España - Arabia Saudí, el desborde de Lamine Yamal frente a otra trinchera defensiva
- La selección española busca disipar dudas y redimirse ante otro rival que plantea los duelos a la espera
- España - Arabia Saudí, en directo en La 1, Teledeporte Play, La 2 Cat, RNE y RTVE.es, a las 18:00 horas
Con las dudas suscitadas por el decepcionante debut contra Cabo Verde sobrevolando el ambiente, España afronta su segundo partido en el Mundial 2026 en busca de alternativas futbolísticas que le permitan abrir defensas cerradas como la que, casi con seguridad, también le va a plantear Arabía Saudí, otro rival de físico poderoso y muy ordenado, que ya consiguió maniatar a Uruguay durante casi todo un encuentro. La gran esperanza es el regreso de Lamine Yamal, todavía renqueante en el primer partido, y que una mejor versión de todo el equipo devuelva las buenas sensaciones a la selección (RTVE, a las 18:00 horas).
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Hubo una época en que las selecciones de países asiáticos y africanos sufrían su falta de rigor táctico ante las europeas e incluso las latinoamericanas, pero la globalización del juego ha llevado la exigencia táctica a cualquier esquina del mundo futbolístico. Así que, cuando Giorgios Donis se hizo cargo de la selección de Arabia Saudí por el inesperado despido de Hervé Renard a sólo 53 días del debut mundialista, entendió que el poco tiempo que tenía debía dedicarlo a apuntalar el sistema defensivo. Seguramente no ha sido suficiente -apenas tuvo una docena de entrenamientos antes del partido con Uruguay-, pero los saudíes supieron sostenerse en un 4-4-2 clásico que se les atragantó a los uruguayos.
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El mapa de zonas de presión muestra que Arabia Saudí no fue casi nunca a buscar a los uruguayos y que el 85% de las veces les encimaron ya en su campo, bien resguardados y ordenados. "Actualmente estoy intentando conocer a mi equipo, a mis jugadores y familiarizarme con ellos. Observo cómo reaccionan y se comportan, y lo que he notado es que, por falta de tiempo, no podemos ser flexibles durante el partido", explicaba el seleccionador griego tras el encuentro con Uruguay, al tiempo que lamentaba la falta de entrenamientos: "Sabemos jugar con un 4-4-2 o un 4-3-2-1, pero debemos ser capaces de jugar con tres centrocampistas o con cinco defensas. Por el momento, lamentablemente, no somos tan flexibles. Se necesita tiempo para aprender a hacerlo”. Ahora ha tenido unos días más, pero es de esperar que su propuesta sea un bloque igual de rocoso y ordenado contra España.
A la selección española se le plantea así un problema similar al que ya tuvo contra Cabo Verde: ¿cómo se supera a un equipo fuerte, atento y ordenado que se atrinchera en su campo? La respuesta está en el segundo tiempo de Uruguay, que dejó en el banquillo a su mejor goleador, Darwin Núñez, y ensanchó el campo con Agustín Canobbio y Juan Manuel Sanabria. Las defensas cerradas se desarbolan con movilidad, juego por las bandas, pases profundos que rompan líneas y, muy especialmente, con jugadores que sean capaces de regatear a sus adversarios.
Contra Cabo Verde, España realizó 801 pases, pero sólo 106 de ellos superaron alguna línea rival, algo más del 13%. Y apenas completó seis regates de 16 intentados en todo el encuentro, lo que hace aún más difícil generar ocasiones. El que más lo buscó fue Lamine Yamal, pese a que entró ya avanzada la segunda parte: en 25 minutos intentó cinco regates y consiguió hacer dos -Gavi y Ferrán Torres, los extremos titulares, hicieron tres entre ambos-. Porque Lamine Yamal es un consumado especialista del desborde, el que más regates ha completado en las cinco grandes ligas europeas esta temporada, así que su concurso se antoja esencial para este segundo partido. Y entre los diez mejores de esa estadística hay otros dos jugadores de la selección, Nico Williams y Víctor Muñoz, que tampoco fueron titulares en el debut por problemas físicos y que también pueden ser de gran ayuda si ya están a tono para abrir la defensa saudí.
Romper líneas y superar defensas es condición necesaria, pero no suficiente: luego hay que embocar en la portería. Y España estuvo especialmente desacertado en los tiros a puerta contra Cabo Verde: los jugadores españoles remataron 27 veces y apenas siete de esos lanzamientos fueron entre los tres palos, el 26%, cuando en la fase de clasificación tuvieron una precisión en el remate del 42,3%. Por comparar, Francia fue la que más precisión tuvo en la primera jornada de la fase de grupos, un 72,7% en su victoria contra Senegal, mientras que Argentina llegó al 60% contra Argelia e Inglaterra, al 50% contra Croacia.
Aún con eso, el portero caboverdiano, Vozinha, estuvo iluminado: fue el tercero -empatado con el croata Dominik Livaković- que más paradas hizo en la primera jornada del Mundial 2026, lo que acabó por condenar a la selección española a ese amargo empate sin goles. Un cero en el marcador que alarga una racha inquietante: desde que Álvaro Morata marcara de cabeza en el minuto once del tercer partido de la fase de grupos de Qatar 2022, contra Japón, España no ha conseguido anotar en un mundial, pese a acumular 49 remates más en el resto del partido contra Japón, en los octavos de aquel año contra Marruecos y en el último encuentro contra Cabo Verde.
En la portería de Arabia Saudí, además, España se va a encontrar con otro portero pleno de ánimo y confianza, Mohammed Alowais, que fue el que más paradas realizó en la primera jornada del campeonato. Alowais paró nueve de los diez disparos a puerta de Uruguay -tan sólo Maxi Araújo fue capaz de batirle, tras un rechace del propio guardameta- y respondió con creces a la confianza que depositó en él Giorgios Donis, que le prefirió por delante de Nawaf Alaqidi, el portero del Al Nassr -el equipo en el que milita Cristiano Ronaldo-, y de Ahmed Alkassar, del Al Qadsiah, donde juega el central español Nacho.
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Alowais, un veterano de 34 años, también hizo carrera en los principales clubes de la liga saudí, pero esta última temporada ha militado en el Al Ula, de la segunda división. Pese a todo, Donis ha querido aprovechar su experiencia en este tipo de torneos: este es el tercer mundial que disputa Alowais y él fue el portero titular que le amargó la tarde nada menos que a Leo Messi en el primer partido de Qatar 2022, cuando Arabia Saudí logró una histórica victoria por 1-2 contra Argentina.
Argentina acabaría por ganar el torneo, pero aquella tarde en el estadio de Lusail sirvió para reivindicar no sólo a Alowais, sino a todos los futbolistas de Arabia Saudí, un país que ha participado en siete de los últimos nueve mundiales y que cuenta con una de las selecciones más potentes de Asia. Sus jugadores son poco conocidos porque apenas salen de su país, donde están muy bien pagados: de los 26 convocados para el Mundial 2026, 24 juegan en la Saudi Pro League, la liga que en los últimos años ha conseguido atraer a estrellas como Cristiano Ronaldo, Benzema, João Félix, Neymar, Sadio Mané o Ivan Toney.
Mohammed Alowais juega un escalón por debajo, en la segunda división, y el único que milita en ligas de otros países es Saud Abdulhamid, lateral derecho del Lens francés, que la temporada anterior pasó también por el Roma italiano. También probó en el extranjero Salem Aldawsari, que en 2018 jugó un único partido durante una breve cesión al Villarreal, y que quizás es el jugador más peligroso en ataque: los argentinos seguro que recuerdan el espectacular gol por la escuadra con el que les derrotó en Qatar.
España debe prepararse, en este sentido, para un partido en el que quizás los 'Halcones Verdes' no defiendan con tanta intensidad como los caboverdianos, pero en el que van a tener que cuidarse mejor las espaldas, porque son futbolistas de buen pie. Pero, sobre todo, van a tener que lidiar con su propia ansiedad, con el desasosiego que ha dejado un debut en el que el resultado y, especialmente, las sensaciones, estuvieron muy por debajo de lo esperado. “Dudas no hay. Lo que hay que hacer es analizar y aclarar conceptos", aseguraba este sábado, en la rueda de prensa previa al encuentro, el seleccionador, Luis de la Fuente, quien, pese a todo, admitía que se planteaba cambios en el once: "Siempre desde el espíritu de la mejora. Veremos a ver los cambios si son necesarios, creo que si, algunos. No porque alguien lo haya hecho mejor o peor, porque cada partido demanda cosas diferentes”.
El choque con los saudíes, en cualquier caso, tiene un fondo de reforzamiento de la autoestima, tal como señala el enviado especial de TVE en la concentración de la selección española en Chattanooga, Roi Groba: "Cuando no sale el plan de partido y el tipo de juego que habías deseado, siempre se puede resentir un poco la confianza", aunque también resalta que el equipo "se ha ganado el crédito suficiente para que no duden los aficionados, la prensa y, mucho menos, ellos mismos. Han sacado adelante partidos mucho más complicados".
Lo cierto es que las predicciones siguen estando con España, si bien con algo menos de rotundidad que antes del debut: las estimaciones de la empresa de análisis estadístico de datos deportivos Opta dan a la selección española un 96,8% de probabilidades de clasificarse a las eliminatorias y un 71,1% de posibilidades de quedar primera del grupo, por solo un 20,5% de Uruguay.
En cuanto al cruce de dieciseisavos, ahora es ligeramente más probable encontrarse con Argentina: la probabilidad combinada de que España quede primera y Argentina segunda o al revés, de que Argentina encabece su grupo y España sea segunda, se acerca al 30%. La selección española, en cualquier caso, sigue estando entre las favoritas para alzarse con el torneo: según las estimaciones de Opta, actualizadas tras la primera jornada, tiene un 11,5% de posibilidades de ganar el Mundial 2026, solo por detrás de Francia y Argentina. Si además hace un buen partido contra Arabia Saudí, se volverán a disparar las expectativas.