Trump concederá una licencia a Ucrania para fabricar misiles Patriots
- El estadounidense asegura que tanto Ucrania como Rusia quieren poner fin a la guerra
- Los aliados de la OTAN se comprometen a apoyar con 70.000 millones a Ucrania este año
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha garantizado este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara, que concederá licencias para la fabricación de baterías antiaéreas Patriots para Ucrania, con el objetivo de mejorar su defensa ante los ataques de Rusia. Además, ha afirmado que ambas partes en la guerra de Ucrania desean llegar a un acuerdo, aunque ha señalado que tanto el presidente ruso, Vladimir Putin, como el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, han sido "difíciles".
"Hemos resuelto muchas guerras, y esta es la que pensé que quizá sería la más fácil, pero Putin es un personaje difícil, y este tipo también es un personaje difícil", ha asegurado Trump, refiriéndose a Zelenski, quien se ha sentado a su lado antes de una reunión entre ambos durante la cumbre.
"Es un arma defensiva y me gusta más que un arma ofensiva", así ha definido Trump a los Patriots, y ha añadido que muy pocos países serían capaces de producir este tipo de sistemas, aunque está convencido de que Ucrania aprenderá a hacerlo "muy rápido" si acaba obteniendo la licencia.
Zelenski ha afirmado que quería tratar con Trump "algunos detalles muy importantes". "Estoy seguro de que hará todo lo posible para detener esta guerra", ha asegurado Zelenski a Trump. A través de su perfil oficial en X, el presidente ucraniano ha manifestado su gratitud con los esfuerzos de Washington en "fortalecer la defensa aérea de Ucrania para mejor proteger las vidas de las personas": "El Presidente Trump y yo hablamos de algunas ideas que podrían fortalecer nuestras posiciones y acercar la paz", ha confirmado el ucraniano.
Ambos líderes han mantenido un tono positivo, incluso llegando a bromear en ciertas ocasiones, en su declaración conjunta ante los periodistas.
Esta cumbre de la Alianza Atlántica, que atraviesa este miércoles su segunda jornada, ha estado enfocada en reforzar el compromiso de los aliados con Ucrania. Zelenski ha intervenido en el Foro de la Industria de la Defensa de la OTAN, que es lo que ha copado la mayor parte de la mañana.
La nueva oleada de ataques del Kremlin ha reforzado la presión de Kiev sobre sus aliados para que aceleren el envío de sistemas de defensa antiaérea. Moscú ha intensificado los ataques aéreos, pero sus avances terrestres no han progresado como esperaban, y las ofensivas ucranianas contra la logística militar rusa y su industria petrolera han provocado una escasez de combustible.
¿Qué son los Patriots?
El MIM-104 Patriot es el principal sistema de defensa antimisiles de las armadas de Occidente desde hace 60 años, cuando fue desarrollado en plena Guerra Fría. Su nombre significa "Phased Array Tracking Radar to Intercept on Target" (radar de seguimiento de matriz en fase para interceptar el objetivo).
Sus versiones más complejas pueden detectar amenazas a más de 150 kilómetros de distancia, y una sola batería Patriot puede coordinar lanzamientos de varios misiles al mismo tiempo.
Cada batería completa, que suele incluir un potente radar, una estación de control, un generador de energía, estaciones de lanzamiento y otros vehículos de apoyo, requiere entre 90 y 100 personas para su operación.
OTAN se compromete a apoyar con 70.000 millones a Ucrania este año
En el transcurso de este segundo día de reuniones, los países de la OTAN se han comprometido a apoyar a Ucrania con 70.000 millones de euros (de los cuales 30.000 proceden del préstamo de la UE) este año y a aportar un nivel equivalente en 2027.
Este dinero iría a parar a equipamiento, asistencia y formación militar. Así lo han indicado en una breve declaración conjunta.
Los aliados han reafirmado su apoyo a Kiev, destacando su contribución a la "seguridad transatlántica", y Mark Rutte, secretario general de la Alianza, ha proclamado que seguirán "presionando por la paz".
Rubio y Trump ven la "escalada" como el fin de la guerra
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha estado presente en la reunión entre ambos mandatarios, y ha coincidido con el líder de la Casa Blanca en que el incremento de ataques de las fuerzas ucranianas contra la retaguardia rusa puede significar el final de la guerra.
"Creo que es una de las dinámicas que han cambiado", ha declarado Rubio al inicio del encuentro. Ha remarcado que que los rusos tienen dificultades para defender su espacio aéreo y que esto permite "crear el espacio para negociar el final de la guerra".
Trump ha complementado este testimonio, afirmando que duda que Putin "esté satisfecho" con lo que está pasando en las últimas semanas.