Trump recibe a Netanyahu en la Casa Blanca por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán
- Tras semanas de escalada, Trump anunció el viernes una pausa temporal de la ofensiva en Irán
- El presidente estadounidense también recibirá al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibe este martes al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca en el primer viaje del mandatario israelí a Washington desde el comienzo de la guerra en Irán, que ambos mandatarios iniciaron a finales de febrero en alianza militar. El conflicto ha escalado en las últimas semanas tras fracasar un débil acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio, aunque Washington anunció el viernes una pausa en la ofensiva. El encuentro coincide con el funeral del senador estadounidense Lindsey Graham, un firme y constante defensor del Estado hebreo, al que también va a acudir el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que aprovechará la ocasión para reunirse con Trump.
"Discutiré todos los temas pendientes con el presidente Trump, incluida la situación en Irán", ha dicho Netanyahu en un comunicado publicado por su oficina antes de su partida a Washington. Tras dos semanas de bombardeos consecutivos, Trump ordenó el viernes, y el lunes otra vez, el cese temporal de los ataques a Irán para "dar mayor espacio a la diplomacia". "Estamos manteniendo conversaciones amistosas", admitió el lunes el mandatario estadounidense en un mitín en Michigan.
Sin embargo, el inquilino de la Casa Blanca aún se debate entre la vía diplomática y la acción militar, ya que según afirmó en una entrevista al medio estadounidense, su Administración valora ejecutar un "ataque masivo a Irán". La decisión aún no está tomada y el líder republicano reconoció que, de llevarse a cabo, tendría consecuencias para Israel. Hasta ahora, Netanyahu se opone frontalmente a un arreglo diplomático con la República Islámica y aboga por la presión militar.
"Tenemos pequeñas diferencias, pero estamos bastante cerca", declaró la víspera Trump sobre su relación con el israelí ante los periodistas que le acompañaban en el Air Force One camino a Michigan, calmando las especulaciones sobre un distanciamiento entre ambos, que se autodefinen como amigos, por los fuertes ataques que el israelí mantuvo sobre Líbano mientras EE.UU. trataba de cerrar un acuerdo con Irán. Durante un mitin en Michigan,
Este será el séptimo encuentro que mantienen Trump y Netanyahu desde el regreso del presidente estadounidense al Despacho Oval en enero de 2025. La última vez fue el 11 de febrero, apenas dos semanas antes del ataque coordinado entre ambos sobre Irán. El 8 de julio, tras dos días de fuego cruzado, Estados Unidos dio por "terminado" el memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio con Teherán, que incluía el cese de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz y un plazo de 60 días para lograr una paz definitiva.
Meses de tensiones
El pacto alcanzado por Teherán y Washington en junio causó malestar en el Gobierno israelí, que consideró que no respondía a sus prioridades. Entre otras cuestiones, el memorando mencionaba el fin "inmediato y permanente" del conflicto en todos los frentes, incluido el Líbano, donde Israel comenzó una oleada de ataques que no finalizó tras la firma del memorando. Su ofensiva en territorio libanés no gusta a Trump, que abroncó a Netanyahu, quien justifica su ofensiva al alegar que su objetivo es desmantelar a Hizbulá.
"No hace falta derribar un edificio de apartamentos cada vez que se busca a alguien, porque hay mucha gente en esos edificios y no todos son de Hizbulá", dijo el presidente durante la Cumbre del G7. Semanas antes, Trump había tachado a su principal aliado en Oriente Medio de "loco" durante una llamada en la que le mostró su descontento por la escalada en Líbano. "Si no fuera por Estados Unidos, Israel no existiría; habría sido borrado", advirtió Trump por aquel entonces. Su vicepresidente, JD Vance, se sumó a la amenaza: "Si estuviera en el Gobierno israelí, no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo", respondió a las críticas israelíes al memorando de paz con Irán.
Más tarde, a finales de junio y tras semanas de conversaciones con Washington, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco como primer paso hacia la paz duradera. El documento establecía la creación de las llamadas "zonas piloto" —de las que Israel debe retirarse para facilitar la entrada de las fuerzas libanesas— que deberían conducir a la retirada gradual de todas las tropas israelíes del sur del país. Sin embargo, el pacto también permite que Israel no se retire del territorio ocupado mientras exista una "amenaza", es decir, el grupo terrorista Hizbulá.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, se reunió con Trump la semana pasada e insistió en "la urgente necesidad de una retirada israelí completa de los territorios libaneses". Trump, por su parte, aseguró que Israel está "en proceso de redesplegarse a otras secciones" del territorio libanés.
Todas las opciones sobre la mesa
Israel, aseguró Trump a Axios, "se uniría en dos minutos si (Washington) se lo pidiera", pero insistió en que su país no necesita "a nadie" para lanzar una nueva operación contra Irán. Según el líder estadounidense, Teherán quiere negociar, pero todavía no está dispuesto a alcanzar un acuerdo y defiende que aún "no ha sufrido lo suficiente". El embajador estadounidense en la ONU, Mike Waltz, ha subrayado este lunes que Washington "tiene todas las opciones en la mesa" con respecto a Irán y ha dicho que está "ejerciendo tanto la vía diplomática, como la económica y la militar".
Sin embargo, según recogen medios estadounidenses, a la Administración Trump le preocupa el eventual agotamiento de las municiones de su Ejército. Según el New York Times, que cita a funcionarios familiarizados con el asunto, intensificar el conflicto podría agotar "peligrosamente las ya mermadas reservas de interceptores antimisiles Patriot y otras municiones de defensa aérea", tal y como habría alertado el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, al mandatario republicano antes de que este anunciara una pausa en las hostilidades. Según la CNN, JD Vance también expresó su preocupación por este asunto al anunciar Trump un posible "ataque masivo".
Una orden de arresto en vigor por la guerra en Gaza
Mientras tanto, Netanyahu anunció el domingo que había hablado con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, quien le reiteró su intención de "actuar con firmeza" contra la Corte Penal Internacional. Este tribunal ordenó en noviembre de 2024 la detención del líder israelí por posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad en la Franja de Gaza, por lo que Irán ha acusado a Netanyahu de utilizar a Estados Unidos para eludir dicha orden.
Estados Unidos nunca ratificó el Estatuto de Roma, por lo que no tiene la obligación de ejecutar la orden, pese a que en las últimas semanas el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha reiterado su intención de efectuar el arresto en septiembre, cuando Netanyahu visite la ciudad durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El alcalde admitió que no tenía potestad para hacerlo y ha instado al Gobierno central a llevarlo a cabo. Sin embargo, Trump reniega del multilateralismo y ha asegurado que Netanyahu "no será arrestado, de ninguna manera, forma o circunstancia, mientras se encuentre en Estados Unidos de América".
Mientras tanto, el Gabinete de Seguridad de Israel ha aprobado un programa piloto para la entrada de la Junta de Paz, el órgano concebido por Estados Unidos para supervisar la implementación del acuerdo de paz tras el final de la guerra. El anuncio llega después de que Hamás informara de que la milicia abandonaba el gobierno de la Franja de Gaza —en el que ha permanecido durante casi dos décadas— para con el que facilitar así la entrada del Comité para la Administración de Gaza, el organismo tecnócrata que ejercerá el poder en el enclave
A pesar de que hay un alto el fuego en vigor, Israel no ha cesado en su ofensiva contra el territorio palestino. Según datos del Ministerio de Salud de Gaza, desde la entrada en vigor del acuerdo de paz, han sido asesinadas más de 1.100 personas en la Franja, que se suman a las más de 70.000 víctimas que dejaron los ataques israelíes desde el 7 de octubre de 2023. Paralelamente, Israel está construyendo un muro de arena en el sur del enclave para consolidar su ocupación, mientras intensifica el cerco a Cisjordania y continúa la expansión de asentamientos colonos ilegales.
Encuentro con Zelenski
A la apretada agenda de Trump este martes se sumará un encuentro con Zelenski, que también asistirá al funeral de Graham, un gran defensor de la causa ucraniana, que falleció tras volver de uno de sus viajes a Kiev. El senador impulsó una ley para castigar con subidas de aranceles a aquellos países que compran petróleo ruso, una iniciativa que, tras su muerte, fue apoyada por el presidente republicano.
El presidente ucraniano se enfrenta al revuelo interno desatado en su país por la destitución del ministro de Defensa, Mijailo Fédorov, pero en política exterior su relación con Washington atraviesa un buen momento. Durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Donald Trump aceptó una demanda recurrente de Kiev y dio luz verde a fabricar misiles interceptores para sistemas antiaéreos estadounidenses Patriot; además, tras meses estancado, el proceso de negociaciones ha presentado pequeños avances.
Por un lado, se ha celebrado una reunión entre los responsables de Exteriores de Rusia y EE.UU., Serguéi Lavrov y Marco Rubio. Por otro, Zelenski ha conversado con los dos mediadores de Washington, Steve Witkoff y Jared Kushner. Asimismo, el viernes el Kremlin dijo estar "abierto" a nuevas propuestas para alcanzar la paz en Ucrania, después de reconocer que los compromisos alcanzados hace un año en Alaska no han dado frutos, por lo que plantea empezar de cero. "Por supuesto, estas deben ser aceptables, en primer lugar, para nosotros", afirmó el portavoz del Kremlin.