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Rutte, en el segundo día de cumbre de la OTAN: "La decepción de Trump se limita a algunos casos aislados"

  • El secretario general busca rebajar tensiones con Washington en la última jornada de reuniones
  • Dinamarca planta cara a Trump por Groenlandia: "Defenderemos cada centímetro de la OTAN"
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, habla en un evento, gesticulando con las manos. Viste traje oscuro, camisa blanca y corbata azul. Fondo azul con logos "NATO OTAN" y "ANKARA".
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante su intervención en el segundo día de la cumbre de la OTAN en Ankara DPA via Europa Press Europa Press
RTVE.es/Agencias

La segunda jornada de la cumbre de la OTAN en Ankara ha arrancado marcada por los esfuerzos de los aliados por proyectar una imagen de unidad, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump expresara su decepción con algunos socios por no haber respaldado militarmente la ofensiva estadounidense contra Irán. A su llegada a la reunión, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ha tratado de rebajar el alcance de esas diferencias al asegurar que se trata de "casos aislados".

"Sabemos que la decepción por parte de Estados Unidos en lo que respecta a Irán tiene que ver con casos aislados", ha declarado Rutte ante los periodistas.

Sus palabras llegan después de que Washington bombardeara varias instalaciones militares iraníes en respuesta a los ataques atribuidos a Teherán contra tres buques mercantes en el estrecho de Ormuz, una acción que Estados Unidos justificó como represalia por la violación del alto el fuego alcanzado a finales de junio.

La respuesta iraní no se ha hecho esperar. La mañana de este miércoles, la Guardia Revolucionaria ha lanzado una nueva oleada de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Baréin y Kuwait y ha asegurado haber derribado un dron estadounidense MQ-9. Ambos países activaron sus sistemas de defensa antiaérea e interceptaron parte de los proyectiles, en una nueva escalada que vuelve a poner en riesgo la frágil tregua entre Washington y Teherán.

La renovada tensión en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa por vía marítima en el mundo, ha reavivado además el temor a una interrupción del tráfico marítimo y a una escalada regional de mayor alcance.

En este contexto, Rutte ha vuelto a respaldar la actuación de Washington al considerar que la respuesta estadounidense era necesaria. "Cuando existe un alto el fuego e Irán lo está violando, creo que es absolutamente crucial que Estados Unidos responda con firmeza", ha afirmado.

Los líderes tienen previsto aprobar este miércoles la declaración final de la cumbre, que reafirma el compromiso con el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte y mantiene el respaldo a Ucrania, mientras Rutte ha insistido en que el aumento del gasto militar debe traducirse en un refuerzo real de la producción de armamento y de las capacidades de defensa.

En la misma línea, el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ha tratado de restar importancia a las diferencias con Washington al asegurar, en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk, que las críticas de Trump por el escaso apoyo europeo a la campaña militar contra Irán "no han desempeñado absolutamente ningún papel" en las conversaciones mantenidas durante la cumbre.

Zelenski reclama más Patriot para frenar los misiles balísticos rusos

El refuerzo del apoyo militar a Ucrania, y especialmente de sus capacidades de defensa antiaérea, será uno de los ejes de la segunda y última jornada de la cumbre de la OTAN. En las últimas horas el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha aprovechado la reunión de líderes para reclamar a Estados Unidos más baterías antiaéreas Patriot y un mayor respaldo para proteger el espacio aéreo ucraniano, después de que Rusia haya vuelto a bombardear Kiev por tercera vez en menos de una semana.

La nueva oleada de ataques ha reforzado la presión de Kiev sobre sus aliados para que aceleren el envío de sistemas de defensa antiaérea. La escasez de interceptores permitió que los cinco misiles balísticos lanzados por Rusia durante el último ataque alcanzaran sus objetivos, según denunciaron las autoridades ucranianas.

El mandatario ucraniano advirtió el martes de que los misiles balísticos constituyen ya "el último argumento" con el que Moscú mantiene su ofensiva y defendió que reforzar la capacidad para interceptarlos puede cambiar el rumbo de la guerra. En ese sentido, llamó a desarrollar, junto a Estados Unidos y sus socios europeos, un sistema de defensa frente a misiles balísticos que permita cerrar una de las principales vulnerabilidades de Ucrania. "Rusia ya no tiene otro argumento para continuar esta guerra que sus misiles balísticos", afirmó Zelenski, quien insistió en que privar al Kremlin de esa capacidad supondría dar "un paso real hacia el fin de la guerra".

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a su llegada al aeropuerto de Esenboga antes de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN de 2026 en Ankara EFE

En este contexto, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha presentado en la cumbre una iniciativa conjunta con Francia, Alemania y otros aliados europeos para desarrollar una nueva generación de misiles de precisión de largo alcance, con capacidad para alcanzar objetivos situados entre 300 y más de 2.000 kilómetros.

El proyecto, valorado en 50.000 millones de dólares durante la próxima década, busca reforzar la capacidad de disuasión de la OTAN frente a Rusia y reducir la dependencia europea de Estados Unidos en este tipo de armamento estratégico. Paralelamente, Londres ha anunciado una inversión de 190 millones de libras para incorporarse al programa del misil estadounidense Precision Strike Missile (PrSM), cuya entrada en servicio en el Ejército británico está prevista a partir de 2027

Dinamarca responde a Trump sobre Groenlandia

Las declaraciones de Donald Trump sobre Groenlandia también han encontrado una rápida respuesta en la cumbre. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha reivindicado la soberanía del Reino de Dinamarca y ha asegurado que su país está preparado para "defender cada centímetro de la OTAN, incluido el Reino de Dinamarca", en una clara alusión a Groenlandia.

El mensaje llega después de que el presidente estadounidense volviera a insistir en que la isla ártica debería quedar bajo control de Estados Unidos por motivos de seguridad estratégica, reabriendo un conflicto diplomático que ha tensado las relaciones entre Washington y Copenhague desde principios de año. Trump sostiene que Groenlandia es esencial para la seguridad de Norteamérica y del Ártico por su posición geográfica, la presencia de recursos minerales estratégicos y el creciente interés de Rusia y China en la región.

Frederiksen respondió reivindicando uno de los principios fundacionales de la Alianza Atlántica: la defensa colectiva. Al subrayar que Dinamarca está dispuesta a proteger "cada centímetro" del territorio aliado, recordó que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y, por tanto, está amparada por el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte. La dirigente danesa insistió además en que la isla "no está en venta" y defendió que cualquier decisión sobre su futuro corresponde exclusivamente a Dinamarca y a los propios groenlandeses.

La cuestión de Groenlandia se ha convertido en uno de los principales focos de fricción dentro de la OTAN en los últimos meses y ha suscitado muestras de respaldo de numerosos aliados europeos a Copenhague, que consideran que cualquier cuestionamiento de la soberanía danesa supondría un desafío a la cohesión de la Alianza en un momento de creciente competencia estratégica en el Ártico.