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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, se han lanzado de lleno este sábado a por las elecciones del 12 de julio trasladando la guerra que ya mantienen en el Congreso de los diputados a la campaña en Galicia. Lo han hecho con acusaciones mutuas por su actitud frente a la crisis del coronavirus y han reivindicado a sus candidatos como solución. Por su parte, el candidato de Marea Galegista, Pancho Casal, ha participado este sábado en una concentración en defensa de la industria electro-intensiva.

El líder del PP, Pablo Casado, ha confiado en que, al igual que ocurrió en 2009, la victoria del presidente de la Xunta de Galicia y candidato a la reelección en las elecciones del 12 de julio, Alberto Núñez Feijóo, pueda "catapultar" al partido del "milagro económico" como alternativa de Gobierno en España. El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy también ha lanzado un mensaje en la mima línea que sus compañeros de partido y ha defendido que el PP "ha sabido gobernar en tiempos difíciles". En Galicia, ha proseguido, "cuando todos pasamos por una situación tan compleja como el coronavirus, el PP ha vuelto a dar una lección de serenidad y tranquilidad, de hacerlo bien". Antes que Casado ha intervenido Alberto Núñez Feijóo, quien ha reivindicado también el legado de Mariano Rajoy y ha rechazado importar a Galicia la "fragmentación política de bloques" de España. Por contra, ha defendido el "sentidiño" y la "moderación" de sus "once años gestionando dificultades".

Se cumplen dos años desde el 1 de junio de 2018, cuando Pedro Sánchez se convierte en el primer presidente del Gobierno que llega a la Moncloa vía moción de censura. Desde entonces han pasado muchas cosas, y por el camino hemos andado muchos "días históricos".

Lara Hermoso resume en 24 horas de RNE el viaje desde aquella exitosa moción de censura en la que Pablo Iglesias tuvo un papel esencial consiguiendo amarrar el apoyo de los nacionalistas catalanes, hasta el día de hoy.

El Gobierno que formó Sánchez en ese primer momento fue monocolor frente a un monolítico PP, paralizado por la salida de Mariano Rajoy de Moncloa, para volver a su puesto de registrador de la propiedad. Mientras, Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal pelearían por mandar en el partido, aunque quien se llevaría el gato al agua al final sería Pablo Casado.

En aquel gobierno socialista hubo intentos de practicar "la geometría variable" hasta que las medidas quedaron inexactas y rasgaron las vestiduras de la ley clave para que la legislatura perdurase: los presupuestos. Al final, después del fallido relator se acaban convocando elecciones el 28 de abril. Unos comicios ganados por el PSOE con 123 escaños. En este instante empezaron una disputa Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que acabaría, a la larga, en otra convocatoria electoral, la de 10 de noviembre en la que Sánchez vuelve a asomarse al balcón de Ferraz como ganador.

Tan solo 48 horas después, Pedro Sánchez afirmó que "el proyecto político es tan ilusionante que supera cualquier tipo de desencuentro que hayamos podido tener en los últimos meses". Ahora, el acuerdo del gobierno de coalición ha quedado parcialmente congelado por la pandemia y Pedro Sánchez practica 'la geometría variable' pero no para sacar leyes adelante, sino para prórrogas del estado de alarma.

Desde la moción de censura a Mariano Rajoy a raíz de la sentencia de la Audiencia Nacional por la 'caja B' del PP, el Gobierno de Pedro Sánchez ha tenido que afrontar múltiples retos que han puesto a prueba sus apoyos en el Congreso, pasando por varias elecciones y ahora con la crisis sanitaria, económica y social por el coronavirus.

El ministro del Interior ha sido claro sobre la información aparecida este martes en un medio de comunicación que indicaban que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy incumple el confinamiento de forma habitual y sale a la calle a hacer ejercicio, pese a la declaración del estado de alarma decretado por la crisis del coronavirus. 

El titular de Interior ha afirmado que " se están realizando las comprabaciones oportunas" pero en caso de acreditarse "la aplicación de la norma no está determinada por el nombre", ha afirmado.

[Coronavirus: última hora en directo]

El gobierno del expresidente del PP Mariano Rajoy terminó con la moción de censura hace un año y medio, y también lo hace ahora su libro. Unas memorias escritas desde fuera de La Moncloa en las que habla "de la moción de censura y de las dudas que asaltaron a muchas personas de buena o mala fe" sobre las decisiones que tomó. Bajo el título 'Una España Mejor', el expresidente reconoce que le encargó a su equipo de mayor confianza que estudiara las consecuencias de su dimisión ante la moción en su contra aunque, asegura, no hubiese servido de nada.

Mariano Rajoy barajó la opción de dimitir cuando se presentó la moción de censura el año pasado. Es una de las cosas que desvela en su libro de memorias titulado Una España mejor, sobre su etapa en la Moncloa. Hemos tenido acceso a algunos extractos. También reconoce que la corrupción ha sido "el talón de aquiles" del PP, aunque también se queja de que la han pagado más cara que otros partidos.

"Cuando salí hacia el Congreso sabía con toda certeza que aquel iba a ser mi último debate parlamentario". Mariano Rajoy recuerda así aquel 31 de mayo de 2018, cuando se debatía la moción de censura contra él. Cuenta que se defendió lo mejor que supo y después se marchó a comer con los suyos. Fue muy criticado por no quedarse el resto del debate, pero Rajoy se justifica: "Mi presencia, dice, ya era ociosa".

El juicio del ´procés´ marcó un antes y un después en la historia judicial española. 12 acusados, más de 400 testigos y 52 sesiones que se prolongaron durante cuatro meses. Este resumen de tres minutos incluye los testimonios más destacados del juicio: el papel del juez Marchena, la versión de los acusados como Oriol JunquerasRaül RomevaJordi Sànchez o Josep Rull, las acusaciones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado y la declaración de testigos como el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Los expresidentes del Gobierno Felipe González y Mariano Rajoy han mantenido un encuentro en el Foro La Toja-Vínculo Atlántico en el que han defendido el desbloqueo político y que sus partidos, PSOE y PP, puedan lograr pactos en asuntos fundamentales, pero mientras el primero no habría ofrecido un ejecutivo de coalición, sí lo habría hecho el exlíder popular.

El líder del PP, Pablo Casado, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, han mostrado su preocupación este jueves por la "gravedad" del acuerdo entre el Partido Socialista de Navarra (PSN) y Geroa Bai en la comunidad foral que ha permitido la entrada de EH Bildu en la Mesa del Parlamento navarro. Un pacto de "infamia" con el que han justificado su insistencia en no facilitar con su abstención la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno para evitar que dependa de los partidos independentistas.

La investidura ha copado buena parte del discurso político este jueves. Sánchez no tiene todavía garantizados los apoyos necesarios y aún así se plantea ir a una sesión a riesgo de sufrir una investidura fallida.