La redacción de la Constitución, acuerdos de gobierno y reformas: la política no siempre descansa en agosto
- Acontecimientos políticos históricos han tenido lugar en este mes sin actividad parlamentaria
- Desde 1977 se han producido bloqueos, reformas y pactos que abrieron o cerraron ciclos políticos
La imagen de un país paralizado en agosto rara vez se ha correspondido con la realidad de la política española. Desde el inicio de la Transición, el verano ha sido escenario de decisiones que han provocado cambios de Gobierno, acelerado reformas o desbloqueado situaciones de trascendencia política.
Mientras gran parte del país se encontraba de vacaciones, los partidos han aprovechado en numerosas ocasiones el mes de agosto para negociar acuerdos, desbloquear situaciones políticas o afrontar problemas que acabarían marcando las legislaturas. Prueba de ello es la formación de la ponencia que redactó la Constitución, el bloqueo electoral del año 2019, la crisis de la UCD, la reforma del artículo 135 o la salida de España del rey Juan Carlos.
También en este mes estival se han vivido hechos históricos como la suspensión de Batasuna en plena lucha contra ETA, el inicio de los trámites para exhumar a Francisco Franco o negociaciones para formar Gobierno como las de agosto de 2023. El verano ha dejado algunos de los episodios más relevantes de la democracia. Estos son algunos de los acontecimientos que han marcado los meses de agosto y, por tanto, el devenir de la política española:
De la Constitución al final de la UCD
En agosto de 1977, apenas mes y medio después de las primeras elecciones democráticas celebradas el 15 de junio, las nuevas Cortes pusieron en marcha el proceso constituyente. El 1 de agosto de aquel año quedó constituida la ponencia encargada de elaborar el anteproyecto de Constitución. Los siete diputados que la integraban pasaron a la historia como los padres de la Constitución: Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y José Pedro Pérez-Llorca de Unión de Centro Democrático; Gregorio Peces-Barba del PSOE, Jordi Solé Tura del PCE, Miquel Roca Junyent de Minoría Catalana y Manuel Fraga de Alianza Popular.
Los trabajos comenzaron bajo un estricto compromiso de confidencialidad, en un contexto marcado por la violencia terrorista y la incertidumbre sobre el futuro político del país. El acuerdo entre los ponentes permitió avanzar hacia el consenso que acabaría concluyendo en la Constitución refrendada por los ciudadanos españoles el 6 de diciembre de 1978.
Manuel Fraga, Miguel Roca, Gregorio Peces Barba, Gabriel Cisneros, Jose Pedro Pérez Llorca, Miguel Herrero de Miñon y Jordi Solé Tura (de izq. a dcha.) firmando el informe del proyecto de Constitución EFE/Manuel H de León/aa
Cinco años más tarde, en agosto de 1982, el verano volvió a ser decisivo. El 27 de ese mes, tras la crisis interna de la UCD y la pérdida de apoyos parlamentarios, Leopoldo Calvo-Sotelo firmó la primera propuesta de disolución de las Cortes Generales bajo la actual Constitución. El decreto fue firmado por Juan Carlos I y convocó formalmente las elecciones generales para el 28 de octubre.
Elecciones que dieron una histórica mayoría absoluta al PSOE de Felipe González, con 202 diputados, y abrieron una nueva etapa política. La UCD, el partido que había sido dirigente en los primeros años de la Transición, quedó prácticamente desintegrado.
Reformas, crisis económica y corrupción
El 26 de agosto de 2002, en plena lucha contra ETA, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenó la suspensión cautelar de las actividades de Batasuna, Euskal Herritarrok y Herri Batasuna. Para ello aplicó la nueva Ley de Partidos, aprobada apenas dos meses antes, con el objetivo de perseguir el entorno político del terrorismo. La medida abrió el camino a un proceso que culminaría en marzo de 2003 con la ilegalización y disolución de las tres formaciones por el Tribunal Supremo.
Nueve años más tarde, la crisis económica y la deuda soberana marcaron el mes de agosto de 2011. El 29 de julio, José Luis Rodríguez Zapatero anunció el adelanto de las elecciones generales al 20 de noviembre y, pocas semanas después, acordó con el líder de la oposición Mariano Rajoy una reforma del artículo 135 de la Constitución para introducir el principio de estabilidad presupuestaria. La reforma fue anunciada el 23 de agosto y registrada en el Congreso tres días después.
Zapatero junto a la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Elena Salgado, durante la proposición de reforma del artículo 135 de la Constitución para limitar el déficit público EFE/Chema Moya
A finales de aquel 2011, Mariano Rajoy llegó a la Moncloa, y dos veranos después se enfrentó a uno de los momentos críticos de su mandato. El 14 de julio de 2013, el diario El Mundo publicó sus mensajes con el extesorero del PP Luis Bárcenas. El Congreso celebró el 1 de agosto un pleno extraordinario en el que Rajoy dio explicaciones sobre el caso y negó la existencia de una financiación irregular del partido. La sesión tuvo lugar en el Senado por las obras de la Cámara Baja.
Bloqueos políticos, memoria histórica y crisis de la Corona
En agosto de 2016, España llevaba meses con un Ejecutivo en funciones después de dos elecciones generales sin una mayoría suficiente para formar Gobierno. El Congreso habilitó el octavo mes del año para la investidura de Mariano Rajoy.
El día 28, PP y Ciudadanos firmaron un acuerdo de Gobierno formado por 150 medidas. Rajoy perdió la primera votación el 31 de agosto y tampoco consiguió la confianza de la Cámara en la segunda, el 2 de septiembre. La investidura no llegaría hasta el 29 de octubre, después de que el PSOE facilitara su elección mediante la abstención.
Mariano Rajoy y Albert Rivera, se estrechan la mano antes de ratificar el acuerdo de investidura EFE/J.P. Gandul
Otra fecha relevante es la del verano de 2018, cuando el Gobierno inició los trámites legales para la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. El 24 de agosto de ese año, el Consejo de Ministros aprobó el real decreto que modificaba la Ley de Memoria Histórica.
El proceso se prolongó durante más de un año y culminó el 24 de octubre de 2019 con el traslado de los restos mortales del dictador al cementerio de Mingorrubio.
Concentración llevada a cabo a las puertas del cementerio de El Pardo-Mingorrubio EFE/David Fernández
También en 2019, la investidura de Pedro Sánchez había fracasado en julio después de que PSOE y Unidas Podemos no alcanzaran un acuerdo para formar un Gobierno de coalición. España entró así en agosto con un Ejecutivo en funciones y sin una mayoría parlamentaria capaz de desbloquear la situación. La repetición electoral del 10 de noviembre acabaría dando lugar al primer Gobierno de coalición de la democracia, entre el PSOE y Unidas Podemos, ya en enero de 2020.
El 3 de agosto de 2020, la Casa Real hizo pública la decisión de Juan Carlos I de trasladar su residencia fuera de España. En un momento marcado por las investigaciones sobre sus finanzas y el origen de determinadas comisiones, días después se confirmó que el rey emérito se encontraba en Abu Dabi.
Juan Carlos I viendo la semifinal del Mubadala World Tennis Championshi en el International Tennis Centre, Zayed Sports City en Abu Dhabi EFE/EPA/ALI HAIDER
Negociaciones y cambios de ciclo
En los últimos años, agosto ha seguido siendo un mes decisivo para la política española. Las elecciones generales del 23 de julio de 2023 dejaron un Congreso fragmentado y sin una mayoría clara para ninguna de las dos grandes fuerzas. Durante agosto, los partidos negociaron la composición de la Mesa, elegida el día 17, y comenzaron a explorar los apoyos necesarios para una investidura.
Aquellas conversaciones se prolongaron durante meses y desembocaron en la investidura de Pedro Sánchez en noviembre, tras un complejo acuerdo parlamentario entre PSOE y Sumar como socios de coalición con el apoyo de ERC, Junts, EH Bildu, PNV, Bloque Nacionalista Galego y Coalición Canaria como socios de investidura.
Yolanda Díaz y Pedro Sánchez durante una rueda de prensa ofrecida para informar sobre el acuerdo para formar Gobierno en Madrid EFE/ Emilio Naranjo
El 8 de agosto de 2024 , Salvador Illa fue investido president de la Generalitat con los votos del PSC, Esquerra Republicana y los Comuns, poniendo fin a más de un decenio de gobiernos independentistas. La jornada estuvo marcada, además, por el regreso fugaz a Barcelona de Carles Puigdemont, que participó en un acto público y volvió a abandonar el país sin ser detenido.
Desde aquel primer agosto de 1977, cuando siete diputados comenzaron a escribir la Constitución, hasta los pactos que han permitido formar gobiernos cuatro décadas después, el verano ha demostrado que la política española no se toma vacaciones.
*Rosa Gallego es alumna del Máster en Periodismo de Televisión de RTVE y la Universidad Rey Juan Carlos. Este artículo ha sido supervisado por Jose Ignacio Menchero, jefe adjunto de Nacional.