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Fútbol | Leo Messi

Un año sin Leo Messi en el Barça: Laporta y Xavi abren las puertas del club para el regreso de su capitán

  • El 5 de agosto de 2021 el Barcelona anunciaba la marcha del mejor jugador del mundo y de su historia
  • Los problemas económicos que forzaron su salida siguen, pero el club quiere "saldar una deuda" con él

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Un año sin Leo Messi en el Barça

El 5 de agosto de 2021 RTVE.es titulaba: "Leo Messi no seguirá en el FC Barcelona". Un año después la noticia puede parecer que fue sorpresa, pero vista con perspectiva se trataba de un adiós más que anunciado y que se gestó otro año antes, en 2020, con el famoso burofax del argentino al entonces presidente, Josep Maria Bartomeu.

La ausencia del efecto sorpresa tampoco evitó el 'shock'. Y es que 17 años en un mismo club -sumando cantera y primer equipo- pesan mucho en el ánimo de un jugador que se ha convertido en mito en vida, y en activo, así como en todo un referente para el barcelonismo. Y sigue siéndolo aún estando lejos.

La salida de Leo Messi fue la 'guinda' de una crisis institucional que empezó a gestarse en el momento en que envió un burofax a Bartomeu anunciando, que no pidiendo, su salida inmediata. La junta del Barcelona de entonces amenazó con medidas legales y el argentino frenó su salida para no dañar al club que era su casa, como él mismo expresó.

Pero ese amago puso las cartas boca arriba sobre la mesa y todo el planeta fue consciente de la delicadísima situación económica del Barça, que se había agravado con la pandemia: más de mil millones de deuda y una masa salarial insostenible en la plantilla del primer equipo.

Eso y el escándalo del 'Barçagate' forzaron la salida de Bartomeu, que se vio obligado a dimitir, aunque ya tenía sobre la mesa una moción de censura que tenía visos de prosperar. Llegó 2021, llegaron las elecciones y ganó el esperado por casi todos: Joan Laporta.

El que fuera presidente del Barça del 'Sextete' no fue el único candidato que prometió en campaña convencer a Messi para que se quedara. Pero sí fue quien, como presidente electo, tuvo que oficiar su despedida en un acto marcado por las lágrimas. 

El club alegó en el comunicado sobre su salida "problemas económicos y estructurales", ya que le era imposible inscribir al jugador en LaLiga, al no poder cumplir con el 'fair-play' financiero; días antes se había anunciado un acuerdo de renovación.

Laporta dijo en rueda de prensa que no estaba dispuesto a "hipotecar" al Barça y el jugador, que hizo todo lo posible por quedarse. Ahora el presidente del club culé vende activos patrimoniales para poder pagar los fichajes.

A partir de ese momento, caminos separados. El del Barça ha sido una búsqueda constante de renovación de su propio proyecto. La 'era post-Messi' se ha tratado de gestionar en lo deportivo con cantera -Ansu Fati, Pedri, Gavi, etc- pero también con fichajes, muchos. En la plantilla del actual técnico, Xavi Hernández, hay mucha competencia en ataque con Lewandowski, Aubameyang, Ferran Torres o el mencionado Ansu, que heredó el dorsal 10.

En los despachos, Laporta ha tratado de hacer malabares con la gestión buscando ingresos para aliviar la deuda a la vez que aumentaban los gastos, precisamente con los fichajes. El club está obligado a vender, ya que la primera plantilla tiene exceso a una semana de dar comienzo la temporada en LaLiga.

Por su parte, Messi no ha brillado como acostumbraba cuando vestía de azulgrana. Con el PSG ha levantado su último Balón de Oro, pero fue un galardón logrado más gracias al final de su etapa en el Barça, de donde se despidió con una Copa del Rey y una treintena de goles.

Laporta y Xavi le abren la puerta de vuelta

En el conjunto parisino jugó la pasada temporada 34 partidos y marcó 11 goles, seis en Liga y cinco en Champions, de donde fue eliminado por el Real Madrid en octavos. Messi vio cómo el mejor portero del torneo, Thibaut Courtois, le paraba un penalti en el partido de ida en París.

Con el PSG sí que ganó la Liga y, recientemente, la Supercopa ganada al Nantes. En este último torneo se le vio posando feliz con su compañero Neymar, otro que también se ha convertido en objetivo del mercado.

Ese "también' se justifica porque la vuelta de Messi al Barça se ha mostrado como algo más que una posibilidad. Laporta habló hace una semana de una "deuda moral" con el excapitán y también de "hacer realidad el deseo de que se retire en el Barça". Le secundó Xavi como entrenador al ser preguntado, respondiendo afirmativamente a ese deseo. El propio técnico habría pedido su contratación para cuando termine su contrato en verano de 2023, según los medios. 

Leo Messi, en la Supercopa de Francia con el PSG.

Leo Messi celebra la Supercopa de Francia con su actual club, el PSG. REUTERS

Para entonces Messi tendrá 36 años y afrontará sus últimas temporadas en activo -una, dos...- aunque el PSG le ha ofrecido renovar. Quién sabe si para entonces el Barça habrá logrado al fin hacer un hueco en su abultada masa salarial.

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