy, todavía no se sabe a ciencia cierta, pero cuya principal hipótesis es una fractura en un carril de la vía por la que descarriló uno de los dos trenes implicados. Más de una veintena de heridos sigue en el hospital, algunos muy graves. Y en medio del duelo, surgen voces políticas que exigen explicaciones y responsabilidades. Todo el sistema ferroviario está en cuestión no solo por Adamuz, sino por el accidente mortal que le sucedió en Gélida, Barcelona, y las múltiples incidencias que se están produciendo en los últimos días.
Hasta la fecha, la principal línea en la que trabaja la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) es la de la fractura de un carril de la vía, que podría haberse producido con anterioridad al paso del tren Iryo que descarriló, aunque no descarta ninguna hipótesis. La inspección del convoy ha detectado muescas en la banda de rodadura de las ruedas del lado derecho en los coches 2, 3, 4 y 5, presentes en las ruedas correspondientes a los ejes impares (el coche 6 es el que descarriló). Todo apunta a que la vía se rompió formando un escalón que provocó estas muescas. La vía era relativamente nueva y había pasado hacía poco sus correspondientes revisiones técnicas.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, contempla la posibilidad de que exista un defecto de fábrica del carril, aunque pide esperar a los resultados definitivos de la investigación. Según ha explicado esta semana, en imágenes que no aparecen en el informe de la CIAF, "hay una mancha en el centro del carril" partido que tiene que ser analizada en el laboratorio. Además, ha dado instrucciones a Adif para localizar todos los lotes de ese mismo raíl. Sobre este hecho, ArcelorMittal, la multinacional siderúrgica, ha pedido esperar al informe final sobre el accidente y ha ofrecido su colaboración.
El pasado viernes, la Guardia Civil terminó la inspección del lugar del suceso y entregó un primer atestado al juzgado de Montoro (Córdoba), que instruye la causa, con un informe preliminar que incluye más de 2.500 fotografías aéreas y terrestres de la zona del accidente. La investigación ha permitido confirmar, por ahora, que el impacto entre los dos trenes se produjo "en menos de nueve segundos" (y no 20, como se dijo inicialmente) desde el descarrilamiento del último vagón del Iryo. En ese tiempo, el maquinista del Alvia que se topó con el Iryo no tuvo tiempo de reaccionar. El joven, de 27 años, es uno de los fallecidos.
Revisión "completa y definitiva" de las conversaciones de Renfe
Por su parte, la revisión "completa y definitiva" de las conversaciones del Centro de Gestión de Operaciones de Renfe del día de la tragedia confirman que la compañía ferroviaria tuvo conocimiento del accidente de Adamuz "inmediatamente", puesto que la primera llamada de la interventora del Alvia en la que informaba de "un accidente grande" se produjo a las 19.46, un minuto después. En otra llamada de la interventora, a las 19.48, el centro de operaciones le indica que están gestionando la asistencia de sanitarios. Pese a esto, muchos pasajeros del Alvia han señalado estos días que las autoridades no llegaron hasta una hora después del suceso.
Tras el accidente, hicieron falta cuatro días para recuperar a todos los cadáveres que estaban atrapados en los vagones y cinco para identificar a todas las víctimas mortales: 36 en el Alvia procedente de Madrid con destino a Huelva y los nueve restantes en el Iryo que había salido de Málaga en dirección a la capital del país y que fue el que descarriló. Días de interminables horas de angustia para los familiares que estaban a la espera de noticias de los suyos. El rescate de los cuerpos se hizo especialmente arduo porque los dos primeros vagones del Alvia habían caído por un terraplén de cuatro metros de difícil acceso.
Mientras, siguen los trabajos de retirada de los vagones. Ya no hay ninguno del Iryo en la vía, aunque los trabajos son más complicados en el Alvia por el impacto que recibió y por dónde cayeron los primeros vagones. Se espera que las conexiones ferroviarias entre Madrid y Andalucía vuelvan a la normalidad el próximo 2 de febrero. Entre tanto, el plan alternativo del AVE para suplir estos trayectos ofrece siete trenes diarios que conectan la capital de España con Sevilla y Málaga a través de un tren que incluye un tramo de autobús entre Córdoba y Villanueva de Córdoba.
Después de tres días iniciales de luto oficial decretado por el Gobierno, el funeral de Estado tendrá lugar el próximo jueves en Huelva, tal y como acordaron el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente andaluz, Juanma Moreno, ya que la mayoría de las víctimas eran de esta provincia. Pese a la coordinación y lealtad que han mostrado ambas administraciones, el PP ha salido ya al ataque del Gobierno por su gestión y ha avanzado que pedirá responsabilidades políticas en cuanto se sepan las causas del accidente (Vox lo hizo el primer día hablando de un "abandono progresivo" de las infraestructuras). El presidente de Adif, Luis Pedro Marco, ya ha dicho que dimitirá "en el minuto uno" si se detecta alguna responsabilidad que le afecte.
Sánchez, por su parte, ha pedido comparecer en el Congreso para dar explicaciones sobre el sistema ferroviario, mientras que el Partido Popular exige que su comparecencia sea monográfica sobre esta cuestión. No hay aún, sin embargo, fecha para que se produzca.
Quedan 22 hospitalizados, cinco de ellos en la UCI
El dato positivo, a una semana de la tragedia, es que la mayoría de los 126 heridos en el accidente ha recibido ya el alta. Sin embargo, quedan todavía 22 hospitalizados, uno de ellos menor de edad, y de los cuales cinco adultos están todavía en la UCI, según los datos ofrecidos este sábado por la tarde.
Muchos de esos heridos pueden poner ya cara a sus héroes, personas que no dudaron en correr a ayudar en cuanto se enteraron del accidente y que no repararon en el cansancio ni en el frío. Es el caso de Julio, el joven de 16 años que, junto a su amigo José, rescató a varias personas atrapadas en los trenes, entre ellas un niño de diez años.
Mientras, otra niña permanece en el corazón de todos los españoles. Es Cristina, la pequeña de seis años procedente de Punta Umbría que sobrevivió milagrosamente, pero que perdió en el accidente a sus padres, su hermano y un primo. La menor se encuentra bajo custodia de su abuela. El colegio privado en el que estudia ha anunciado que se hará cargo de su educación y ha abierto una línea de ayuda económica para atender también a necesidades futuras, incluyendo la posibilidad de estudios superiores.
Boro, el perrito que desapareció tras el accidente y que se hizo viral por el llamamiento de su dueña a ayudar a encontrarlo, se reencontró finalmente con su familia el pasado jueves. El rescate tuvo éxito gracias al trabajo de PACMA y de voluntarios coordinados con la Guardia Civil.
El sistema ferroviario, en cuestión
Más allá de las historias vitales que deja el accidente, la tragedia ha sacudido la confianza en el sistema ferroviario, que se vio de nuevo golpeado el pasado lunes por otro accidente en Gélida (Barcelona), donde el maquinista de un tren de Rodalies perdió la vida tras chocar con un muro caído a causa del temporal. En la colisión resultaron heridas 37 personas. Dos accidentes mortales en apenas 48 horas a los que se han sumado en los últimos días numerosos incidentes en las vías ferroviarias españolas.
Este mismo sábado, Renfe y Adif suspendieron todo el servicio de Rodalies en Cataluña, a petición de la Generalitat, hasta que no se pudiera garantizar la seguridad del mismo. Precisamente, ese mismo día se produjo un nuevo desprendimiento de tierras, entre Cerdanyola del Vallès y Sabadell sur, en la provincia de Barcelona.
Ante todo lo que está ocurriendo, el sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga general los días 9, 10 y 11 de febrero para exigir mayor seguridad ferroviaria.