Goyas 2026: éxtasis de 'Los domingos' y Alauda Ruiz de Azúa por delante de 'Sirat'
- Patricia López Arnaiz y Jose Ramón Soroiz, mejores intérpretes, en una gala en la que Sorda logra tres premios
- Todos los ganadores de los Goya 2026
Los Goya rubricaron un clamor: Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, es la mejor película española y sale de la gala de Barcelona como gran triunfadora con cinco de los premios capitales: mejor película, mejor dirección, mejor guion original, mejor actriz y mejor actriz de reparto. Sirat, de Oliver Laxe, logra un galardón más, aunque ninguno de los principales. Patricia López Arnaiz, Los domingos, y Jose Ramón Soroiz, Maspalomas, mejores intérpretes en una gala (extrañamente más corta de lo previsto) que también ha vindicado a Sorda, que obtiene tres cabezones.
Ruiz de Azúa encadenó en el escenario los premios de guion y dirección por su drama sobre una adolescente que sopesa convertirse en monja de clausura. Un trabajo de auténtica orfebrería narrativa con el que se convierte en la cuarta mujer con el Goya a mejor dirección -como recordó ella misma- tras Icíar Bollaín, Isabel Coixet y Pilar Miró.
Pilar López Arnaiz gana el Goya mejor actriz (su segundo tras Anne) por encarnar a la tía Maite, el punto de vista ateo de Los domingos, personaje con el que deslizó cierta identificación: "Tengo la sensación de que ya existía dentro. Gracias (a Alauda) por abrirme ese camino para transitarlo. Y por poner luz en las violencias en la infancia". A la fiesta se ha sumado Nagore Aramburu, la madre superiora del convento de Los domingos, coronada como mejor actriz secundaria.
En una gala de triunfo de los intérpretes vascos, José Ramón Soroiz confirmó su favoritismo como mejor actor por Maspalomas, la historia de un homosexual septuagenario que regresa al armario tras sufrir un ictus y ser ingresado en una residencia. Un papel por el que ha recibido todos los reconocimientos. "Me habéis hecho muy feliz. Ojalá todos los Vicentes del mundo lo sean", ha desado el actor.
Sirat, como ocurrió en los premios del cine europeo, triunfó en las categorías técnicas con seis Goyas: mejor dirección de producción, mejor dirección de arte, mejor fotografía, mejor montaje, mejor banda sonora, y, por supuesto, mejor sonido, donde Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, continúan haciendo historia tras su nominación al Oscar (la primera íntegramente femenina): "Esperamos que sea el inicio de un cambio real de una paridad tras las cámaras".
Sorda, tres Goyas para celebrar la lengua de signos
La otra gran triunfadora de la noche es Sorda, el retrato de las dudas de la maternidad en lengua de signos, ganadora de tres Goyas. Su directora, Eva Libertad, mejor dirección novel, acertó con la fortaleza de su película: "Cuando empezamos, temíamos que se catalogara como una película sobre discapacidad y quedase relegada a un nicho, pero nos encontramos lo contrario: un público diverso y empático. La diversidad es riqueza, cualquier persona debería poder desplegarse en este mundo acorde a sus capacidades y según sus necesidades".
Miriam Garlo, protagonista y hermana de la directora, mejor actriz revelación, primera actriz sorda en ganar un Goya. "Gracias a mi hermana, tu sensibilidad, me protege. Quiero compartir el premio con todas las personas con discapacidad y en especial las mujeres sordas. Sin comunicación, somos muebles, no hay respeto. Viva el cine accesible".
Álvaro Cervantes, premio al mejor actor de reparto, ahondó en ese mensaje valorando su aprendizaje en la película: “Esta película me ha enseñado una palabra: capacitismo. Vivimos en un mundo que excluye a las personas con capacidad. Las personas que he conocido en esta película me han hecho saber que la empatía no se puede basar en nuestras buenas intenciones, sino en revisar nuestros propios privilegios".
Y hermoso premio a mejor actor revelación para, protagonista por Ciudad sin sueño, la ficción de Guillermo Galoe en la que el cine social se viste con códigos de western y cine negro para mostrar el desarraigo de un adolescente en un mundo que se desvanece. El actor, habitante de la misma Cañada Real que retrata la película, dedicó el premio a su familia: "¡Que vivan los Fernández!".
Gala reivindicativa en una jornada bélica
Con cierto extrañamiento por el impacto geopolítico del día en Irán, la ceremonia arrancaba con una defensa de las reivindicaciones de los Goya a cargo de sus presentadores, Rigoberta Bandini y Luis Tosar, al recordar las manos blancas de José Luis Borau en 1998 contra ETA. “El cine español siempre ha estado en contra de la violencia, ya fuera la Guerra de Irak, la guerra de Ucrania, el genocidio de Gaza”.
Bastantes pegatinas e insignias de sandías para protestar contra la masacre de Gaza, alguna declaración suelta en la alfombra roja, y un catálogo de desastres humanitarios a cargo del propio presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite. Pero sobre todo, discursos combativos como el del Goya Internacional, Susan Sarandon, apelando a "cambiar el mundo" y "pasar a la acción". O el de Belén Fonzsi, ganadora del Goya a mejor película iberomericana por Belén para Argentina, con un aviso: "Yo vengo del futuro, la ultraderecha vino a destruir el futuro, ustedes están a tiempo".
Albert Serra logró al fin triunfar entre los académicos españoles con su merecido Goya al mejor documental por su rotundo retrato de la tauromaquia en Tardes de soledad, por delante del otro documental favorito, Flores para Antonio, que encontró su compensación poética con el Goya a mejor canción, que Alba Flores dedicó con emoción: "Es un premio para la música de Antonio Flores", para terminar entonando "No dudaría", el himno de su padre contra la violencia. Un buen resumen del espíritu de la gala.