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La Doctrina 'Donroe' aterriza en el patio trasero de EE.UU.: Cuba, Nicaragua o Colombia ¿próximas paradas?

  • Donald Trump reedita a su manera la Doctrina Monroe de intervencionismo en Latinoamérica
  • El republicano asegura que el de Cuba es un "caso muy similar" al de Venezuela
Trump mantiene las amenazas a otros países y muestra el nuevo orden que quiere imponer

"Esta operación extremadamente exitosa tiene que servir como aviso para cualquiera que amenace la soberanía de Estados Unidos o ponga en peligro vidas estadounidenses". Así de beligerante se mostraba Donald Trump este sábado sobre los ataques que pocas horas antes habían derrocado a Nicolás Maduro del poder de Venezuela. Una incursión militar que el envalentonado presidente estadounidense convierte en su particular 'aviso a navegantes' en un hemisferio occidental, como denominan en EE.UU. a todo el continente americano, donde la Casa Blanca, aplicando de nuevo la Doctrina Monroe, ha intervenido sin complejos a lo largo de las décadas.

¿Se puede hablar entonces de 'Donroe'. Con D de Donald? Sí, al menos según el protagonista: "Ahora la llaman la Doctrina Donroe, creo”, afirmó Trump al comparecer el sábado para informar de la Operación Resolución Absoluta, por la que se capturó al líder chavista y a su mujer para ser trasladados a Nueva York y ser juzgados allí como presuntos narcoterroristas.

Tras el episodio venezolano, a priori exitoso para el magnate, no son pocos los que se preguntan si se avecina un efecto dominó hacia otros Gobiernos totalitarios: véase la Cuba de Miguel Díaz-Canel y la Nicaragua de Daniel Ortega y Rosario Murillo. "Cuba es algo de lo que acabaremos hablando, porque es una nación totalmente fracasada y queremos ayudar a la gente de Cuba y a la que se tuvo que ir", lanzó Trump, que definió la isla como un "caso muy similar" al de Venezuela.

De Nicaragua no dijo nada. Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, de orígenes cubanos y alma de la operación contra Maduro, tildó hace unos meses a Cuba, Nicaragua y Venezuela —los tres sancionados por EE.UU.— como "enemigos de la humanidad" y los acusó de ser los causantes de la crisis migratoria en el "hemisferio", porque son naciones que "no funcionan".

A Colombia, Trump también se la tiene jurada y este domingo dijo que le parecía "bien" la posibilidad de enviar una misión como la que acabó con Maduro. "Colombia también está muy enferma", sostuvo, convencido de que su presidente, Gustavo Petro, es "un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a EE.UU.".

La 'Donroe' va más allá. El republicano ha mostrado en varias ocasiones su interés en controlar Groenlandia, elevando cada vez más las tensiones con Dinamarca.

El presidente estadounidense, Donald Trump, supervisa las operaciones militares estadounidenses en Venezuela, con el director de la CIA, John Ratcliffe, a la izquierda, y el secretario de Estado Marco Rubio a la derecha, el 3 de enero de 2026 Molly Riley AP/Molly Riley/The White House

"En Venezuela, Estados Unidos ha cometido una vulneración gravísima del derecho internacional sin consecuencias reales. Ha habido condenas, pero esencialmente retóricas y sin efectos prácticos reales. Parece ser que el umbral de lo impensable se ha desplazado. Acciones que hasta hace poco quedaban fuera del tablero pasan a ser concebibles si el coste es asumible", explica a RTVE Noticias Lena Georgeault, directora del grado de Relaciones Internacionales de la Universidad Villanueva.

Sin embargo, la experta cree que no estamos ante una "apertura automática" de la puerta a intervenciones en cascada en América Latina. "Cada caso exigiría un paquete de condiciones muy específico: un determinado contexto político, una narrativa justificativa 'vendible', un cálculo de costes favorable y un entorno internacional suficientemente pasivo", indica.

Una América para los americanos... del norte

Según cálculos del historiador de la Universidad de Columbia John Coatsworth, entre 1898 y 1994, Estados Unidos derrocó al menos 41 gobiernos en América Latina. Y el ataque a Venezuela es considerado la sexta intervención militar de Washington en la región en los últimos 75 años y la primera en lo que va de siglo.

“Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental y proteger nuestro territorio nacional y nuestro acceso a geografías clave en toda la región”, esgrime la Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU., un documento de noviembre pasado en el que se destaca que este "Corolario Trump" a esa doctrina es una restauración "sensata y contundente" del poder y prioridades estadounidenses.

A principios del siglo XIX y con la guerra de independencia aún reciente, el quinto presidente del país, James Monroe (1817-1825), declaró que cualquier intervención europea en los asuntos de las emergentes naciones americanas sería vista como una agresión. En esa 'Doctrina Monroe' se estableció la idea de "América para los americanos" para evitar la recolonización. Pero esa teoría acabó siendo usada por Washington para justificar intervenciones en Latinoamérica, como la de Panamá en 1989 que derrocó a Noriega. Y legado de aquello es la popular expresión 'patio trasero' para referirse a la esfera de influencia estadounidense.

"Ahora lo llaman 'Doctrina Donroe'", ha señalado el analista de política internacional Alejandro López Canorea en el Canal 24 Horas de TVE. "Y creen que él no solo la ha revitalizado, sino que le ha añadido todo el corolario de Trump con 'la paz a través de la fuerza' y la forma de imponer la hegemonía, en este caso en el continente americano, así, de una manera unilateral y completamente fuera de las normas", añade.

En esa nueva estrategia de seguridad, el trumpismo señala que sus objetivos para el hemisferio se pueden resumir en "reclutar y expandir". "Reclutaremos a aliados consolidados en el hemisferio para controlar la migración, detener el flujo de drogas y fortalecer la estabilidad y la seguridad en tierra y mar. Nos expandiremos cultivando y fortaleciendo nuevos socios, a la vez que reforzamos el atractivo de nuestra nación como socio económico y de seguridad predilecto del Hemisferio", reza el documento.

Un dato fundamental es que Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que haya una "transición ordenada y adecuada" y tomará el control de la gestión del petróleo del país.

Moneda de oro con el rostro del expresidente estadounidense James Monroe Jeff Cleveland Getty/Jeff Cleveland

La Colombia del "matón" Petro

Por ahora, el amplio despliegue militar que la Casa Blanca mantiene en el Caribe, oficialmente en su lucha contra el narcotráfico, se mantendrá en la región "en alto estado de alerta". Durante la llamada Operación Lanza del Sur, Estados Unidos ha bombardeado desde septiembre pasado más de una treintena de embarcaciones que supuestamente cargaban droga, con Maduro en la mira, que han dejado más de un centenar de muertos.

Pero aún a expensas de cómo evolucione la situación en Caracas, Maduro ya no está.

Los ataques a narcolanchas también se dieron cerca de Colombia, cuyo presidente ha llegado a ser definido por Trump como "líder del narcotráfico" y "un matón y mal tipo". Y Petro siempre le ha contestado: "No soy ilegítimo, ni soy narco", escribió este lunes en sus redes, en las que advirtió de que, aunque hace años juró "no tocar una arma más", por su patria las tomará de nuevo.

"Maduro tenía todas las instituciones a su favor y todas dispuestas a apoyar el negocio del narcotráfico y el terrorismo. Eso eso no lo tiene Petro", opina el venezolano José Vicente Carrasquero, profesor de Ciencias Políticas del Miami Dade College, y agrega que el exguerrillero colombiano "funciona básicamente desde la presidencia", con instituciones que le impiden acciones que para el chavista "eran muy fáciles de ejecutar".

"Sí es cierto que Colombia tiene problemas con la guerrilla y tiene el asunto de ser un productor de droga, cocaína, básicamente. Pero su situación no es comparable a la de Venezuela", aclara.

Asunto no menor es que Colombia celebrará elecciones en mayo próximo. Y Petro no se presentará porque no se permite la reelección.

"A diferencia de Venezuela, Colombia no es un Estado paria aislado. Cuenta con aliados regionales, tratados internacionales, redes institucionales sólidas y un peso político muy distinto en América Latina. Cualquier acción directa contra Colombia tendría un coste regional e internacional muy superior al del caso venezolano", señala Lena Georgeault.

México tampoco se salva del discurso antinarcotráfico de Trump, aunque el sábado matizó que la captura de Maduro no fue un mensaje para su presidenta, Claudia Sheinbaum, que la consideró una "amiga" y "una buena mujer". Pero, "los cárteles gobiernan México; ella no", subrayó el estadounidense. "Habrá que hacer algo con México", sentenció.

La tensión entre EE.UU y Venezuela sigue creciendo y Trump apunta también contra Colombia

Una "tribuna antimperialista" en La Habana

Caracas era hasta ahora el principal aliado de Cuba y un crucial sustento económico por los envíos de crudo, en un momento en que la isla padece una dilatada crisis económica y energética, con constantes apagones que han sido detonante de protestas y un profundo desencanto entre la población.

La isla se encuentra inmersa en dos días de luto porque, según el Gobierno, 32 militares de la isla que cumplían tareas de protección y defensa institucional en Venezuela murieron durante el ataque de Estados Unidos.

El sábado, el Partido Comunista (PCC), único en el país, citó a participar en una "tribuna antimperialista" frente a la Embajada de Estados Unidos para protestar por la operación estadounidense en Caracas. La cita fue convocada por sms, una alerta que el PCC no suele usar ni cuando se avecina una tragedia natural. El cabeza de cartel del acto, al que acudieron centenares de seguidores del Gobierno, fue el presidente cubano, Miguel Diaz-Canel, que llamó a Trump "neofascista" y tachó lo ocurrido en Caracas de “acto de terrorismo”.

En una especie de 'quién da más', el estadounidense aventuró el domingo que el Gobierno de Díaz-Canel "está a punto de caer" y que no hará falta "acción alguna" por parte de su país. "No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Los recibían todos de Venezuela, del petróleo venezolano", arremetió. Parece que Trump apuesta por una caída del régimen cubano por 'efecto arrastre' ante el cambio de coyuntura en la región, más que por su acción directa.

Cuba mira con recelo hacia Venezuela pendiente de cuál será el siguiente plan de Trump

Hace más de 60 años que, en plena guerra fría, se produjo la invasión de bahía de Cochinos, en la que cubanos exiliados y mercenarios entrenados por la CIA pretendieron derrocar el régimen de Fidel Castro. Un intento que fracasó, apuntaló al régimen castrista y profundizó hasta hoy la maltrecha relación entre ambos países, con la excepción del deshielo con Obama entre 2014 y 2017.

Si la isla entrara ahora en "el menú" de Trump, dice Georgeault, no tendría por qué traducirse en una invasión terrestre. "Trump dispone de un amplio abanico de instrumentos: asfixia financiera, diplomacia coercitiva, endurecimiento de sanciones e incluso operaciones encubiertas, ciberataques o sabotajes selectivos", apunta.

Para Salvador Martí i Puig, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Girona e investigador del CIDOB, el régimen cubano afronta en la actualidad una debilidad "estratosférica" y podría "caer por su propio peso" si EE.UU. mandara a uno de los muchos portaaviones desplazados ya en el Caribe. "En algún lugar de su agenda está Cuba, pero no sabemos dónde", reconoce.

La presión de EE.UU. sobre el petróleo venezolano tiene en Cuba una primera víctima

Nicaragua se une al "clamor del mundo entero"

El Gobierno nicaragüense, copresidido por el matrimonio Ortega-Murillo —también viejos enemigos del vecino del norte— ha exigido "respeto" a la soberanía venezolana y pide la liberación del chavista. Mientras, organizaciones opositoras desearon que lo ocurrido en Venezuela derive en acciones futuras en Nicaragua.

"Durante años, Venezuela, Cuba y Nicaragua conformaron un núcleo autoritario que se sostuvo política, económica y moralmente. Hoy ese núcleo comienza a resquebrajarse. Venezuela fue un sostén clave para Cuba y respaldo político para el régimen nicaragüense; los acontecimientos recientes marcan un punto de inflexión con profundas consecuencias regionales y, en particular, para Nicaragua", aseguró Alianza Cívica para la Justicia y la Democracia.

Ortega y Murillo en acto público. Ortega habla por micrófono; Murillo aplaude. Banderas de Nicaragua presentes.

Según la experta de la Universidad Villanueva, si bien "múltiples informes afirman que el liderazgo nicaragüense está profundamente imbricado en dinámicas de crimen organizado, especialmente en el narcotráfico", esto no basta para convertir el país en un "objetivo prioritario de una operación al estilo venezolano". "Managua no dispone de los recursos estratégicos de Venezuela, ni tiene el mismo peso geopolítico. Por eso es importante no comprar la narrativa estadounidense sin matices. Aunque cumpla muchos de los criterios 'discursivos', Nicaragua no genera el mismo interés estratégico real", argumenta.

Cinco Continentes - Nicaragua bajo el régimen de Rosario Murillo y Daniel Ortega

Las otras intervenciones

La invasión de Venezuela se da en medio del auge de nuevos Gobiernos de derecha y ultraderecha en Latinoamérica, que han acogido de buen grado la captura de Maduro.

Las intervenciones estadounidenses no solo son a pulso de misil y contra Gobiernos 'contrarios'. Trump influye también de manera económica o dialéctica para favorecer a los líderes conservadores. En Argentina y ante una eventual derrota de Javier Milei en las legislativas de octubre pasado, el republicano vinculó la continuidad del apoyo económico estadounidense al país sudamericano a la victoria del libertario. Y acabó ganando con amplia ventaja.

Y en Honduras no dudó en pedir el voto, pocos días antes de las elecciones, por Nasry Tito Asfura, quien ahora ya presidente electo.

Trump amenaza con cortar la ayuda a Argentina si Milei pierde las elecciones

El presidente estadounidense, Donald Trump, saluda al presidente argentino, Javier Milei, en la Casa Blanca ALEX BRANDON

Carrasquero, que descarta que lo ocurrido en Caracas sea un anuncio de nuevas intervenciones en América Latina, opina que Trump "es un pragmático" poco apegado a su ideología, que lo que quiere es que prevalezca su doctrina 'América first'. Venezuela es un lugar en el que ha sido posible que se establecieran bases iraníes, muy cerca de Estados Unidos, cita como ejemplo.

"El descuido que tuvo Estados Unidos hacia la región durante más de 20 años ha dejado un campo abierto para aumentar la influencia de de otras potencias como China o Rusia. Y todos utilizan esos territorios para convertirse en una amenaza a Estados Unidos", remarca.

¿Y la democracia?

La experta en relaciones internacionales Arancha González Laya, exministra de exteriores de España (2020-2021), define la operación estadounidense en Venezuela como “una violación muy clara” de la legalidad internacional; un “acto unilateral” que puede tener un "objetivo loable como desalojar a un dictador", pero que deja al mundo y la sociedad internacional en "una situación muy complicada".

"Lo que vale en Venezuela puede valer en otros lugares: en Ucrania, Taiwán o Groenlandia. Y eso nos debilita como comunidad internacional”, ha señalado en declaraciones al Canal 24 Horas. Y ha sido tajante al remarcar la ausencia de la palabra “democracia” en las comparecencias de Trump. “No se mencionó ni una sola vez”, ha aseverado. Sin embargo, el petróleo lo citó hasta 26 veces.