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Maduro está encarcelado en un centro de detención de Nueva York, donde ha llegado deseando un "feliz año"

  • Una cuenta oficial de la Casa Blanca publica un vídeo en el que se muestra al mandatario escoltado por dos agentes
  • Está acusado de conspiración narcoterrorista y de "fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada"
Maduro está encarcelado en un centro de detención de Nueva York
ANA AYUSO

"Good night, Happy New Year". Esas han sido las primeras palabras que el mundo ha visto pronunciar a Nicolás Maduro, presidente depuesto de Venezuela, después de haber sido capturado la madrugada del sábado y trasladado a Nueva York, donde será juzgado por narcotráfico, entre otros cargos.

Esposado, escoltado por agentes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (la DEA) y con paso lento ha cruzado un pasillo con el rostro sereno. Hugo Chávez, su antecesor, pronosticó en marzo de 2005 que esa detención por narcotráfico, esa "fórmula Noriega", en referencia a la acusación y condena al expresidente de Panamá Manuel Noriega, podría repetirse con él. Falló, ha sido la retención a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, la que ha recordado a ese episodio.

Panamá y Honduras: los precedentes de condenas en EE.UU. por narcotráfico a presidentes latinoamericanos

En esa comparecencia, Chávez reveló una conversación que había tenido con Fidel Castro, en la que comentaron que, si Estados Unidos entraba en su país para capturarles, no se refugiarían, como hizo Sadam Huseín. "'Hay que morir peleando, Chávez, en la primera línea de batalla'. Y es lo que yo haría", prometió. Casi nadie podrá saber, al menos que él mismo lo desvele en el futuro, si Maduro en ese pasillo pensaba en esas palabras, en el tiempo que se habría preparado por si llegaba ese momento, o si su aparente tranquilidad lanzaba un mensaje de calma al chavismo.

Maduro y su esposa, Cilia Flores, habían descendido del avión en la Base Aérea de la Guardia Nacional de Stewart, acompañados por más de una docena de agentes para ser trasladados en helicóptero hasta la ciudad de Nueva York.

El exdirigente va a permanecer recluido en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, en esa misma ciudad. La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, recordó el sábado la acusación formal de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York que desde 2020 pesa sobre Nicolás Maduro. Ha incluido también en esa imputación a la primera dama, Cilia Flores. Se espera que en los próximos días se pondrán ante un juez federal en Manhattan.

Cargos contra Maduro

El ahora mandatario venezolano -sustituido, al menos en funciones, por Delcy Rodríguez- está acusado por cargos de conspiración narcoterrorista, según el pliego de cargos que cita el Título 21 Sección 960a del Código Penal de Estados Unidos.

Dicho documento recoge además un cargo de "fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada". En concreto, se refiere a la posesión de cinco kilogramos de una sustancia con una cantidad detectable de cocaína.

También está acusado de conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras o artefactos destructivos y conspiración para posesión de ametralladoras o artefactos destructivos.

El infierno en la Tierra

El Centro de Detención Metropolitano de Nueva York (MDC, en sus siglas en inglés), ha albergado a otros reclusos tan notorios como Joaquín El Chapo Guzmán, el rapero Sean Diddy Combs y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.

Se la ha llegado a llamar un "infierno en la Tierra" por ser una de las prisiones de peor reputación de la ciudad, junto con la de Rikers. Ha sido objeto de denuncias por la falta de personal, la delincuencia dentro de sus instalaciones y las duras condiciones de vida en las celdas.

Una antigua presa, la británica Ghislaine Maxwell, socia y cómplice del depredador sexual ya fallecido Jeffrey Epstein, denunció condiciones "inhumanas, crueles y degradantes" en el MDC y comparó su celda con la del psicópata Hannibal Lecter en la película El silencio de los corderos. Otro recluso, el exsecretario mexicano de Seguridad Pública Genaro García Luna, denunció en una carta hecha pública por su abogado que había presenciado homicidios y apuñalamientos.

En la única prisión federal de Nueva York, sus alrededor de 1.200 reclusos esperan ser juzgados en tribunales federales, desde que cerró el Centro Correccional Metropolitano en el sur de Manhattan.

AI: "Muy probablemente, una violación" del Derecho internacional

Entre las decenas de reacciones que está generando el ataque a Venezuela del sábado, destaca la de Amnistía Internacional, que ha alertado este domingo de que la operación militar de EE.UU. para la captura de Nicolás Maduro y su esposa es "muy probablemente una violación" del Derecho internacional y genera "graves preocupaciones sobre los derechos humanos de la población venezolana".

En un comunicado, la ONG ha denunciado también como una fractura del orden internacional de Naciones Unidas la intención declarada de Estados Unidos de dirigir Venezuela y controlar sus recursos petroleros. El ataque de este sábado y el apresamiento de Maduro por EE.UU., uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, "profundizan aún más el colapso del Derecho internacional y del orden global basado en normas", ha argumentado.

Este tipo de operaciones, ha incidido AI, son señal de un sistema internacional regido por "la fuerza militar, las amenazas y la intimidación", y aumentan el riesgo de "acciones de imitación por parte de otros actores". AI se muestra particularmente preocupada por el riesgo de una mayor escalada de violaciones de derechos humanos en el país sudamericano, ya sea como resultado de nuevas operaciones estadounidenses o de las respuestas del Gobierno venezolano a los ataques norteamericanos.