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Ricardo y Andrés, los servidores públicos "ejemplares" que viajaban en el Alvia acompañando a los opositores

Imagen de la zona del accidente ferroviario con los convoyes de trenes siniestrados en Adamuz donde han comenzado los trabajos de recuperación
Imagen de la zona del accidente ferroviario con los convoyes de trenes siniestrados en Adamuz donde han comenzado los trabajos de recuperación. Joaquin Corchero Joaquin Corchero / Europa Press

Ricardo Chamorro, de 57 años, y Andrés Gallardo, de 51, perdieron la vida en el accidente ferroviario de Adamuz. Regresaban a Huelva en el tren Alvia que descarriló a la altura de la localidad cordobesa, cuando volvían de acompañar a sus alumnos a un examen de oposiciones en Madrid con el que miles de jóvenes aspiraban a ser contratados en una administración pública a la que tanto Ricardo como Andrés habían dedicado también gran parte de su vida.

Sus familias sabían por tanto que viajaban a bordo del convoy de Renfe que impactó contra los vagones descarrilados de un tren de Iryo que circulaba por una vía paralela, rumbo a Madrid. Las primeras horas tras el siniestro vinieron marcadas por la confusión y los hijos de Andrés y de Ricardo recurrieron a las redes sociales en busca de unas certezas y una información que no llegaban.

Álvaro, el hijo de Andrés, contó en su cuenta de X que estaban intentando contactar con su padre, sin éxito, y pidió ayuda a quienes pudiesen haberlo visto o sabido algo de él. Horas más tarde, "lamentablemente", confirmaba la noticia del fallecimiento, agradecido "de corazón" por el apoyo recibido y con un último mensaje hacia su padre: "Espero que descanses en paz, papá".

Álvaro hacía sin saberlo el mismo recorrido que Ricardo, un joven universitario que en redes sociales imploraba también saber de su padre. "Por favor, quien esté en Adamuz y reconozca a este señor que es mi padre que contacte conmigo", decía este joven en un primer mensaje al que seguiría igualmente la confirmación de la peor de las noticias.

Ricardo Chamorro, un "buen amigo, persona, marido y padre", había fallecido. "Te echamos de menos donde estés, te fuiste de una manera muy injusta, no te olvidaremos. D.E.P", lamentaba el hijo, agradecido por la ayuda y los mensajes recibidos durante esas horas de incertidumbre durante las cuales "se intentó hasta el final".

Un mensaje de pésame de la "familia penitenciaria"

Ricardo y Andrés compaginaban su labor formadora con sus respectivos trabajos en el Centro Penitenciario y el Centro de Inserción Social de Huelva, según fuentes del Servicio de Instituciones Penitenciarias consultadas por RTVE Noticias. La "familia penitenciaria" ha querido expresar su "profundo dolor" en un comunicado en recuerdo de ambos: "Trasladamos nuestras más sinceras condolencias y nuestro apoyo a sus familias y amigos, con quienes compartimos su duelo".

Este organismo, dependiente del Ministerio del Interior, ha recordado a Ricardo y a Andrés como "servidores públicos ejemplares", con "compromiso y dedicación".

Además, ha aprovechado a desear una "pronta y total recuperación" a todas las personas heridas en el accidente que regresaban de realizar el examen del sábado, en línea con el mensaje divulgado esta semana por el propio tribunal opositor, que debe ahora decidir si adopta algún tipo de medida de excepción para atender las circunstancias sobrevenidas y que pueden afectar al desarrollo del proceso.

Mensajes y gestos públicos de apoyo

Lepe, la ciudad natal de Andrés, decretó tres días de luto como muestra de respeto y homenaje en estos "momentos de profundo dolor". El alcalde, Adolfo Verano, expresó en Facebook y en nombre de todo el consistorio municipal el "apoyo, cariño y respeto a la familia, amistades y personas cercanas a Andrés".

A Ricardo también le han recordado de manera pública quienes habían sido sus alumnos, con mensajes en el mismo perfil de Facebook en el que este profesor, conocido por el alias de "Preparador Virtual", había publicado una última imagen durante el intervalo entre los dos exámenes organizados en Madrid para repartir un total de 900 plazas públicas. "Hasta el último momento, enseñando, apoyando, estando donde había que estar", reza uno de estos textos de condolencias, junto a otros que alaban su interés por llevar al terreno de internet sus conocimientos.

Por su parte, la Universidad Pontificia de Salamanca, donde el hijo de Ricardo estudia Informática, guardó un minuto de silencio para expresarle "su cercanía y acompañamiento" en estos momentos y recordar a todas las víctimas de una de las peores tragedias ferroviarias de la historia de España, cuyos ecos se han dejado sentir de manera especial en la ciudad de Huelva y en otras localidades de la provincia homónima.