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E partido Alternativa para Alemania está más presente que nunca en la sociedad alemana pese a la radicalización de su discurso. La corresponsal de TVE en Berlín, Raquel Alonso, informa del recorrido que ha tenido este partido de extrema derecha en Alemania y sus opciones en las elecciones europeas que se celebran del 6 al 9 de junio.

FOTO: EFE / JOSÉ MANZANEQUE

Nueve de los 27 miembros ultraderechistas alemanes acusados de intento de golpe de Estado y autodenominados "ciudadanos del Reich" se han sentado en el banquillo en un juicio inédito en la historia del país y bajo cargos de terrorismo y "alta traición". Entre sus planes, infiltrarse en el Bundestag, el parlamento de Alemania, con armas para derrocar al Gobierno. Entre los detenidos se encuentran asociados con el partido de ultraderecha AfD (Alternativa para Alemania) así como militares.

Alemania es otro país donde la violencia hacia los políticos ha ido en aumento, incluso, con agresiones físicas. Esta tensión preocupa a las grandes empresas alemanas: creen que la ultraderecha es uno de los grandes riesgos para la prosperidad del país, y se han movilizado para frenarla. Firmas poderosas como Mercedes Benz, Siemens, Deutsche Bank, el principal banco alemán, o la Deutsche Bahn, la empresa de ferrocarriles del país, se han unido a la campaña bajo el lema "Defendemos los valores", que no menciona directamente al partido de Alternativa por Alemania (AfD).

Foto: Siemens

El intento de magnicidio en Eslovaquia ha destapado la preocupación de la Unión Europea por los episodios de violencia política que se están viendo a escasas semanas de las elecciones europeas. El país de Europa central lleva años inmerso en un clima de división social y política del que el propio primer ministro, Robert Fico, no es ajeno. Es un contexto similar al del Brexit, en el que se produjo el asesinato de la diputada Joe Cox en el Reino Unido. En la Unión Europea, la guerra de Ucrania, la inmigración o las políticas de Transición Verde enconan posiciones amplificadas por políticos y medios.

Foto: EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

La mano derecha de un eurodiputado de la formación ultra Alternativa para Alemania ha sido detenido acusado de espionaje. No es el primero, puesto que en el último mes se han arrestado y detenido a otras seis personas con vínculos con el Kremlin. Alemania está sufriendo una ola de casos, siendo este el más destacado por estar localizado en Bruselas. Hoy mismo, las autoridades han registrado la sede del partido en el Parlamento Europeo. Tanto Rusia como China rechazan estás acusaciones e invitan a Alemania "abandonar esa mentalidad de la Guerra Fría".

Este mes se sentará en el banquillo un inspector jefe de Hannover por participar en el intento de un golpe de Estado en Alemania con la organización de extrema derecha Ciudadanos del Reich. A pesar de que este es el caso más grave dentro de la policía del país, no es el único que preocupa, ya que al menos 400 policías en Alemania son objeto de investigación por apoyar ideologías conspirativas, mantener conductas radicales o pertenecer a grupos de extrema derecha. 

Su amistad con el presidente ruso, Vladímir Putin, resulta muy incómoda para sus compañeros socialdemócratas. Schröder acaba de cumplir 80 años y un documental le ha puesto en el centro de atención por sus palabras generosas con el régimen ruso y las críticas a su propio partido. Dirigió Alemania durante siete años, hasta 2005. Fue entonces cuando fraguó su amistad con Putin, que tanto rédito le dio después, con sueldos millonarios como consejero de empresas energéticas controladas por el Kremlin. Con el estallido de la guerra en Ucrania, renunció a esos cargos, pero nunca ha dado la espalda a Putin, que es lo que le pide su partido.

Foto: El excanciller alemán Gerhard Schröder (EFE/Felipe Trueba)

El articulo 218 del Código Penal alemán contempla hasta penas de tres años por abortar después de las primeras doce semanas, y solo después de que reciba asesoramiento y lo haya pensado al menos tres meses. Un informe del Gobierno considera que ley actual está desfasada. Según las encuestas, la ciudadanía germana apoya que la norma se amplíe y considera que, de hacerlo, no aumentarán el número de abortos.

Este sábado entramos en el horario de verano, el sol saldrá un poco más tarde y los relojes se adelantarán una hora: en la madrugada del sábado al domingo, a las 02:00 serán las 03:00. En las Mañanas de RNE hablamos con María Ángeles Bonmatí, es doctora en Fisiología e investigadora postdoctoral en CIBERFES (Instituto de Salud Carlos III) y autora del libro Que nada te quite el sueño: Nuestro reloj biológico se ajusta mejor a ganar una hora que a perderla.

Actualmente, España tiene un huso horario que no le corresponde, deberíamos llevar una hora menos incluso en invierno, pero ¿qué horario es el mejor? La doctora Bonmatí señala que “por razones culturales sería mejor quedarnos con el que llevamos”.

¿Cómo afecta el cambio de hora a nuestro organismo? Bonmatí nos explica que “se produce un desajuste en nuestro reloj interno”. Este reloj se encuentra en el hipotálamo y marca la hora a nuestro organismo ajustándose a las horas de luz y oscuridad, así como a los patrones que le hemos ido enseñando como la hora a la que nos despertamos, o a la que nos vamos a dormir: “Cuando cambiamos las señales horarias de nuestro cuerpo y nos vamos a dormir en un momento de luz diferente al día anterior supone un cambio brusco para nuestro cuerpo, que necesita días de adaptación” explica Bonmatí.

Por mar y aire. Así está llegando a cuentagotas la ayuda humanitaria a Gaza ante el bloqueo israelí de las carreteras y los pasos que dan acceso a la Franja desde el inicio de la guerra con Hamás. El primer barco que ha llegado ha sido el de Open Arms, quien en coalición con World Centra Kitchen, ha desembarcado 200 toneladas de alimentos en la costa gazatí. Lo envíos por aire han sido más frecuentes en los últimos días, especialmente, de países como Jordania o Estados Unidos. Ahora se ha unido también Alemania. La situación en la Franja, no obstante, sigue siendo muy delicada y la población vive una aguda hambruna. Foto: Israel Defense Forces/Handout via REUTERS

Fuera de Rusia, el espíritu de Navalni sigue muy vivo. Alemania es el país que le cuidó cuando le envenenaron y donde planeó junto a su equipo su gesto más valiente, regresar a Moscú. En Berlín, en los estudios de televisión del Bild, encontramos a Maksim Kurnikov, periodista exiliado con un programa que escuchan un millón de rusos. Se escribía con Navalni en prisión y en cada carta, recuerda, el mismo mensaje: "Cuánto puede hacer una sola persona, no un partido o una organización, cada uno de nosotros podemos hacer algo".

Para Kurnikov no son importantes las urnas, sino el día después. "¿Los periodistas europeos, los gobiernos europeos van a llamar a Putin presidente el 17 de marzo?", se pregunta.

Lanza esta pregunta en una Alemania que ya no es la del canciller Schröder abrazado a Putin o la de Merkel, que lo apostó todo al gas ruso. Hoy la relación es tan fría como muestra imagen de Scholz en el Kremlin, pero en Europa nadie habla tan claro como lo hacía Navalni. 

"Era muy peligroso para el régimen porque era y es un símbolo de esperanza. Era y es el símbolo de que Putin tiene miedo", explica Kurnikov. Y ese, asegura, es el legado que Navalni deja a todos los rusos que quieren y necesitan otro país.  

FOTO: REUTERS/Stringer

La distancia más corta entre Alemania y Ucrania, un país en guerra, son menos de 700 km. Mil más si hacemos la cuenta hasta territorio ruso. Así de cerca ve el gobierno alemán la amenaza de Putin. Estar preparados es hoy una prioridad.

Suspendieron el servicio militar obligatorio en 2011 y ahora están estudiando reactivarlo, según ha reconocido el ministro de Defensa, que se ha fijado en Suecia. Allí pretenden formar a unas 2.000 personas para que ayuden en labores de emergencia en caso de alerta o guerra. Los alemanes empiezan a pensar que la mili está de vuelta.

Alemania ya invierte el 2% de su PIB en defensa y quiere aumentarlo. Es también uno de los grandes impulsores de la industria militar en la UE. Aquí la guerra en Ucrania les pilló con el pie cambiado con la dependencia energética y no quieren repetir errores.

Alemania calcula que necesita 30.000 soldados en esta década: ahora tienen 181.000.

El canciller ha rechazado varias veces el regreso de la mili, tal y como se conocía. El ministro le planteará un modelo en 2025.

FOTO: REUTERS/Angelika Warmuth

A los alemanes le gusta España. Es uno de sus destinos favoritos de vacaciones y el sector turístico español quiere que siga siéndolo. Por ello, los operadores aprovechan la Feria de Turismo de Berlín, una de las más importantes del mundo, para venderse ante la dura y creciente competencia de otros países.